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Qué comer y qué no en el embarazo

Qué comer y qué no en el embarazo

Dos nutricionistas hablan de los alimentos esenciales para la madre.

Qué comer y qué no en el embarazo
Por: Karen Johana Sánchez
30 de Marzo de 2015
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Un adecuado aporte de nutrientes es trascendental para lograr una buena salud del bebé y el bienestar de la madre, y para desarrollar y finalizar un embarazo exitoso y saludable.

“El gasto energético se incrementa en la madre, quien debe darle todos los nutrientes necesarios a ese nuevo ser. Si una mujer está bien alimentada, y se presenta todo el cambio hormonal y los cambios biológicos dentro del cuerpo de la mamá, se va a permitir un embarazo placentero, a pesar de los síntomas; la alimentación garantiza que tenga la energía suficiente para mantenerse en pie”, dice Érika Tovar González, nutricionista y dietista, y magíster en salud pública. 

Según explica Alejandra Gallego Torres, nutricionista dietista, terapeuta alternativa y coach en nutrición, “para hacernos una idea, solo se requiere un incremento aproximado del 20 por ciento de las calorías para lograr cubrir los requerimientos de una madre gestante; sin embargo, cada situación es necesario individualizarla, ya que depende del estado nutricional de la mujer al inicio de la gestación, si estaba en  bajo peso, sobrepeso u obesa, o si, por el contrario, está  normal. Si es un embarazo múltiple o tiene alguna enfermedad de base que deba tratarse paralelamente”. 

Alimentos Indispensables 

Carne, pollo, pescado y huevos: contienen proteínas, que favorecen el sistema inmune de la madre y del niño. Estos alimentos también son gran fuente de hierro. 

El pescado, por su parte, aporta omega 3 y 6, que son fundamentales para el desarrollo del feto y “se debe consumir al menos una vez a la semana; no todos los días porque hay una limitante relacionada con los contaminantes en el agua. El pollo y la carne sí se pueden consumir continuamente”, señala la nutricionista Tovar. 

Legumbres: principal fuente de proteínas de origen vegetal. También contienen minerales, grasas y vitaminas. Se encuentran en fríjoles, habas, lentejas y soya, entre otros. 

Carbohidratos y azúcares: son los macronutrientes. Deben consumirse de manera diaria, e incluir en las cinco comidas del día. En el desayuno se pueden ingerir panes y arepas, cereales integrales, que garantizan un buen aporte de calorías, necesarias para incrementar la energía de la mamá y para el desarrollo del feto. 

En estos alimentos se aconseja garantizar el consumo de carbohidratos complejos y no simples. Estos últimos son los que se absorben rápidamente en el cuerpo y no generan saciedad; están en los dulces y los panes. 

Los carbohidratos complejos se encuentran, por ejemplo, en los panes integrales, que además aportan fibra que ayuda que el azúcar se mantenga por más tiempo en la sangre. 

Fibra: es muy importante, pues a medida que crece el feto la mujer tiene menos espacio y el sistema gastrointestinal es más lento, entonces se puede generar estreñimiento. Se encuentra en las cáscaras de frutas y verduras. 

Grasas: fundamentales para el cuerpo en el desarrollo del feto y los procesos metabólicos que se llevan a cabo en el organismo de la mujer.

Deben aportar omega 3, como el que se puede encontrar en el aceite de oliva, ideal para las ensaladas. También existen otros aceites vegetales que se pueden usar en la cocción de cualquier alimento. 

Frutas y verduras: deben consumirse diariamente y son vitales porque contienen agua, vitaminas y minerales, esenciales para los procesos metabólicos que se encuentran en el organismo. También dan gran aporte de fibra. 

La especialista Tovar dice que cada mujer conoce sus gustos y molestias, y de esta manera pueden escoger las frutas y verduras preferidas que, además, le van a ayudar a sobrellevar el embarazo. 

Agua: se debe estimular su consumo porque en el embarazo se incrementa el volumen sanguíneo en la mujer, y el agua es necesaria para todos los procesos internos. Se debe tomar la que la gestante necesita; además, porque ayuda a evitar el estreñimiento y la mantiene hidratada. Ahora, es importante evaluar la retención de líquidos, que en algunas ocasiones presenta la madre, caso en el cual debe monitorearse su consumo. 

Leche: importante para el desarrollo de los huesos. Si no hay molestias ni sobrepeso en la madre, se puede consumir entera. De lo contrario, la leche descremada disminuye las calorías y también da un buen aporte de calcio, al igual que los derivados de los lácteos, como queso, yogur, etc. 

Peso y hábito ideal 

Como erróneamente creen las madres, no es necesario comer por dos durante la gestación. Lo ideal es realizar un control nutricional de manera individualizada.  

Primero, es importante tener en cuenta que "existen rangos de ganancia de peso, de acuerdo con el estado nutricional de la madre, los cuales tienen un promedio de 12 kg en toda la gestación; por supuesto la ganancia varía dependiendo del peso pregestacional de la madre", señala Alejandra Gallego Torres, nutricionista dietista y terapeuta alternativa. 

Ahora las madres deben tener, como mínimo, tres comidas principales diarias y refrigerios. Eso no significa comer en exceso, agrega la experta, sino, al contrario, fraccionar los consumos. 

Lo anterior es importante para evitar alteraciones en la glicemia, disponer de energía constante y  disminuir la sintomatología relacionada con la acidez gástrica y el reflujo, que son muy comunes en esta etapa, afirma la especialista. 

Límites y daños 

Limitar alimentos provenientes del mar, como camarones o pescados crudos, porque pueden contener bacterias y afectar el tracto gastrointestinal. 

 - Evitar alimentos empaquetados, con gran cantidad de grasas o azúcares. No abusar de las frituras. 

 - No consumir alcohol, ni fumar, ni recibir humo de tercera mano, “ya que generan riesgo de aborto, malformaciones, aumento de frecuencia cardíaca al bebé, entre un sinnúmero de complicaciones. El café y el té pueden consumirse en mínimas dosis y con precaución”, señala Alejandra Gallego. 

 - Consumir pocos alimentos con conservantes y colorantes, dado que diferentes estudios reportan que estos atraviesan la barrera placentaria y pueden generar efectos adversos en el feto. También hay que moderar las comidas rápidas y evitar las gaseosas, pues no hacen parte de una dieta saludable. 

 - Evitar alimentos ácidos, muy fríos o calientes, irritantes,como canela, chicles, etc., los cuales incrementan la producción de jugos gástricos, y con ello la sintomatología. 

Otras recomendaciones 

 - Establecer horarios para evitar procesos de ansiedad. Las madres deben realizar, mínimo, tres comidas principales al día y dos intermedias. 

 - Tener una dieta variada y tratar de hacer actividad física. 

 - Consultar con el médico el consumo de suplementos y complementos, ideales para la gestante.

 

 

 

 

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1 Comentarios

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Comentarios (1)

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angela874911
Hace 21 semanas
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