Síguenos en:

Cómo operan a un bebé, antes de que nazca

Cómo operan a un bebé, antes de que nazca

Ya no hay que esperar hasta después del parto para corregir algunas anomalías del feto. Él es considerado, antes del nacimiento, un paciente susceptible de d

Cómo operan a un bebé, antes de que nazca
Por:
05 de Noviembre de 2008
Comparte este artículo

Ya no hay que esperar hasta después del parto para corregir algunas anomalías del feto. Él es considerado, antes del nacimiento, un paciente susceptible de diagnóstico y tratamiento.

Años después de que se creyera descabellada la idea de operar a un feto antes de completar los nueve meses en el vientre materno, esta idea pasó a ser realidad; fue necesario abrir el  vientre y el útero de la mamá, sacar al bebé —aún en desarrollo— y practicarle cirugía.

El riesgo era enorme, tanto para ella como para el pequeño que viene en camino. Afortunadamente, la tecnología ha avanzado notoriamente y hoy es posible operar al feto sin necesidad de abrir el vientre materno. La técnica se conoce como cirugía fetal.

“Es una modalidad de tratamiento quirúrgico, mínimamente invasivo, aceptada para condiciones congénitas letales y no letales. Es una nueva frontera que estamos investigando”, dice la experta Nadya Rodríguez, ginecoobstetra del Hospital Universitario Fundación Santa Fe de Bogotá.

El procedimiento depende de la alteración congénita; hasta el momento, en nuestro país se tratan problemas como hernia diafragmática, síndrome de transfusión feto-fetal y oclusión de cordón en gemelos discordantes. La también llamada cirugía ‘in útero’ se realiza por vía ecográfica. Y para llegar al feto se emplea la fetoscopia, “que es la tecnología mínimamente invasiva que permite la visualización directa y el acceso al feto, al cordón, a la placenta; es una endoscopia de no más de dos milímetros de diámetro”, explica Rodríguez.

De ahí que sea una técnica multidisciplinaria. En la sala de cirugía interactúan varias especialidades: cirujano fetal, perinatólogo (encargado de realizar el diagnóstico y la guía ecográfica) y especialistas en anestesia fetal.  Por ser tan reciente (desde 2004 se han hecho los estudios más importantes que la han avalado), algunos casos como mielomeningocele (espina bífida), resección de válvulas uretrales (cuando el bebé no orina, se le coloca una especie de catéter para comunicar la vejiga con la cavidad amniótica para que orine y tenga líquido amniótico), y cirugía cardíaca (permeabilización de válvulas) aún están en desarrollo.

“El avance en el diagnóstico prenatal, esto es, en el diagnóstico de alteraciones fetales, es lo que nos ha permitido llegar hasta dónde hemos llegado con la cirugía fetal. Antes no se podían diagnosticar todas estas alteraciones y los bebés nacían con el problema y, obviamente, ya había muy poco o nada qué hacer”, agrega Rodríguez.

 

Casos para intervenirNo es para todos los casos de alteraciones congénitas. Hay que acudir a la cirugía fetal solo en los casos de mal pronóstico y que, por lo general, son muy poco frecuentes. Dentro de ellos, los que ya están avalados son:1. Síndrome de transfusión feto-fetal: se presenta en gemelos idénticos que comparten una misma placenta. Más o menos en el 15 por ciento de los casos puede haber vasos que comunican el territorio placentario de un bebé con el del otro. Uno de los gemelos le quita sangre al otro; entonces, este tiene su sangre, más la de su hermano; por ser muy pequeño, el corazón no da abasto para manejar la cantidad de sangre. Mientras este presenta un polihidramus (orina y orina, al tener que tratar su sangre y la del otro feto) que aumenta la cantidad de líquido amniótico, el otro se va quedando más pequeño y sin líquido, ya que, al tener muy poca sangre, trata de no orinar para guardar sus reservas sanguíneas. “Entonces, lo que se hace es entrar con el fetoscopio y se coagulan esas comunicaciones o vasos sanguíneos”, explica la ginecoobstetra Nadya Rodríguez. De lo contrario, se pierden los bebés hacia la semana 23 o 24.

 

2. Oclusión del cordón: es un procedimiento que se practica cuando hay malformaciones cardíacas severas que implican un elevado riesgo de muerte de un gemelo, comprometiendo la vida de su hermano sano. También, cuando uno de los gemelos es acárdico; es decir, que no tiene cabeza, corazón ni extremidades superiores, pero que le roba sangre al otro bebé, que sí está en perfectas condiciones. En estos casos se liga el cordón del feto que no es viable por sus anomalías severas.

3. Hernia diafragmática: es la presencia de un hueco en el diafragma (músculo que separa el tórax del abdomen) del bebé; entonces, las vísceras suben al tórax. El problema de esta hernia es que no permite que los pulmones se desarrollen, lo que se conoce con el nombre de hipoplasia. La cirugía para corregirla consiste en introducir el fetoscopio y alcanzar la boca del bebé (para ello, hay que paralizarlo y lograr que esté en la posición adecuada), pasando por las cuerdas bucales y, llegando, finalmente, hasta la carina (en donde se divide la tráquea y nacen los bronquios), en donde se ubica un balón del tamaño de un grano de arroz que, posteriormente, se infla.  Al cerrar la tráquea, la secreción que producen los pulmones se acumula, los expande y los hace pesados. Así, ellos desplazan los órganos que estaban en el tórax. Al final, cuando hay buena cantidad del pulmón ya desarrollado, habrá posibilidad de sobrevida.La idea es que el balón dure cuatro semanas en la carina del bebé (hasta la semana 34), al cabo de las cuales se somete a una nueva fetoscopia para retirarlo. “Al introducir y retirar el balón, la hipoplasia pulmonar disminuye, pero el bebé no ha quedado curado y hay que operar la hernia, cuando nace”, explica Rodríguez.Esta cirugía se practica en casos de muy mal pronóstico. Por ejemplo, cuando hay exceso de órganos en el tórax, aumento exagerado de líquido amniótico o riesgo de muerte fetal. La hernia diafragmática afecta a uno de cada 2.500 nacimientos.

 

¿Quién es candidato a cirugía fetal?Hay que operar al feto cuando la terapia posnatal (después del nacimiento) es tardía para tratar la  anomalía. De ahí que sea importante un diagnóstico preciso.

30 semanas. Los procedimientos de cirugía fetal se pueden llevar a cabo cuando el feto esté por cumplir los 8 meses de desarrollo (luego de la semana 30).

Exclusión de anomalías asociadas. Si el bebé, además de la alteración congénita tiene otra enfermedad, no se puede intervenir. En estos casos, generalmente, la madre pierde el bebé antes de ser intervenido.

 

Por Pilar Bolívar Carreño

Redactora ABC del bebé

 

 

Comparte este artículo
Tags de artículo

2 Comentarios

imagen

Comentarios (2)

2
kilogram
Hace 3 años
Lo ideal es planearTodas las mujeres deberían tener embarazos programados para que antes de la concepción puedan canine fence company
1
kilogram
Hace 3 años
porque puede tener repercusiones a nivel de fertilidad y de peso corporal. Entre las causas más frecuentes de los desórdenes menstruales se destacan: wireless fence batteries
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet