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Control prenatal: Lo primero

Control prenatal: Lo primero

Afiliarse al sistema de salud es lo más importante.

Control prenatal: Lo primero
Por: Redacción ABC del bebé
14 de Agosto de 2015
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Una vez la madre está embarazada debería poder acceder al Sistema General de Seguridad Social en Salud del país, es decir, recibir los servicios médicos adecuados durante la gestación. Es recomendable que antes del embarazo, mínimo, la paciente esté afiliada a un Plan Obligatorio de Salud (POS), el cual le cubra los requerimientos mínimos que necesitará en su embarazo (ecografías y controles). Sin embargo, los expertos sugieren una medicina prepagada, que cubrirá exámenes adicionales y le permitirá a la pareja tener un contacto directo y personalizado con el especialista. Si usted desea afiliarse a este seguro, debe hacerlo mínimo 3 meses antes de embarazarse, ya que así lo exigen estos planes médicos.

En las entidades que prestan dichos servicios cuentan con programas de atención integral a la gestante, con el objetivo de seguir oportunamente su estado e identificar factores de riesgo tanto en la madre como en el bebé que se está formando.

En la primera consulta le harán una prueba de embarazo para confirmar su estado. Se evaluará con mayor precisión la edad gestacional y se calculará la fecha en que, probablemente, será el nacimiento, contando a partir de la última menstruación, con lo que le dirán cuántas semanas tiene de gestación, y se pactarán varios controles prenatales, chequeos periódicos con el médico y/o la enfermera, a lo largo del embarazo. Los controles prenatales identifican posibles riesgos y buscan prevenir las complicaciones, para atenderlas oportuna y adecuadamente. La madre debe asistir siempre a los controles mes a mes, que se clasifican en tres trimestres, pues cada tercer mes se hacen exámenes puntuales.

En la siguiente cita verificarán el tiempo y crecimiento del feto. Le tomarán, por primera vez, el peso y la estatura para iniciar un seguimiento al peso que la madre debe adquirir por mes, para que  no exceda los límites saludables. Lo estimado es que al fin del embarazo haya subido de 12 a 13 kilos, y con las personas con obesidad y sobrepeso se procura que no pasen de los 7,5 kilos. Le tomarán la presión arterial y el pulso para iniciar un cuadro de control, y le solicitarán una prueba de orina y sangre para detectar si hay presencia de anemia o infecciones urinarias.

También le ordenarán laboratorios clínicos, y luego tendrá que asistir a consulta de consejería individual en salud, y se le ofrecerá realizarse la prueba de Elisa (VIH), esté o no en riesgo de contagio. Adicionalmente, se solicitará un cuadro hemático para verificar que no exista sífilis ni hepatitis, o cualquier otra infección que pueda afectar al feto. Se confirmará que la madre no hubiera tenido rubéola y si está vacunada, y le harán la toma de toxoplasmosis. Le ordenarán la primera ecografía con la que se confirmará la edad gestacional.

Durante su embarazo debe asistir a un control odontológico, con el fin de fortalecer prácticas de higiene oral adecuadas para evitar la caries. Además, se le orientará sobre el posible sangrado de encías, situación muy frecuente en el embarazo.

La consulta nutricional es muy importante, en esta le orientarán sobre cómo satisfacer sus necesidades alimentarias y las del bebé, para no caer en el error de comer el doble, sino alimentarse de manera que ambos reciban los nutrientes necesarios.

La madre deberá cumplir con una agenda de vacunación durante la gestación. Se aplicarán dos dosis de vacuna antitetánica con un intervalo de un mes entre estas, y tras el parto deberá completar el esquema que es de cinco dosis. También tendrá que vacunarse contra la influenza y la difteria.

El curso psicofísico es importante, pues la prepara para el parto con charlas educativas y una serie de ejercicios físicos. Deberá elegir un acompañante, que lo ideal es que sea su pareja, quien le ayudará en el proceso.

En el segundo trimestre le repetirán algunos de los exámenes practicados en el primero para confirmar que ningún malestar se haya manifestado, y le practicarán una segunda ecografía, ahora, para observar el crecimiento del bebé, y cómo está la formación de los órganos; se hará un análisis macro del embrión. Si le diagnostican una hipertensión asociada al embarazo, o diabetes gestacional, entonces se debe realizar un doppler, prueba  que analiza cómo está la circulación entre la placenta y el feto.

El tercer trimestre es determinante, pues ya se acerca el parto y la madre debe prepararse. Se verifica que ella esté bien nutrida y no tenga anemia ni sobrepeso, la tensión esté normal y que el bebé crezca con bienestar. Además, le realizarán un monitoreo fetal y otros exámenes especializados, si son necesarios.

En este periodo le harán una tercera ecografía,en la que se mirará cómo está respirando el niño en el útero, si sus movimientos son adecuados, si se han dado los cambios en el cuello de la matriz, preparándose para el momento del parto, y si la posición del bebé es la correcta, ya que de ello depende, en parte, que el parto sea natural o por cesárea.

 

 

 

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1 Comentarios

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Comentarios (1)

1
dedotirumefreele965174
Hace 1 año
Me parece muy interesante este tema
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