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El juego es la vía por la cual los niños aprenden más fácilmente sobre cualquier tema

El juego es la vía por la cual los niños aprenden más fácilmente sobre cualquier tema

Los padres y cuidadores son los principales guías, al momento de estimular este tipo de actividad en sus hijos.  

El juego es la vía por la cual los niños aprenden más fácilmente sobre cualquier tema
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24 de Julio de 2009
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Los padres y cuidadores son los principales guías, al momento de estimular este tipo de actividad en sus hijos.

 

Y aunque se cree que solamente se puede jugar sobre una golosa o un tapete de ‘Twister’, frente a una mesa de parqués o de damas chinas o en los columpios y rodaderos de los parques, lo cierto es que los padres son los principales encargados de jugar con sus hijos desde que ellos, incluso, están en el vientre.

“En todas las etapas de la vida del bebé y del niño, el juego tiene repercusiones directas a nivel del desarrollo cognitivo; es decir, favorece todos los procesos, competencias y habilidades intelectuales”, asegura Beatriz Parra, sicóloga especialista en sicología clínica de niños y adolescentes.

 

Desde el nacimientoAunque pareciera que no, sí es posible jugar con el neonato; por supuesto, de acuerdo con sus capacidades, mostrándole objetos que llamen su atención, produciendo sonidos que le sean agradables y, más que nada, hablándole. “Los adultos suelen creer que no vale la pena hablarle, contarle y explicarle cosas al bebé porque, como no habla, supuestamente no entiende lo que se le dice; pero, esto es un error y una falsa creencia, pues él sí tiene la capacidad de entender”, señala Parra. Por ejemplo, durante las actividades cotidianas del hogar, se le puede contar al bebé que los alimentos que comen los adultos vienen de la tierra y de los animales, mostrarle los colores y las formas de las frutas, señalarle las partes del cuerpo mientras se le da un baño, contarle una historia inventada de los muñecos que están pintados en los cobertores, en los biberones, en los pañales, en fin. No hay que dar por hecho nada, porque para los bebés y los niños todo es nuevo, así que hay que explicarles el porqué de todo lo que hay su alrededor y, cómo no, de todo lo que preguntan. Estos son los tipos de juegos que se pueden realizar con los más pequeños y que producen en ellos gratificación ambiental. “Este término se refiere precisamente a la comunicación que establecen los padres con el bebé. Idealmente, las personas que están con el pequeño deben tener todo el tiempo una comunicación verbal con él y proporcionarle una explicación de las actividades que él ve que hacen. Siempre se le puede enseñar al niño”, dice la experta.Ahora bien, si los padres no pueden estar presentes y junto al bebé, lo ideal es que estén con una persona hábil y activa, y no permitir que el cuidador siente al niño a ver televisión. Si, por ejemplo, se trata de la abuela, aunque ellas no realizan actividades físicas fuertes, sí pueden mostrarle la lluvia, un pajarito, sus colores, la manera como vuelan, mostrarle un libro donde se detallen sus alas, las diferentes especies.A medida que el niño va creciendo, las conversaciones que los padres mantienen con el pequeño pueden ir ampliándose. Por ejemplo, a un niño de 8 meses se le puede mostrar un perro y enseñarle que ese es el ‘guau guau’, él lo va a entender y seguramente cuando vea uno, dirá ‘guau guau’. Luego, frente a una flor se le puede enseñar que al rociarle agua, se le está dando el alimento que necesitan para vivir. Por supuesto, cuando los padres llegan de trabajar deben dejar a un lado su rol de ejecutivos y quitarse los tacones y la corbata para jugar con los niños y brindarles gratificación ambiental a través del juego: hablándoles, explicándoles, escuchándolos e interesándose por ellos. “No deben olvidar que ser padres implica tener la habilidad para ser niño. Hay que recordar que muchos de los problemas de aprendizaje se deben en muchos casos a la no gratificación ambiental”, sostiene Parra.

Los beneficios “El juego ayuda a desarrollar las áreas cognitiva, social y afectiva del niño”, sostiene la sicóloga Luisa Fernanda Fonseca.

Ámbitos intelectual y cognitivo Independientemente del tipo de juego y de su complejidad, los pequeños deben tomar decisiones, solucionar problemas, comprender la mecánica del juego, sus objetivos y sus reglas.

Ámbito socialPor otra parte, el hecho de practicarlo en grupo hace que ellos aprendan a respetar a los demás participantes o concursantes, a esperar a que llegue su turno, a competir y a rivalizar por la victoria. Además, les enseña a vincularse, a ver a los demás como pares e iguales y a formar equipos y estrategias de cooperación. Aun así, hay que tener presente que existen ocasiones en las que el niño quiere jugar solo; en estos casos, hay que respetar sus espacios, pero supervisar que a su alrededor se estén dando todas las condiciones de seguridad, para que el pequeño no  resulte lastimado. “Cuando los niños juegan solos, se fortalece su independencia, confianza y autoestima, pues ellos mismos buscarán la manera de resolver sus propios problemas: cómo zafar las fichas, encontrar la pieza adecuada, armar o desencajar algún objeto, etc.”, indica Fonseca.

Ámbito afectivo También tiene repercusiones favorables en el mundo de los afectos del niño, pues, por lo general, durante el desarrollo de algún juego hay interacción verbal y corporal, risas, complicidad, alegría y un estado de ánimo muy favorable para la creación de amistades. En ese sentido, se destaca un factor que resulta determinante para el desarrollo de los niños, porque entienden que a veces se gana, pero también se pierde.“El éxito y el fracaso hace parte del curso normal de la vida. Por eso, a nivel emotivo, conocer y experimentar el fracaso forja una personalidad sólida y hace que los niños aprendan que si a la primera oportunidad no ganaron, deben intentarlo otra vez”, señala Fonseca.

Jugando siempre se aprendeActualmente es posible leer en casi todas las etiquetas de los juguetes y objetos creados para niños si estos cumplen funciones pedagógicas, que sirven para enseñarles uno u otro aspecto, que a través de ellos aprenderán un determinado conocimiento. Sin embargo, no hay que olvidar que los niños aprenden siempre, independientemente de que no tengan un ‘objeto didáctico’. “Lo más importante es que disfruten y haya aprendizaje; al igual que en la interacción entre padres e hijos —dice la sicóloga Luis Fernanda Fonseca—. No es tanto el juguete en sí mismo, sino que, por ejemplo, el papá con una caja le haga imaginar al niño que está abordando un cohete, que monta una moto superpotente o que maneja un carro mejor que el de Batman”.

Una diferencia esencial Entretenimiento y juego no son lo mismo. La sicóloga Luisa Fernanda Fonseca explica que en el entretenimiento no necesariamente se aprende algo. Por ejemplo, un niño puede entretenerse por horas y horas frente al televisor, pero no aprender nada. En cambio, al jugar golosa debe reflexionar y buscar la mejor manera de saltar. Así, sus destrezas mejoran.

• POR: melissa serrato ramírez

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1 Comentarios

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Comentarios (1)

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Jessica12
Hace 3 años
Buenisimo! Con mi nena, hace un tiempito empezamos a mirar el dibujito del payaso Plim Plim, lo ponemos siempre en Youtube y sino lo miramos Disney junior, y la verdad que aprendió muchas cosas y nos divertimos muchísimo, jugamos a ser los personajes!! Es muy educativo! Enseña todos los valores de la vida! Me parece genial para los nenes mas chiquitos! Y creo que estimula mucho el aprendizaje!
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