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Vegetales, los reyes de la mesa

Vegetales, los reyes de la mesa

Hay personas que por religión, convicción o simplemente por mantener una alimentación nutritiva, incorporan el vegetarianismo en la dieta de sus hijos. Conoz

Vegetales, los reyes de la mesa
Por: ABCdelbebe.com
10 de Julio de 2007
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Hay personas que por religión, convicción o simplemente por mantener una alimentación nutritiva, incorporan el vegetarianismo en la dieta de sus hijos. Conozca qué tan saludable puede ser.

Xiomara Xibille, presentadora del programa ABC del bebé, tiene dos hijas y desde hace 18 años es vegetariana. Según su experiencia como mamá, es difícil enseñar a comer carne cuando es algo que ella no hace. Por eso, tomó la decisión de eliminar de la dieta de sus niñas esta proteína. La presentadora recuerda: “Amamanté durante 24 meses y empecé a darles cereales como la soya o la almendra, que me aseguraban los nutrientes para su crecimiento. Eso sí, asesorada por un especialista”.

Un almuerzo para muchos debe tener carne, pescado o pollo, porque de lo contrario está incompleto. Sin embargo, para una familia vegetariana como la de Xiomara no es indispensable y se reemplaza por los cereales. “Mi camino de búsqueda interior me llevó a ser así, porque energéticamente me sentía mejor comiendo un alimento que me da vida”, cuenta Xibille. Independientemente de la razón del vegetarianismo, para que el proceso de crecimiento y desarrollo de los más chicos se lleve a cabo adecuadamente son necesarios los nutrientes.

“Las proteínas vegetales son buenas pero no contienen todos los aminoácidos necesarios que brinda la proteína animal (leche, huevo o carne). Aunque los granos tienen la fibra de mejor valor biológico, que los demás vegetales, solamente mezclados con otro cereal se complementan y forman una proteína fuerte”, explica la nutricionista Alicia Cleves.

Hay posiciones internacionales que aceptan el vegetarianismo en la infancia, siempre y cuando el niño consuma leche, huevo y se complemente la proteína de manera adecuada. “Si es vegetariano puro se corren riesgos porque es difícil completar los requerimientos que necesita”, afirma la nutricionista Clara Rojas.

La leche

Como mamíferos que somos, es inconcebible que los primeros seis meses de vida no consumamos leche. Esta no solo es importante durante la etapa de la lactancia, también en la época del crecimiento, porque la lactosa ayuda a absorber el calcio en los niños, el cual es fundamental en la estructuración de los dientes y los huesos.

Solamente después de los 2 años se puede dar descremada, porque antes el aporte calórico que hace es muy bajo. “Durante los primeros meses, la leche materna es rica en colesterol y es importante para el desarrollo cerebral y para las funciones orgánicas”, afirma Clara Rojas. Cuando el menor no la consume se hacen necesarios los suplementos de calcio, zinc y complejo B, con asesoría del pediatra.

La leche de soya no reemplaza la de vaca o la materna, aunque es una proteína vegetal con alto aporte nutricional y tiene fitoestrógenos, una especie de ‘hormona’ que ayuda en la etapa de la menopausia.

Sin embargo, según la nutricionista Cleves, si se decide que el pequeño sea vegetariano e inicia la alimentación complementaria, debe estar suplementada con grasas insaturadas y carbohidratos.

Las golosinas

Es posible que un adulto no las consuma, pero se convierten en la comida preferida de los pequeños y aunque todo en exceso es perjudicial, el azúcar hace parte de su alimentación porque aporta las calorías que les dan energía para mantenerse activos.

Para los padres vegetarianos no es fácil ganar la batalla contra los dulces. Pero intentan dar chocolates a base de cacao puro, brownies endulzados con fructosa o paletas caseras sin anilina, ni preservantes. Además, se recomiendan los dulces de ajonjolí, la leche de cabra y la colombina de chocociruela con panela.

En los restaurantes y casas de estas familias, la panela y la miel no faltan, pero esta última no se debe dar en menores de un año, porque puede causar alergias.

Los vegetales y granos

Todos son importantes: los de color amarillo son ricos en vitamina A, útil para la visión y la piel. Los verdes tienen complejo B y participan en los procesos metabólicos del organismo. Los granos o leguminosas son fuentes importantes de proteína de origen vegetal pero pueden tener menor proporción de aminoácidos, si se dan por separado.

Las grasas: en mayores de dos años, representan un treinta por ciento de las calorías totales que consume al día un niño. “Hay de dos tipos: las grasas insaturadas de fácil absorción, que son las vegetales, y las saturadas, que se deben consumir en una porción más pequeña porque pueden tener efectos secundarios que inciden en que la alimentación no sea tan saludable”, aclara la nutricionista Alicia Cleves.  Vitamina C: los vegetarianos extremos no comen guayaba argumentando que tiene gusanos, pero en la dieta de los niños no puede faltar porque su aporte de vitamina C, es mayor que el de otras frutas como el limón o la naranja.

¿De qué dependela decisión?

Xiomara se acuerda de la primera vez que su hija Monserrat, de dos años y medio, le preguntó si podía comer carne. Estaban en una plaza catalana, le dieron a comer pollo y ella quedó fascinada. “Fue su decisión y tuve que respetarla”, afirma la presentadora.

En realidad, lo ideal sería que cada persona, al cumplir la mayoría de edad, tenga el criterio suficiente sobre la alimentación de su preferencia. Pero si los padres quieren inducir al niño en el vegetarianismo desde que es muy pequeño, tienen que recibir asesoría para valorar su estado nutricional de acuerdo con su desarrollo.

En la infancia hay que tener un esquema de alimentación saludable, es decir, evitar la las comidas rápidas pero sin descuidar las necesidades proteicas. Lo que se pierde en épocas críticas del crecimiento no se recupera. Tampoco hay que exagerar, las frutas y verduras son importantes, pero hay que complementarlas.

No espere que su niño consuma la misma cantidad de alimentos a los 6 meses que a los 2 años, porque el ritmo de crecimiento es más lento y, así mismo, el requerimiento proteico. Así que comerá menos. En realidad, el plan alimentario depende de la edad del niño, el tipo de vegetariano, la ingesta y los hábitos de casa.

La proteína

La carne, el pollo y el pescado son vehículos de las proteínas que tienen alto nivel biológico y de otros nutrientes como el fósforo.

En la proteína vegetal, el nivel de aminoácidos es menor que en la animal. “Los aminoácidos son la base para formar proteínas, responsables de las principales funciones del cuerpo. Para reforzarlas se deben combinar dos cereales en el almuerzo”, comenta Alicia Cleves.

Algunos defensores del vegetarianismo creen que está todo resuelto, pero realmente siguen faltando otras vitaminas o minerales como el zinc. El niño que no ha terminado su crecimiento, no debe ser vegetariano puro, pero puede ser lacto ovo vegetariano, es decir, consumir leche y huevo aunque evite la carne.

Por Margarita Barrero Fandiño.Redactora ABC del bebé.

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