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Atoramientos, quemaduras e intoxicaciones: accidentes frecuentes a la hora de comer

Atoramientos, quemaduras e intoxicaciones: accidentes frecuentes a la hora de comer

Un padre debe tener en cuenta cuál es la comida adecuada para el menor según la edad, cuáles cubiertos debe utilizar y cómo debe acomodar al niño, entre ot

Atoramientos, quemaduras e intoxicaciones: accidentes frecuentes a la hora de comer
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20 de Junio de 2009
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Un padre debe tener en cuenta cuál es la comida adecuada para el menor según la edad, cuáles cubiertos debe utilizar y cómo debe acomodar al niño, entre otros aspectos, para evitar accidentes en la mesa.

El momento de la comida permite que el niño aprenda y logre un adecuado desarrollo, mientras conoce texturas, aromas, colores y sabores.Además, debe ser un espacio para que los padres compartan un rato agradable con el pequeño y le vayan creando hábitos sanos de alimentación. Para ello, también es indispensable tener las condiciones adecuadas para que el pequeño se sienta cómodo y seguro.

En este aspecto, es importante que tenga en cuenta los siguientes consejos para que a la hora de comer no se generen problemas y, mucho menos, accidentes:

1. Comida adecuada. Los problemas estomacales pueden presentarse si no se le brinda una alimentación adecuada al niño, de acuerdo con la edad. Recuerde que hasta los seis meses, el bebé solo debe recibir leche materna. Después de este periodo, comienza su alimentación complementaria.6- 7 meses: se empieza a darle cereales, frutas, verduras y luego,  proteínas como las carnes.8 meses: se incluyen vegetales con almidón como la papa, la yuca, plátano.9 meses: alimentos como granos, leguminosas, fríjoles, lentejas.12 meses: la alimentación debe ser completa. Durante los primeros meses es preferible no darle embutidos ni enlatados. Tampoco sal ni dulce.“Hay que tener en cuenta la calidad de los alimentos que ofrecemos, buscando que siempre sean saludables y que formen parte de la alimentación rutinaria”, señala la nutricionista Clara Rojas.

 

2. Textura: “Si se le da un sólido a un niño que no está en capacidad de deshacer el alimento y masticarlo, se presenta el riesgo de que se atore”, explica la nutricionista. Por eso, es necesario conocer qué tipo de presentación de la comida se le debe dar al menor para no correr riesgos. Hasta los seis primeros meses solo toma líquido, porque está en la capacidad de recibir esta clase de comida.Luego de este periodo y hasta los doce meses es el momento crítico del aprendizaje de la masticación del bebé, pues las texturas van cambiando durante este periodo, según su desarrollo fisiológico. A partir de los 6 meses, empieza a experimentar con compotas, luego papillas y purés, incrementando cada vez más los alimentos molidos y luego alimentos picados finamente, para llegar, al año, a probar los sólidos. La capacidad del niño para recibir cierto tipo de texturas se identificarán de acuerdo con las reacciones del bebé.

 

3. Cubiertos. Inicialmente el pequeño debe coger los alimentos con las manos; esto le dará información sensorial. Lo ideal es no utilizar el biberón; los padres deben utilizar una cuchara fabricada con un material blando. Al año de edad, él ya debe coger este cubierto para conocerlo y familiarizarse con él. El cuchillo y el tenedor deben darse a conocer hasta los dos años de edad aproximadamente. Los adultos, quienes al comprar esta clase de productos, deben verificar que estén hechos con un material adecuado y acordes con la edad del hijo.

 

4. El lugar. Lo ideal es que el niño tenga un sitio destinado para la alimentación, que sea cómodo, apropiado para este momento y seguro, de tal manera que le dé libertad al pequeño de moverse y manipular alimentos y elementos que tiene sobre su mesa. De acuerdo con la nutricionista, se le debe dar la oportunidad de que manipule el plato con riesgo de que lo tumbe, riegue con la cuchara, etc., pues  “esos ‘accidentes’ del aprendizaje son normales y deben permitírsele para que aprenda a comer”.

 

5. La ubicación del niño. Es recomendable que el bebé tenga una silla localizada cerca del comedor para que sea supervisado por los padres.Según Olga Lucía Baquero, pediatra y coordinadora de la Mesa de Trabajo de Seguridad infantil y Prevención de Accidentes de la Sociedad Colombiana de Pediatría, “las sillas deben comprarse de acuerdo con el tamaño y peso del niño, verificando que no se permita que el pequeño se ruede hacia abajo o pueda voltearse. Deben tener un cubrimiento hasta la cintura para que no se salga”. Nunca debe acomodarse a un bebé sobre las piernas del adulto para darle bocados de comida, pues se corre el riesgo de que coja elementos que hay sobre la mesa, como cuchillos y tenedores de metal, pudiendo generar cortaduras; también es riesgoso que el menor  manipule bebidas calientes y se queme. Por otra parte, en los hogares donde todavía viven niños menores de cinco años es aconsejable no utilizar manteles, ya que los pequeños no alcanzan a ver qué hay encima de la mesa y, al halar este elemento, pueden ocasionar algún accidente. Tampoco deben comer acostados, pues esta posición puede generar más fácilmente un atoramiento. En estos casos, es indispensable conocer las maniobras de desatoramiento.

 

6. Cero distracciones. El hecho de que un niño juegue, salte o corra y coma al mismo tiempo genera una distracción que puede terminar en un atoramiento, pues “en vez de que el alimento se vaya por la vía digestiva (esófago), se va por la tráquea, obstruyendo el aire y generando una asfixia”, explica la doctora Baquero. Además, cuando un niño ve televisión o está haciendo otro tipo de actividad, no se familiariza con el momento de la comida e interrumpe ese aprendizaje para que tenga un desarrollo adecuado en el futuro.

 

7. Manipulación. Es indispensable conocer las características de los alimentos para lograr un buen manejo. Por ejemplo, si se va a preparar una compota de manzana y esta se deja abierta, se oxidará con el aire y ya no será apta par un buen consumo, dice Clara Rojas. En el caso de las preparaciones para bebé y niños, se recomienda prepararlas en pequeñas cantidades para que no tengan tanto tiempo de reposo. También es necesario fijarse en la fecha de vencimiento de los productos. “Es ideal que los niños no ingieran comida trasnochada; esto se convierte en un riesgo, porque no tienen mecanismos de conservación y se pueden intoxicar”, dice la pediatra. Lo mismo ocurre con aquellos que han tenido contacto con la saliva. Tenga en cuenta que los niños nunca deben estar presentes mientras los adultos cocinan, pues es un momento que genera riesgos al estar manipulando líquidos calientes y fuego.

 

8. Higiene. Antes de ingerir cualquier alimento, es indispensable lavarse las manos porque estas “se convierten en vehículos de microorganismos que representan riesgos para la salud”, explica la nutricionista. Asimismo, hay que tener una higiene adecuada con el bebé y con los elementos que manipula. Es indispensable el lavado frecuente de manos y juguetes.

 

Principales riesgosSegún la pediatra Olga Lucía Baquero, estas son las causas más comunes de consulta en urgencias pediátricas, debido a accidentes ocasionados en la mesa o relacionados con alimentos:◗ Atoramiento. ◗ Intoxicaciones por reenvasar sustancias no comestibles en envases comerciales de alimentos.◗ Quemaduras por líquidos calientes, debido a la manipulación del mantel.

 

Por Karen Johana Sánchez

Redactora ABC del bebé

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