Síguenos en:

Infecciones del oído: otitis media

Infecciones del oído: otitis media

La otitis media es la inflamación del oído medio, muy común en los niños. El oído medio se conecta con la parte posterior de la nariz a través de la Trom

Infecciones del oído: otitis media
Por: Johana Fernanda Sánchez
19 de Octubre de 2006
Comparte este artículo

La otitis media es la inflamación del oído medio, muy común en los niños. El oído medio se conecta con la parte posterior de la nariz a través de la Trompa de Eustaquio, estructura que en los niños pequeños, es más corta, más ancha y tiene una disposición más horizontal, lo cual favorece la entrada de secreciones y microorganismos en el oído.

La función de la trompa de Eustaquio es equilibrar la presión a cada lado de la membrana timpánica. Esta lo hace abriéndose cada vez que deglutimos o al bostezar.

Sin embargo, cuando -como consecuencia de las afecciones como gripa, catarro común o amigdalitis- las secreciones no son drenadas, estas llegan al oído a través de la garganta y la nariz, quedándose estancadas y siendo el campo propicio para la infección.


Los síntomas que experimentan los niños cuando sufren de otitis media son:

- Dolor.
- Dificultad para dormir.
- Fiebre.
- Inconveniente para oír.
- Pérdida del equilibrio.
- Secreciones que salen del oído (supuraciones).
- Irritabilidad inusual.

Además de los síntomas mencionados, una otitis media grave genera complicaciones como pérdida permanente de la audición o retraso en el desarrollo del lenguaje.

“No obstante, en los niños pequeños el dolor de oído puede ser originado por problemas de amígdalas, de dentición, resfriados, alergias o por una otitis externa, es decir, del conducto auditivo, la cual se presenta después de nadar en la piscina o por acumulación de cera, y cuyo tratamiento es diferente al de la otitis media”, explica Jairo Guerrero, médico general.

Otros factores que incrementan la posibilidad en algunos niños de sufrir otitis media son la edad -los niños menores de tres años la padecen con frecuencia- y los resfriados y alergias.

Si observa que su hijo tiene dolor, siente que el oído está tapado o que su audición disminuye consulte a un pediatra, quien examinándolo determinará la causa y el tratamiento a seguir.

Existen dos clases de otitis media en niños: la otitis media aguda o supurada, que es la infección causada por los microorganismos contenidos en las secreciones cuyos síntomas son dolor fuerte, fiebre y rechazo del alimento. Si no es tratada a tiempo, la membrana del tímpano se rompe y empieza a supurar. Y la otitis serosa, que consiste en la acumulación de las secreciones que puede estancar el desarrollo del lenguaje si no se maneja adecuada y oportunamente.

¿Qué pueden hacer los padres?

Antes de ir adonde el especialista es importante que sepa lo siguiente: “Se debe evitar la aplicación de gotas no formuladas por el médico, las cuales, si bien podrían ayudar cuando se trata de una otitis externa o hay mucha cera, no tienen el mismo efecto cuando hay otitis media”, asegura Guerrero.

La cera (o cerumen) que se acumula dentro del conducto auditivo es eliminada por el mismo canal. Pero cuando esto no ocurre, porque hay demasiada, puede aplicarse gotas que la ablandan o, incluso, recurrir al lavado de oído. Si a pesar de esto el cerumen permanece allí, tal vez deba ser extraída con instrumentación especial por un experto.

Cuando se produce una otitis media, se aconseja no meter algodones o cualquier otro elemento detrás del canal auditivo debido a la posibilidad de ocasionar una perforación en el tímpano. Un accidente así infectaría el oído medio como consecuencia del paso de material no esterilizado.

"Si la otitis es recurrente, se debe solicitar una audiometría y una impedanciometría (examen especializado) para impedir afectar seriamente la audición y el desarrollo del lenguaje en los niños. En estos casos se requiere el tratamiento por parte de un otorrinolaringólogo”, precisa Carlos Armando Echandía, profesor asociado del departamento de pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad del Valle.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de la otitis media incluye, además de la elaboración de la historia clínica completa y el examen físico, una inspección del oído externo e interno con el otoscopio, instrumento que le permite al médico ver dentro del oído y revisar el movimiento de la membrana timpánica localizada en el oído medio.
La timpanometría, una prueba en la cual se varía la presión en el canal auditivo, evalúa el estado y movilidad del tímpano (membrana timpánica), es utilizada para detectar trastornos del oído medio.

Cuando un niño presenta infecciones frecuentes del oído, puede recibir tratamientos preventivos que incluyen: terapia con antibióticos o drenaje de fluidos con pequeños “tubos” de ventilación, que se insertan a través del tímpano para que el líquido o la sustancia mucoide salga y no se acumule.

Por lo general, la otitis media se trata con medicación para el dolor y con antibióticos. Pero esto varía dependiendo de la historia clínica del niño, de la tolerancia a determinados medicamentos y procedimientos, y de la evolución de la dolencia.

Finalmente, es importante aclarar que los medicamentos suministrados al niño cuando tiene gripa o alergias no previenen la otitis media y tampoco existe vacuna contra esta.


Johana Fernanda Sánchez
Para ABC del bebé


 


 

Comparte este artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet