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Si la otitis no se trata a tiempo, pueden generarse problemas de aprendizaje y enfermedades graves en el niño

Si la otitis no se trata a tiempo, pueden generarse problemas de aprendizaje y enfermedades graves en el niño

Problemas respiratorios, piscinas, reflujo, polución y el humo de cigarrillo son algunas de las causas de esta enfermedad. Los padres deben estar preparados pa

Si la otitis no se trata a tiempo, pueden generarse problemas de aprendizaje y enfermedades graves en el niño
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03 de Agosto de 2010
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Problemas respiratorios, piscinas, reflujo, polución y el humo de cigarrillo son algunas de las causas de esta enfermedad.

Los padres deben estar preparados para identificar, actuar a tiempo y hacer seguimiento a los problemas de oído de sus hijos, pues tres de cada cuatro niños que llegan a los 3 años de edad han presentado otitis, según el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Desórdenes de Comunicación de Estados Unidos. De acuerdo con Frida Scharf, otorrinolaringóloga pediatra, esta enfermedad es la primera causa de consulta a los especialistas en el área (7 de cada 10). 

Y es que las razones por las que se presenta son múltiples, sin contar que es causada tanto por virus como por bacterias. Es más frecuente que ocurra por causa de los primeros, pero más grave si sucede por las segundas.  La doctora Scharf aclara las principales causas:

•Cambios de temperatura.•Piscinas.•Problemas respiratorios altos o bajos.•Reflujo. •Exceso y abuso de medicamentos. •Polución. •Viajar en avión, especialmente con gripa.•La alimentación con el biberón, pues se le permite tomárselo acostado y esto hace que el líquido se pueda pasar hacia el oído.•El niño entra cada vez más pequeño al jardín y eso le ayuda a adquirir defensas, pero también lo deja más expuesto a infecciones. El menor tiene defensas hasta los dos años (inmunoglobulinas) de las que su mamá le transmitió a través de la gestación, pero luego él tendrá que empezar a producirlas y el contacto con otros le será de utilidad. Pero, mientras tanto, su sistema inmunológico inmaduro no lo blinda por completo.•Espacios pequeños compartidos por varios niños.•El humo de cigarrillo predispone a infecciones.

Como los factores son múltiples, parecería complicado tratar de prevenir su aparición. Aunque favorecería, por ejemplo, medidas sencillas como evitar que el niño viaje en avión si tiene gripa y no darle de comer cuando esté acostado.

La otitis se presenta con mayor frecuencia en los niños más pequeños, especialmente entre los 6 meses y los 2 años, pero están expuestos incluso hasta los 6 años o más. De acuerdo con la otorrinolaringóloga pediatra Frida Scharf, esto sucede porque en el oído se encuentra un tubo llamado la trompa de Eustaquio, que en la infancia tiene una posición horizontal, es muy ancho y el músculo que tiene alrededor para que le sirva de válvula e impida el paso de comida, leche, agua de piscina, infecciones o secreciones está inmaduro y no es capaz de cerrarse y actúa como un vaso comunicante. A los  6 o 7 años se hace más vertical y por esa razón se disminuyen las probabilidades de presentar otitis.

 

Papás alertaEs más frecuente que la otitis se presente en los bebés e identificarlo es más complicado, pues aún no tienen la manera de manifestar molestia a través del lenguaje. La doctora Frida Scharf recomienda estar atentos si el bebé se despierta con un llanto muy fuerte y se pone la mano en el oído, aunque puede que esto último no suceda. En esos casos, si el pequeño tiene todas sus necesidades satisfechas y aún sigue llorando, se recomienda poner calor en el oído y en la zona abdominal, pues los padres no pueden determinar de primera mano en dónde se genera el dolor. Esto ayudará a que se dilaten los vasos y ceda el dolor. También se le puede dar analgésicos. Sin embargo, si el niño es menor de 2 años, tiene fiebre y el llanto persiste, se debe acudir al servicio de urgencias, pues en los más pequeños el oído está muy cerca del cerebro y una complicación podría ser muy grave.

Otros de los síntomas pueden ser: secreción de líquido, demasiada cera, fiebre, inflamación en la zona. La otitis, en muchos casos, va ligada a una enfermedad respiratoria y por eso se le presta mayor atención a la congestión, la fiebre y el malestar general. En esos casos, la molestia puede pasar desapercibida y continuar silenciosa en el oído del niño, que después presentará síntomas como: problemas escolares unidos a trastornos del lenguaje, inestabilidad en la marcha, no responde cuando se le habla o no está atento, es distraído, habla mal para su edad, escucha música o televisión a alto volumen. Si no se trata a tiempo, puede aparecer el dolor mucho más fuerte porque se ha reventado el tímpano.

Cuando son casos avanzados a los que no se les ha prestado la adecuada atención, aparece el peligro de que el oído, que tiene comunicación con la fosa craneal media y con la fosa craneal posterior, se pueda afectar hasta destruir el hueso y ocasionar absceso cerebral, encefalitis o meningitis. En el caso del nervio facial, en donde aún no se ha formado una cámara de hueso que debe tener alrededor,  si la inflamación afecta el hueso, podría producirse parálisis facial, señala Frida Scharf. 

Afortunadamente, señala la especialista, las complicaciones no son frecuentes y la mayoría se puede prevenir y tratar exitosamente, excepto la meningitis o encefalitis, que traen secuelas graves.

 

Cuándo se necesita cirugíaSi se presenta otitis media que ha llegado a complicarse hasta meningitis, parálisis cerebral o absceso, debe drenarse el oído a través de un pequeño tubo que permitr la salida del líquido, pues de lo contrario se cierra el tímpano y puede producirse líquido de nuevo que termine en pérdida de audición. Cuando se presenta otitis media silenciosa.El tubo empleado para drenar debe dejarse por lo menos durante un año o año y medio. Aunque en ocasiones sale solo, en otras se recomendaría hacer otra cirugía para extraerlo, pues es posible que genere complicaciones.

 

Recomendaciones Cuando los niños van a la piscina se aumenta el riesgo de que sufran infecciones en el oído. Se recomienda entonces:No rascarse las orejas por la picazón que podría ser causada por el agua de la piscina. Así como están los ojos rojos por efecto del cloro están las vías de los oídos y la nariz. Si el niño ha presentado otitis previas, se debe cuidar aún más y se recomienda el uso de tapones y emplear máscaras que cubran los ojos y la nariz.

Si la otitis se presentó en los primeros 6 meses de vida, es más factible que reaparezca, pues la piel del interior del oído se ha engrosado y se demora más en desinflamar, no entra aire y se puede tapar la mucosa hasta que empieza a infectarse.

Es más común que sufran esta enfermedad los niños entre 6 meses y 2 años, de estrato socioeconómico bajo (cuando se da por virus). Además, las complicaciones son mayores cuando los padres no tienen tiempo o recursos para llevar a sus niños al médico.

Un artículo publicado en la revista Pediatrics (mayo 2004) recomienda hacerles un estudio auditivo a los niños que han sufrido otitis media por más de tres meses, se ha hecho evidente un retraso del lenguaje, problemas de aprendizaje o una sospecha de pérdida de la audición. “Examinar los retrasos del lenguaje es importante, porque la comunicación está integrada a todos los aspectos funcionales de los seres humanos. Los niños más pequeños que presentan problemas de habla durante la época preescolar tienen el riesgo de continuar con problemas de lectoescritura en el futuro”, señala la investigación.

 

Por Edna Juliana Rojas H.

Redactora ABC del bebé

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