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El salvador de la Navidad / Cuento

El salvador de la Navidad / Cuento

'ABC del bebé' invitó a los lectores a escribir el final de este cuento de Navidad. Sofía Díaz Herrera y su madre, Martha Cecilia Díaz Herrera, f

El salvador de la Navidad / Cuento
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29 de Diciembre de 2010
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'ABC del bebé' invitó a los lectores a escribir el final de este cuento de Navidad. Sofía Díaz Herrera y su madre, Martha Cecilia Díaz Herrera, fueron las felices ganadoras.Reny es el pequeño reno proveniente del Pueblo Norte. Estaba ansioso por conocer su nuevo hogar, el Pueblo Sur, y ver cómo celebraban la Navidad, pues él creció en un lugar donde todos se preparan a lo largo del año para celebrar esta fecha. Papá Noel y el Niño Dios reciben las cartas y organizan la entrega de regalos, que los duendes fabrican.

 

Pero tuvo que irse de allí, porque a sus padres, los dos renos mayores los trasladaron para cumplir una misión que él aún desconocía. Después de cinco horas de viaje, llegó a un lugar de casas apagadas y un aire de desolación. Reny, asombrado, no dejaba de ver, a través de la ventana del carro, esas calles opacas sin rastros de la alegría que él esperaba.

 

-Mamá, ¿dónde están las luces y los árboles de Navidad? -preguntó Reny, preocupado.

-No te preocupes, hijo, vas a ver que pronto los pondrán -le aseguró.

 

Reny casi no concilia el sueño durante la primera noche en el pueblo, esperando la luz del día para decorar la casa. Armó el árbol con ayuda de sus padres. Colgó las bolitas, unos pequeños ángeles brillantes y una cinta dorada. El toque final fueron las luces verdes y rojas, que, al encenderse, iluminaron toda la casa. Luego puso, en la puerta principal, una enorme guirnalda.

Mientras Reny decoraba el pesebre, los vecinos llegaron a su casa para darle la bienvenida al pueblo. Olía delicioso. Traían tortas de chocolate y banano que estaban calientitas. Eran los papás pingüinos con el pequeño Macu, de 7 años, que, al entrar, quedó maravillado con todo lo que vio en la casa de la familia Reno. Sus ojos se deslumbraron al ver el enorme árbol cargado de luces, con regalos bajo su sombra. Corrió sin pena, para tocar las figuras de hombres que vestían túnicas montados en camellos.

 

-¡Oh! ¿Qué es esto, papá? ¿Luces de colores? Y esos muñecos que cuelgan, ¿para qué son?

-Es Navidad -dijo Reny-. Dulce Navidad.

 

Macu miró fijamente al reno sin entender lo que acababa de responderle. El padre lo levantó en sus brazos, mientras la mamá entregaba las tortas.

 

-Debemos irnos hijo. Es  hora de almorzar -le dijeron sus papás a Macu y salieron de afán. Reny, feliz de tener un nuevo amigo, se emocionó el pensar que podrá invitarlo a su casa para rezar las novenas y cantar villancicos. Su madre había puesto los presentes en la cocina y, luego de almorzar, el pequeño fue en busca de las tortas. Partió un pedazo y se sentó en un banco junto a la ventana donde vio de nuevo ese pueblo desolado.  Pensó en la reacción de su amigo Macu cuando vio la decoración de Navidad. Parecía que jamás hubiera escuchado acerca de María, José y mucho menos de Papá Noel ni el Niño Dios. Algo extraño estaba pasando, pues las familias aún no habían decorado sus casas, ni las calles, como su mamá le dijo que sucedería.

 

Mientras pensaba en eso, de repente vio una luz fugaz que pasó frente a su ventana como un espejismo. Dejó el postre sobre la mesa y sin que sus papás lo vieran, abrió la puerta y salió en su búsqueda, para saber de qué se trataba. Después de correr en medio de los árboles, tropezó con una piedra y, al levantar su mirada, vio una tenebrosa cueva.

 

Dudó en entrar y quiso dar la vuelta para regresar a su casa, pero en el instante en que intentó dar la vuelta, vio de nuevo el mismo destello de luz que pasó frente a su ventana. Así que decidió dar unos pasos más. Cuando se vio sumergido en la oscuridad de aquella cueva, la curiosidad lo llevó a seguir avanzando. De repente vio una figura verde con nariz, orejas y pies puntiagudos.

 

Era Figo, el duende de Pueblo Sur. -¿Qué tienes en la mano? -preguntó Reny con un gesto de sorpresa, a lo que Figo replicó:-Es una luz de bengala, la usamos para iluminar la Navidad.-¡Ah!, tú sí sabes qué es la Navidad -dijo Reny, sorprendido.-Por supuesto. La celebramos con cohetes, chispitas y luces de colores que adornan el cielo. -¿Luces?, ¡genial! Voy a contarles a mis padres.-No, no, no. Dejemos que todo sea una sorpresa -lo convenció el duende un poco asustado.-Listo. Entonces voy a buscar a Macu y a sus amigos para mostrarles lo que es la Navidad.-¡Buena idea! Mientras tanto, yo alisto la sorpresa. Si  quieres los espero en la plaza central. Reny salió saltando de felicidad.

Creía que por fin había encontrado un amigo para festejar esta época.

Se encontró con Macu, quien estaba con el oso Dante, la oveja Dolly y el perro Tobías. Les pidió que lo acompañaran para conocer a Figo y juntos les enseñarían de qué se trataba la Navidad.

Macu le dijo que ya conocían a Figo y nunca había sido bueno con ellos, porque solía pincharles los balones y quitarles la cabeza a las muñecas. Pero Reny les aseguró que él les mostraría unas luces de colores que llegaban hasta el cielo. Convencidos llegaron a la plaza central para ver el gran acontecimiento. Allí, Figo, el duende, había enrollado una larga hilera de bengalas en el tronco del ancestral árbol de Pueblo Sur. Mientras que todos miraban sorprendidos, se escuchó un fuerte estallido; una ráfaga de luces iluminó el lugar y un fuerte olor a pólvora atrajo la atención de los padres, quienes se apresuraron a ver lo ocurrido. En medio del humo desvanecido y las llamas que desfiguraban las hojas y las ramas, Figo apareció con la mano ardiendo. Al ver la multitud, desapareció asustado, mientras los bomberos apagaban el incendio. Reny empezó a llorar desconsolado, porque se sentía culpable.

 

-¿Estás bien, hijo? -preguntó la mamá que acababa de llegar al lugar.-Sí, mamá, pero me siento mal. Yo solo quería enseñarles a mis amigos qué es la Navidad. Ella lo abrazó y luego le explicó que en ese pueblo no se celebra la Navidad porque años atrás la gente pensaba que la pólvora era la mejor manera de festejar. Pero, muchos niños terminaron quemados y algunas casas incendiadas. -Vinimos a Pueblo Sur porque Papá Noel nos encomendó la misión de devolver el espíritu de la Navidad y tú debes ayudarnos. -¡Claro que sí -dijo el pequeño emocionado. Voy a arreglar todo esto. Tengo que hacer un plan...

 

El final... (Escrito por nuestra lectora)

Inmediatamente Reny corrió a su casa y comenzó a buscar fotos y recuerdos de la Navidad anterior para mostrárselas a Macu, Dante,  Dolly y Tobias, paso toda la noche organizando sus ideas y todo lo que tenia para poder explicar de la mejor forma lo que la navidad significaba.

A la mañana siguiente fue a buscar a sus nuevos amigos, llevaba una caja llena de hermosos objetos, tarjetas, y fotos.Macu estaba asombrado con todo lo que veía pero aun no lograba entender bien lo que significaba. Reny se sentó frente a sus nuevos amigos y comenzó a contarles una historia.

“Hace miles de años en pueblo Norte un señor llamado papa Noel, decidió construir juguetes para regalarlos a los niños que se portaran bien durante todo el año, él junto a su esposa, un par de renos y unos duendes que habitaban la zona trabajaban en su taller construyendo juguetes, los cuales repartía la noche del 24 de diciembre en un hermoso trineo que era arrastrado por los dos renos. Papa Noel había decidido repartir los juguetes el 24 de diciembre pues este día se celebra el nacimiento del niño Dios, quien vino a la tierra para traer paz a todas las personas y esto conmovía mucho a Papá Noel y su esposa.

Así fueron pasando los años y el niño Dios, desde el cielo, vio que Papa Noel cada día se volvía más viejo y hacer los juguetes ya no era tan fácil para él así que decidió enviar a la tierra un grupo de ángeles los cuales llevaban un mensaje para Papa Noel.

Macu no cabía del asombro, estaba emocionadísimo con la historia y quería saber más.

Reny continúo…

Los ángeles llegaron al taller de Papá Noel, le entregaron un carta y le dieron un paquete cerrado, el cual decía que solo debía abrirse la noche del 24 de diciembre., cuando Papa Noel abrió la carta de esta salió un rayo de luz, sintió que tenía toda la energía que necesitaba para continuar con su labor, en la carta el niño Dios le prometió a Papa Noel darle salud y una vida eterna, de manera que pudiera continuar trabajando en su taller. Los ángeles se quedaron junto con los duendes a ayudar.

La siguiente noche del 24 de diciembre ocurrió algo milagroso, Papa Noel salió en su trineo con todos los juguetes fabricados y al empezar a avanzar recordó el paquete que había recibido, lo abrió y encontró en este muchos mensajes que venían de todas partes de la tierra, eran deseos de familias de todas partes del mundo, unos pedían salud, otros juguetes, comida, etc.Papa Noel no entendía muy bien que hacer ya que solo contaba con un trineo lleno de juguetes pero de repente una estrella en el cielo se ilumino, los renos que parecían  cansados comenzó a elevarse por el cielo haciendo que el trineo flotara suavemente por este. La bolsa de juguetes parecía crecer y crecer.

Al llegar a la primera casa Papa Noel se bajo de su trineo y cayó entre la chimenea, mágicamente llego hasta la sala y en sus manos tenía 2 juguetes y una lata de sardinas.  Los puso cerca de la chimenea y sin pensarlo ya estaba nuevamente en su trineo volando por los cielos. Así fue dejando regalos por todos lados.

A la mañana siguiente todas la familias encontraros los juguetes y comenzaron a agradecer al niño Dios y a Papa Noel.

Desde ese día se celebra la navidad y en agradecimiento en todas las casas se decora con luces de colores, se cantan villancicos, se permanece en familia y se pide por los demás!

 

Macu, Dante,  Dolly y Tobias quedaron muy emocionados, juntos miraron las fotos de Reny en las que se veía la decoración, el pesebre, el árbol, los adornos y los dulces. Luego salieron para sus casas a contar esta historia a los demás.

Así el 24 de diciembre todo Pueblo Sur se encontraba decorado y lleno de luces,  Figo quien se había quemado la mano estaba en la plaza central contando lo peligrosa que podía ser la pólvora y todos se alistaban para recibir los regalos de Papa Noel y el niño Dios. Asi Reny salvo la navidad y celebro con sus amigos.

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