Síguenos en:

‘Hay un monstruo bajo mi cama’

‘Hay un monstruo bajo mi cama’

Existen temores en los niños que son absolutamente normales y que se presentan de acuerdo a su edad. Del manejo que les den los padres depende lo rápido y fá

‘Hay un monstruo bajo mi cama’
Por:
17 de Agosto de 2006
Comparte este artículo

Existen temores en los niños que son absolutamente normales y que se presentan de acuerdo a su edad. Del manejo que les den los padres depende lo rápido y fácil que los pequeños puedan superarlos.

¿Recuerda usted lo que más le atemorizaba cuando era niño? Para Vivian, una niña de cuatro años, las máscaras eran el terror de día y de noche. Todo comenzó en un paseo con sus padres y su hermana menor en un pueblo de Boyacá. Las pequeñas se quedaron solas en el carro mientras los adultos bajaron al mercado a comprar frutas.

El municipio estaba celebrando sus tradicionales fiestas de carnaval y los 'matachines', unos hombres disfrazados con trapos y máscaras que piden monedas por la calle, se acercaron al vehículo.

Al ver a estos enmascarados, Vivian se tiró al suelo sobre su hermana para protegerla y empezó a gritar hasta que los padres llegaron a tranquilizarlas.

¿Qué pasó?Para el siquiatra infantil y de adolescentes Álvaro Franco estos temores son absolutamente naturales y van cambiando en los niños de acuerdo con su edad. “Las máscaras hacen parte de esos miedos. Los niños empiezan a llorar cuando las ven. Por eso, varios desarrollan fobia a los payasos”.

Los temores, según el experto, empiezan desde el nacimiento. El primero se conoce como la pérdida de sustentación. Si se tiene al bebé sobre las dos manos y se retira una, el pequeño entra en pánico: abre las manos, la boca y sufre taquicardia.

“Luego aparece la llamada angustia del octavo mes, que se presenta realmente desde los seis”, añade Franco. Es el temor que aparece cuando conoce una persona. El bebé llora desesperadamente frente al desconocido.

En el consultorio médico

Entre el primer año y hasta los dos, aparecen los que podrían denominarse temores médicos. El pequeño, por alguna experiencia desagradable (una inyección) no puede ver ni siquiera una bata. En ocasiones, con solo pasarlo frente del consultorio el niño se altera.El trueno y más

A los tres o cuatro años, los fenómenos naturales hacen de las suyas con los niños. Por ejemplo, es muy frecuente que se aterren con los truenos. Y el campeón: la oscuridad. “Muchos niños pedirán dormir con la luz encendida porque no soportan las tinieblas, incluso este temor lo conservan hasta adultos, aclara el especialista. Con la oscuridad aparece el temor a los monstruos y fantasmas.

A los animales y la muerte

Los más grandecitos se asustan con ratones o arañas, mientras otros no soportan los animales más grandes como los perros.Y más adelante, cuando sobrepasan los seis años, surge el miedo a la muerte, porque han entendido que todos, incluidos sus seres queridos pueden irse para siempre.

Cómo enfrentarlo

 

Álvaro Franco asegura que lo más importante es que los padres estén muy cerca de los niños, que puedan sentir la presencia de sus padres, a través del contacto físico.

El camino errado es regañar al niño y pedirle serenidad como a un adulto. Franco recomienda “crear estrategias como decirle: vamos a abrir la ventana del cuarto para sacar a todos los monstruos y fantasmas rapidito. O hagamos un monstruo más fuerte que te defienda de los otros”. No trate de explicarle que los fantasmas no existen, porque si el niño los vio en una película va a creer que existen.Pero así el niño haga pataleta cada vez que usted lo lleve al médico, no ceda ante el deseo del pequeño, porque acudir al especialista es un beneficio para él. Si tiene más de un año explíquele el porqué de la visita, lo mismo cuando vayan al odontólogo, siéntese con él en la silla del consultorio y pida que le expliquen al pequeño para qué sirve cada uno de los instrumentos. Quédese muy cerca de él durante la consulta.

 

Juliana Rojas H.

Redactora ABC del bebé

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet