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La alegría es la señal que indica que un niño disfruta y se siente cómodo en el colegio

La alegría es la señal que indica que un niño disfruta y se siente cómodo en el colegio

Los padres son claves en el proceso, pues son el modelo que los pequeños van a seguir. SI ellos toman con agrado la nueva etapa, sus hijos también lo harán

La alegría es la señal que indica que un niño disfruta y se siente cómodo en el colegio
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25 de Agosto de 2009
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Los padres son claves en el proceso, pues son el modelo que los pequeños van a seguir. SI ellos toman con agrado la nueva etapa, sus hijos también lo harán.

Desde el nacimiento, los niños permanecen en el hogar, junto a sus padres, familia y cuidadores. Así, durante los primeros años de vida, los lazos afectivos se estrechan entre ellos y los niños generan apego con quienes se encuentran cerca permanentemente.

Entonces, cuando inicia la etapa escolar, se rompe el esquema al que estaba acostumbrado el niño y más que nada, el vínculo con la madre se ve sumamente afectado, pues ella, que era la persona con quien él se sentía más cómodo y seguro ya no podrá acudir siempre e incondicionalmente a aliviar o atender sus necesidades.

A propósito, el sicólogo infantil Luis Alberto Rengifo asegura que una de las grandes dificultades que enfrentan los padres es el miedo para manejar con el niño acontecimientos nuevos. “Los temores de los padres por el bienestar del niño y por evitar que sufran no les permite ver con tranquilidad y claridad la forma como deben abordar ciertas experiencias. Cuando esto ocurre, es posible que los niños malinterpreten o no comprendan la situación y la necesidad de vivirla o estar en ella”.

Por eso, aconseja que los padres tengan en cuenta los siguientes criterios:1. Deben ser claros con sus hijos frente a la situación que van a vivir y  comunicarle con precisión en qué consiste la situación o experiencia que enfrentarán. 2. Deben utilizar un lenguaje sencillo cuando les cuenten y expliquen los detalles de la nueva etapa que se aproxima. Por ejemplo, contarles cómo van a ser los días cuando ingresen al jardín, cuál va a ser el recorrido de la casa al colegio, a qué hora van a volver a casa junto a sus padres, etc.  3. Pueden realizar actividades similares a las que desempeñarán cuando ingresen al jardín. 4. Deben  evitar los rodeos y las evasivas ante preguntas que ellos planteen. 5. Deber ser sinceros, lo que significa, hablar con la verdad. Por ejemplo, no decir que van a ir a un campamento diariamente, sino que van a empezar el colegio. Para darles una idea, se pueden hacer en la casa actividades similares a las que realizarán en el jardín, como pintar, recortar, pegar, cantar, etc.

6. Después de varias charlas y de explicaciones sobre el tema, deben preguntarle al niño sobre la situación: cómo se siente con respecto a lo que le han dicho, si tiene algún miedo, qué piensa al respecto, y, por supuesto, responder sus dudas basándose en los aspectos mencionados.

 

Los padres No hay que olvidar que los padres son modelo y ejemplo siempre para los niños. Así que los pequeños asumirán la nueva experiencia de la misma manera como lo hagan sus padres.

La sicóloga Gloria Casas sostiene que desde antes de que el niño ingrese al colegio es favorable brindarle la oportunidad de explorar el mundo con tranquilidad. “En principio, es preferible que sea cerca de su madre y fuera de casa para luego ir ampliando ese espacio y así permitirle desarrollar seguridad en sí mismo, la cual va a necesitar cuando llegue el momento de ir al colegio para aprender y socializar fuera de la casa y junto a personas nuevas para él”, dice la especialista. Se trata de un factor muy importante para que esta experiencia sea asumida con gusto y tranquilidad.

Por su parte, Rengifo sostiene que un aspecto determinante es el temor de los padres hacia el fracaso de su hijo; es decir, a que no sea capaz de aprender o de responder a todas las exigencias que el ingreso al colegio implica, lo cual hace que los adultos actúen de manera inadecuada frente a las acciones del niño, controlándolo, dándole demasiadas órdenes e indicaciones sobre lo que deben y no debe hacer y decir.

“En mi experiencia profesional de veinticinco años con niños y adolescentes puedo afirmar que los generadores número uno de estrés en los niños son los padres, y a ellos les siguen los maestros. Por eso, es necesario que comprendan que la etapa escolar es básicamente de socialización del niño con su entorno, es algo así como la presentación oficial que hace la familia de su hijo a la sociedad. Esto exige que los padres no consideren que el niño, a los 5 años, debe escribir, leer, manejar computador, calculadora, etc., solamente debe ser capaz de adaptarse al mundo, a la sociedad, a las normas y a las reglas que esta tiene y exige para su buen desempeño”, sostiene Rengifo.

Es por esto que el ingreso al jardín y la permanencia en las instituciones educativas no deben ser consideradas como una pesadilla, sino como una posibilidad para los pequeños de compartir con otros de su misma edad.

En términos de socialización, la experiencia puede compararse con las visitas al parque, donde el pequeño se encuentra con otros niños de su edad. De esa manera, se le explica que así como hay otros niños, iguales a él, jugando en este lugar, en el jardín encontrará más niños con quien compartir.

La madre, por ejemplo, también puede servir de modelo cuando acompañe a su hijo a piñatas y otros espacios de recreación. En la medida en que ella favorezca que su hijo entre en contacto con los otros invitados y él logre jugar con ellos, irá comprendiendo en qué consiste esta dinámica, así, no se le hará tan difícil en el colegio.

 

Una pista valiosa Adquirir la maleta, la lonchera, los cuadernos y demás artículos que tengan impreso el personaje favorito del niño es una buena estrategia para propiciar el buen ánimo y la disposición hacia la entrada al colegio. Sin embargo, no sobra aclarar que no deben ser los padres quienes lo hagan solos, sino que los niños deben participar activamente en el proceso de preparación para su ingreso al colegio.

“La compra de los implementos para estudiar permite que ellos elijan, a través de un procedimiento denominado libertad con limites, que consiste en que sea él quien decida qué comprar entre una gama limitada de opciones posibles que los padres establecen”, comenta la sicólogoa Gloria Casas.

Rengifo añade que este detalle resulta determinante porque cuando los padres no involucran ni le dan participación al niño en esta actividad y compran los útiles a su gusto y no al del niño, con seguridad, él los aceptará, pero tratará de que le duren poco o simplemente se sentirá frustrado cuando, al llegar al colegio, encuentre que sus compañeros sí poseen lo que a él le hubiera gustado tener.

En este sentido es importante que los padres se pregunten: ‘¿a qué edad un niño puede tomar decisiones?’. Los padres suelen creer que esta capacidad se da solamente cuando ellos tienen conciencia de sí mismos, lo cual es falso, según el sicólogo infantil Luis Alberto Rengifo, los pequeños están en capacidad de decidir desde el momento en que nacen, el problema es que los adultos ejercen sobre ellos un poder y un mando que los lleva a gobernarles y dirigirles la vida sin mirar las consecuencias negativas que esto tiene en el futuro.

“En cuanto a la toma de decisiones, lo importante es elegir siguiendo el mutuo acuerdo, orientando al niño, respetando sus preferencias y procurando satisfacer sus deseos, pero mostrándole las condiciones económicas, sociales y personales de su entorno y su familia”, dice el experto.

 

Sin temores No se puede negar que el temor a lo desconocido es innato y que, de una u otra forma, todos los seres humanos lo sentimos ante situaciones o personas extrañas.Por supuesto, los niños no son la excepción. Entonces, una forma de proveerles seguridad en un momento de incertidumbre, como es la entrada al colegio, es permitirles llevar, por ejemplo, su cobertor o su juguete preferido. “Esto les dará más seguridad y hará que logren vivir la experiencia de la mejor manera posible”, indica Gloria Casas. Así mismo, los padres le pueden contar al niño que ellos también fueron al jardín icuando tenían su edad y que todas las cosas que aprendieron les sirvieron para poder trabajar como lo hacen en el momento actual.

Otra herramienta importante es la que brindan los cuentos infantiles que relatan historias de niños que van a un nuevo aprendizaje y a hacer muchos amigos cuando van al jardín infantil.

 

Un espacio para disfrutarLejos de considerar la etapa de ingreso al colegio como algo monstruoso, es necesario ‘encantar’ al niño —dice Rengifo— con la idea de que va a descubrir otros colores, olores, sabores, genios, apetitos y gustos que él desconocía. Igualmente, que va a encontrar a otros niños muy similares a él y a otros más grandes, más pequeños, con diferentes formas de ser, de pensar y de actuar y que, claro, debe aprender a aceptarlos, compartir y convivir con ellos de la mejor manera. Así, lo que se presenta como desconocido y probablemente temido cobra un matiz diferente, pasa a ser atrayente y exótico.

Una vez se inicia el proceso...La sicóloga Gloria Casas señala que los padres se deben preocupar por escuchar a sus hijos cuando regresan del jardín. “En la medida en que los adultos se interesen por saber lo que los pequeños aprendieron, las amistades que hicieron, cómo se sintieron y muestren interés por sus relatos, el hijo  sabrá que sus experiencias son importantes y reforzará su interés por  experimentar nuevas situaciones y compartirlas con sus padres”, dice.

A propósito, los padres deben evitar asumir el papel de críticos o jueces de lo que el niño cuenta; más bien se recomienda que se conviertan en guías y lo ayuden a resolver por sí mismo las situaciones difíciles que se le presentan,  tanto en el ámbito académico como en el social. Finalmente, es importante mantener una comunicación fluida entre el jardín y los padres, que busque no solo comentar los logros y dificultades que el niño presenta, sino también resolverlos de la mejor manera. Además, esto sirve para que el niño vea que los padres son amigos de la profesora, lo cual facilita la relación que está surgiendo entre ellos; así ella podrá cumplir su papel de la mejor manera.

 

Por Melissa Serrato Ramírez

Redactora ABC del bebé

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