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Trazos infantiles pueden hablar de abuso sexual, maltrato y falta de afecto

Trazos infantiles pueden hablar de abuso sexual, maltrato y falta de afecto

Las emociones de un niño que vive dentro de una familia disfuncional también pueden plasmarse en los dibujos. Solo el especialista es el indicado para interpr

Trazos infantiles pueden hablar de abuso sexual, maltrato y falta de afecto
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25 de Agosto de 2008
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Las emociones de un niño que vive dentro de una familia disfuncional también pueden plasmarse en los dibujos. Solo el especialista es el indicado para interpretarlos.

“Cuando veo tensos a los niños, en lugar de hablar de los hechos, les juego, les recuerdo cosas agradables y les paso una hoja y les digo qué dibujar o simplemente que pinten lo que desean. Sin embargo, no siempre dibujan el abuso en esa primera entrevista”, afirma Angélica Villamil, sicóloga de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) del CTI de la Fiscalía, en Paloquemao, Bogotá, y quien atiende a niños víctimas de abuso sexual.

Al abordar por primera vez a los niños, el trabajo forense requiere el uso de protocolos especiales para el manejo de víctimas de abuso sexual. El primer paso es la empatía. En uno de los protocolos, -dice la sicóloga- se les pregunta a los infantes si desean hacer un dibujo de su cara y luego del núcleo familiar, para saber cómo se relaciona con sus seres queridos.

“En año y medio que llevo en la URI he atendido 700 casos de infantes a quienes se les han vulnerado sus derechos y el 85 por ciento de ellos han sido víctimas de abuso sexual. En varias ocasiones, el agresor era el propio padre”, explica Angélica.

“Un niño de 9 años, abusado por un amigo de la familia 6 años mayor que él, pudo explicar el abuso dibujando la manera en que su agresor lo tocaba y expresaba en el rostro la confusión y el miedo que esta situación le generaba”, comenta, por su parte, Gabriela Hermida, sicóloga de la Asociación Grupo Opciones.

¿Qué dicen los dibujos?“Históricamente los seres humanos se han expresado a través del dibujo, como una forma de plasmar sus formas de vivir, sus costumbres, las relaciones y las estructuras sociales. La Psicología ha utilizado las técnicas pictográficas para favorecer la expresión de sentimientos e inclusive para analizar rasgos de personalidad. Se han encontrado algunas recurrencias en los dibujos de víctimas de abuso sexual y con base en estas investigaciones es posible encontrar algunos indicadores. El dibujo es utilizado como herramienta tanto para el diagnóstico como para el trabajo terapéutico”, explica la sicóloga Hermida.

Para los niños, comenta la profesional, es natural dibujar y lo hacen desde edades muy tempranas. Con ellos expresan eventos de su vida y pueden explicar relaciones familiares de una manera muy espontánea; a quienes incluyen o excluyen del dibujo o la cercanía y lejanía entre ellos y sus padres ofrece datos acerca de cómo se relacionan con los miembros de la familia. “Algunos niños dibujan inclusive sus pesadillas y nos dan a conocer los monstruos que los visitan en las noches”, indica la sicóloga. 

El dibujo no solo se utiliza para diagnosticar, agrega, pues a través de este “se pueden restaurar las experiencias traumáticas en la mente de los niños, construyendo relatos con final feliz que ayuden a construir un futuro libre del dolor del abuso sexual”. El dibujo puede ser un correlato de los abusos y otro tipo de situaciones que viven los pequeños en su entorno y es importante tenerlo en consideración.

“Siempre se le debe preguntar a un niño por qué hizo determinadas cosas. La agresión, la sexualización, el miedo, el aislamiento, los sentimientos de culpa y la sumisión pueden reflejarse en una hoja de papel”, afirma la siquiatra Isabel Cuadros, directora de la Asociación Afecto.

“En trabajo terapéutico se le da al niño un lápiz y un papel, se le dice que pinte una persona, luego la del sexo opuesto… un solo dibujo no hace el diagnóstico, una serie de ellos sí lo hace”, comenta la siquiatra Isabel Cuadros.

“Es importante anotar que al igual que cualquier señal o síntoma de abuso sexual, esta debe verse en el contexto que sucede y otras variables relacionadas con la edad del niño. Una sola señal  o un dibujo solo no es definitivo y es importante indagar mucho más con el apoyo de un especialista”, afirma Lyda Guarín Martínez, asesora nacional de derechos de la Niñez y protección de la gerencia nacional de programas de Plan. El dibujo, entonces, es una herramienta valiosa de trabajo terapéutico que permite indagar la situación sicológica y emocional del niño. Sin embargo, no debe interpretarse de manera aislada, pues es clave que se correlacione con un diagnóstico clínico.

Figura humanaLa interpretación que hacen los profesionales de los dibujos tiene como referencia, entre otros, el trabajo de la sicóloga Karen Machover, quien diseñó en 1948 un test por medio del cual se puede indagar la personalidad de los individuos a partir del dibujo de la figura humana. Según Machover, la cabeza es el centro de la localización del propio ‘yo’, del poder intelectual y del control de los impulsos corporales. - La cara es el rasgo social del dibujo. La boca se destaca en los dibujos de personas con dificultades sexuales. - Los ojos son el punto principal de concentración del sentimiento del ‘yo’ y de su vulnerabilidad.- El cuello es el nexo entre el cuerpo y la cabeza. Cuando se omite, se considera un factor de inmadurez en los dibujos de los niños.- Los brazos y las manos. Se relacionan con la evolución del ego y la adaptación social.

 

Por Andrea Linares

Redactora ABC del bebé

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