Síguenos en:

De dos a tres años: ¡cuánto crece!

De dos a tres años: ¡cuánto crece!

Cuando tu pequeño empieza a caminar, suben centímetros a su talla y gramos a su peso.

De dos a tres años: ¡cuánto crece!
Por: Lizeth Salamanca Galvis
03 de Junio de 2016
Comparte este artículo

Los dos años son una etapa determinante para tu hijo. No solo porque ha llegado a un momento en que comparte una alimentación similar a la de los demás miembros del hogar, sino porque ha desarrollado habilidades que le permiten ser más independiente.

Ahora está de pie, corre, salta y no se queda quieto. Es un niño que está activo en todo momento. Esto le permite desplegar todas sus destrezas motrices y cognitivas y, por supuesto, sumar centímetros a su estatura. Por eso es importante que los padres tengan una guía sobre los rangos de talla y peso que sus pequeños deben tener a esta edad.

Para la doctora Camila Céspedes Salazar, presidente de la Asociación Colombiana de Endocrinología Pediátrica, a los dos años de edad la estatura promedio de una niña deberá ser de 84,3 centímetros (aunque puede variar entre los 78 y 90,5 cm), mientras que el peso promedio es de 11,6 kilos (que también pueden variar entre los 10,36 y los 13 kilos).

En cambio, para los niños, señala la especialista, la estatura promedio a los dos años es de 85,6 centímetros (aunque puede estar entre los 79,6 y los 91,6 cm) con un peso promedio de 12,8 kilos (variando entre los 10,95 y los 13,53 kilos). “Es importante hacer énfasis en que los valores de peso dados acá son los correspondientes a los pesos promedios de cada una de las tallas. Todos estos son un marco de referencia, pero, además es muy importante el seguimiento periódico de los niños que se realiza a través de consultas con el especialista por lo menos dos a tres veces al año.

Esto permitirá realizar un gráfica de los progresos de cada niño y determinar si existen alteraciones individuales en su desarrollo”, explica la doctora Céspedes.

Crecimiento en todas las áreas

Los avances en esta etapa no se miden solo en términos de centímetros o de números de más en la báscula. También son importantes los progresos que tu hijo alcance en sus áreas motora, cognitiva y social.

Por ejemplo, desde el punto de vista del desarrollo físico, esta es una edad en la que es capaz de quitarse prendas grandes como la pijama, la chaqueta o los pantalones; comienza a patear un balón; sostiene bien la loza y los utensilios con los que come, y separa cosas como fichas, figuras y otros juguetes, así como los mezcla y vuelve a organizar.

En cuanto al desarrollo del lenguaje, habla con mayor claridad, es decir reemplaza sus “sonidos de bebé” por repeticiones de palabras que escucha de otras personas, combina palabras con acciones, señala las partes del cuerpo que lo nombran y llega a construir oraciones cortas, por lo que es normal que lo escuches hablar consigo mismo o con sus propios juguetes.

También es una edad de berrinches y pataletas o “arrebatos de ira”, porque hasta ahora está empezando a regular y a controlar sus estados de ánimo y emociones, por lo que termina expresando su enojo, frustración y deseos reprimidos mediante estas actitudes explosivas. “En esta etapa, los padres deben tener mucha paciencia y firmeza, porque los dos años son una edad que también se caracteriza por la memoria a corto plazo, es decir, que los niños olvidan muy pronto por qué los regañaron o qué fue lo que hicieron mal.

Así que los padres deben ser claros con las reglas que establezcan y evitar a toda costa contradicciones”, aconseja la médico pediatra y docente de la Universidad Javeriana Nancy Soraya Martínez. (Puedes leer: Cómo ayudan los alimentos en el crecimiento)

Cuando llegan los 3 años

Crecer y desarrollarse adecuadamente es un indicador de que los niños están en buenas condiciones de salud. De hecho, al cumplir los tres años tu pequeño habrá ganado hasta 10 centímetros de talla frente a la que tenía el año anterior.

En las niñas, de acuerdo con Céspedes, la estatura promedio será de 92,7 centímetros (pero puede variar entre los 86 y los 99 cm) con un peso promedio de 13,6 kilos (y un rango entre los 12 y los 15 kg); en los niños, la talla promedio será de 94,2 centímetros (que puede oscilar entre los 87 y los 101 cm) con un peso promedio de 12 kilos (y un rango entre los 12,5 y 16 kg).

A esta edad, señala la doctora María Luisa Contreras Díaz, pediatra del Instituto de Ortopedia infantil Roosevelt, los niños ya son capaces de controlar esfínteres, cargan uno o varios juguetes grandes mientras caminan, se paran en la punta de los pies, trepan muebles sin ayuda, suben y bajan escaleras afirmándose, corren coordinadamente, hacen rayas en una hoja de papel, comienzan a dibujar objetos y personas que se encuentran a su alrededor y les dan nombres, hojean libros, arman torres de bloques, y usan una mano con más frecuencia que la otra, es decir, comienzan a desarrollar la lateralidad. (Te puede interesar: La alimentación de tu hijo es clave en su estatura futura)

También distinguen entre formas y colores, se interesan en los nombres de los objetos, preguntan por qué ocurren las cosas, imitan comportamientos (especialmente de personas adultas), disfrutan y buscan la compañía de otros niños, pueden mostrar comportamientos desafiantes, y manifiestan menos ansiedad al separarse momentáneamente de sus padres u otra figura cercana.

Otros hitos relacionados con el crecimiento en esta etapa tienen que ver con el desarrollo del habla, pues empiezan a crear oraciones cortas y palabras en plural, cantan canciones, comprenden lo que le dicen y siguen instrucciones, dicen su nombre, utilizan el ‘no’ con mayor frecuencia, y son capaces de manifestar qué les da miedo y qué no les gusta.

Señales de alerta

Una de las señales que pueden prender las alarmas en los padres para que consulten con el pediatra es notar que sus niños no aumentan de talla de ropa ni de zapatos durante al menos seis meses, ya que en los primeros tres años de vida este tipo de cambios se dan de manera muy rápida.

También se debe estar alerta a los aumentos o pérdidas repentinas de peso, sobre todo porque, en muchos casos, estás últimas están estrechamente relacionadas con la inapetencia o pérdida del apetito, común en esta edad. “La curva de crecimiento es el mejor parámetro y en los controles el pediatra deberá graficar los datos de cada consulta, idealmente siempre en la misma grafica para ver la forma en que crece y se gana peso el niño”, señala la endocrinóloga Céspedes. (Lee: Factores que intervienen en el correcto crecimiento de sus hijos)

La experta también advierte que el hecho de que no se logren los hitos físicos, del lenguaje, sociales y cognitivos mencionados anteriormente, deben ser señales de alarma a tener en cuenta por los padres para luego consultar con el pediatra, quien analizará la situación y definirá la pertinencia de una valoración por parte de un especialista, que puede ser un endocrinólogo o un neurólogo pediatra.

 

 

 

 

Comparte este artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet