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Educación en el hogar: de 24 a 48 meses

Educación en el hogar: de 24 a 48 meses

Foto: Archivo Particular

Educación en el hogar: de 24 a 48 meses
Por: Redacción ABC del bebé
20 de Diciembre de 2013
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Independencia, esta es la palabra que sintetiza los cambios más relevantes que se presentan durante este periodo, debido a que el niño ha logrado dominar los movimientos de su cuerpo en relación con las necesidades del entorno, entre otras cosas. “Es más habilidoso con sus manos y manipula mejor elementos como la cuchara, los lápices y los juguetes en general; puede ayudar a desvestirse y salta, corre y trepa con mayor estabilidad”, dice Magdalena Vallejo Morillo, pedagoga y directora de la Escuela de Artes Talentos.

Por su parte, la fonoaudióloga Aída Holguín Puentes comenta que el descubrimiento de estas y otras destrezas le proporcionan al infante cierta autonomía, y es entonces cuando se escuchan frases como “yo solito”, una petición que debe ser concedida y atendida por los padres. “Van a querer comer, bañarse, vestirse e incluso elegir qué ponerse. Permítale que lo haga y no se enoje o impaciente porque al almorzar haga reguero y se ensucie, porque al enjabonarse no lo haga tan bien como usted o porque al intentar vestirse no lo logre y al elegir determinada camisa y pantalón las prendas no combinen. Recuerde que está aprendiendo y en este proceso el ‘prueba -error’ es necesario para el reconocimiento y fortalecimiento de sus capacidades. Guíelo y corríjalo con amor”, agrega Holguín Puentes. Además de las iniciativas mencionadas por Vallejo Morillo y Holguín Puentes, hay otra que es considerada un gran logro en esta etapa de desarrollo: el control de esfínteres. Una tarea que en unos niños se aprende más temprano que en otros, pero que parte la historia del pequeño en dos. Es el cambio de bebé a niño.

Así las cosas, las actividades que se pueden llevar a cabo en casa estarán dirigidas, ahora, a una persona que entiende instrucciones sencillas, espera su turno, sabe que en el juego se puede ganar, pero también perder; necesita que se le potencie su imaginación y creatividad, y está mejor preparado para empezar a recibir información académica.

Música para los sentidos

Es una metodología de aprendizaje perfecta porque a través de su lírica (letra) le proporciona conocimientos básicos al infante como, por ejemplo,  vocabulario, vocales, letras y números. Por esta razón, es muy importante que se elijan contenidos musicales infantiles. “Hay niños que dicen palabras inapropiadas para su edad, y en la mayoría de ocasiones es porque las escuchan en su casa o también en la música que oyen los miembros de su familia. En conclusión, así como hay programas de televisión que no deben ver, hay canciones que no deben oír”, afirma Claudia Ruiz Aponte, directora del Centro de Desarrollo Infantil Paso a Paso.

Composiciones y coreografías

Con los nombres de los animales, de las personas que componen la familia, de los objetos que estén en casa, de las partes del cuerpo humano o los números del 1 al 10, usted tendrá material suficiente para componer tantas líricas como desee. Además, tenga en cuenta las ideas del pequeño artista, seguramente lo sorprenderán.

Si componer no es lo suyo, puede probarse como coreógrafo. Atrévase a crear un corto y divertido baile con el infante, y ensáyelo las veces que sean necesarias para que pueda presentárselo al resto de la familia. Pierda la pena y enséñele a su hijo que la timidez no es algo que los caracterice, que puede coordinar perfectamente los movimientos al compás de las melodías de un ritmo contagioso.

Juegos de rol

Tradicionales, elementales y muy beneficiosos. Así son este tipo de juegos que, sin necesidad de sofisticados elementos, le permiten al niño incentivar su imaginación. Conviértase en niño otra vez con la mejor compañía que puede tener: su hijo. Princesas, superhéroes, bomberos, doctores, astronautas y hasta animales, pueden ser personificados en cualquier momento del día.

La idea es que usted haga de esta ‘aventura’ un gran ‘paquete’ de conocimientos. “Cuéntele al niño qué hacen los bomberos, por qué lo hacen, cómo lo hacen. Entre más información tenga el infante, mejores herramientas le estará suministrando para que asuma el rol: son valientes y están al servicio de las personas que necesitan que apaguen los incendios. Los incendios son muy peligrosos, por eso no debes jugar con fuego”, manifiesta Constanza Segura Otálora, creadora del programa de estimulación de Children’s Sport.

La miniempresa familiar

¿Qué tal una fábrica de arte? Dibujos en papel, postales, cuadros y manualidades en general pueden ser un bonito recordatorio que, seguramente, los miembros de la familia querrán comprar en una pequeña exposición hogareña. Al final, el dinero recaudado puede ser utilizado para comprar algo que el niño necesite o quiera. También puede realizar, en compañía del pequeño, galletas, chocolates, pasteles y helados que pueden ser ofrecidos de la misma manera. Descubra qué es lo que más le gusta hacer a su hijo y con base en esto realice su proyecto de ‘negocio’. Con esta dinámica, además de entretención, usted está enseñándole a trabajar en equipo, a asumir responsabilidades y básicos conocimientos matemáticos: “Teníamos cuatro galletas, nos compraron tres, ¿cuántas galletas quedan?”, explica  Segura Otálora.

Campamento en el hogar

¿Por qué no hacer una carpa con una colchoneta, cobijas y edredones para dormir en un lugar diferente a la cama? Esta es una forma sencilla de romper la rutina y pasar una noche fantástica al lado del pequeño explorador sin tener que salir de casa.

Puede, además, leer un cuento o inventar una historia mientras se quedan dormidos. Es muy importante incluir al niño en la planeación de todas las actividades que realice con él porque, por un lado, le enseñará a trabajar en equipo y, por el otro, motivará su creatividad.

Un obsequio con sentido

Es necesario empezar a darle responsabilidades. Una mascota, por ejemplo, resulta una compañía útil para este y otros propósitos. Si no puede tenerla por recomendaciones de salud, falta de espacio u otras razones puede obsequiarle una planta. De hecho, puede sembrarla con él. Póngale un nombre y dígale que debe cuidar de esta, ponerla en el sol de vez en cuando, regarla y, en general, asegurarse de que esté bien. Esta es una actividad que debe ser guiada y supervisada por el adulto, porque el infante puede olvidarse muy fácil de su compromiso.

A - E - I - O – U

Una forma de ayudarle a su hijo a aprenderse las vocales consiste en dibujar objetos que le sean familiares a él y que empiecen por cada una de estas letras: a – árbol, e – escoba, i – iglesia, etc. Realice las figuras en un material que sea duradero y péguelas en un lugar visible. Por ejemplo, el comedor es un espacio que se visita con frecuencia y en el que, mientras come, se puede practicar la actividad. Cuando el niño identifique las vocales, juegue con él a ¿quién lo dice primero? Se trata de una dinámica en la que, una vez se indique la vocal, se debe pensar en palabras que empiecen por esta, y quien las pronuncie antes que el otro ganará.  

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