Síguenos en:

Los niños gordos no son sanos, serán adultos enfermos

Los niños gordos no son sanos, serán adultos enfermos

Hipertensión, problemas de colesterol, triglicéridos, dolor de espalda, rodillas, depresión, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hígado graso y

Los niños gordos no son sanos, serán adultos enfermos
Por:
02 de Julio de 2008
Comparte este artículo

Hipertensión, problemas de colesterol, triglicéridos, dolor de espalda, rodillas, depresión, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hígado graso y cirrosis, no es solo la descripción de los riesgos a los que está expuesto un adulto de 70 u 80 años, sino también consecuencias de que un niño tenga sobrepeso o sea obeso.

Según José Fernando Vera, gastroenterólogo y nutriólogo pediatra, presidente del Colegio Colombiano de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (COLGAHNP), una de cada tres personas en Estados Unidos tendría sobrepeso u obesidad. En los niños, se determinó que en el 2006 la prevalencia de obesidad en ese país fue de un 16 por ciento, como revela un artículo publicado por la Asociación Americana de Pediatría en la revista Diabetes Spectrum en el 2007.

Ese mismo artículo reconoce que la obesidad infantil es el reto más grande de la salud infantil en el siglo XXI. Sin embargo, este temible panorama que refleja una pandemia silenciosa de obesidad no solo ataca a las naciones desarrolladas. “A los países en vías de desarrollo todo nos llega tarde y hasta ahora en este lado del mundo nos estamos preocupando por bajar las cifras y prevenir más casos”, señala el médico internista Maximiliano Di Doménico, coordinador del Programa de sobrepeso y obesidad de la Clínica de Marly.

 

Genes y ejemploDi Doménico señala que la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia (ENSIN), realizada en 2005 por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, determinó que el 3,1 por ciento de los niños entre 0 y 4 años tienen sobrepeso, mientras que de 5 a 9 años es el 4,3 por ciento.

Aunque los genes son determinantes en el desarrollo de la obesidad, se reconoce que este problema tiene diversos factores que pueden llevar a un niño a pesar más de lo debido. Para José Fernando Vera, el ambiente y el cambio de actividad es fundamental. “Al principio, los hombres tenían que invertir mucha energía y actividad física para conseguir un alimento; debían emplear diversas herramientas para cazarlo y prepararlo. Hoy, lo que queremos comer se consigue en todas las esquinas y nuestra única herramienta para obtenerlo es el dinero”.

 

Padres, a controlarOtra de las situaciones que influyen es la rutina de los padres, que cada vez comparten menos tiempo con sus hijos y ante su ausencia, no pueden monitorear la alimentación de los niños, que solo tienen que acudir a la despensa cuantas veces quieran y elegir lo que más les guste, sin control. Y en medio de esas rutinas diarias, también pueden pasar horas y horas frente al televisor o al computador, en actividades que exigen poco esfuerzo físico y, además, estimulan a que los niños coman, generalmente alimentos altamente calóricos.

Asegura el experto, que otro de los factores es el cambio que han tenido los alimentos. “Se ha determinado en Estados Unidos que cuando apareció el syrup en el mercado (miel especial para acompañar pancakes o diferentes postres) también aumentaron los índices de sobrepeso. “Ahora hay cada vez más productos hechos a base de azúcares refinados que cuentan con grandes cantidades de calorías”, opina Vera.

La falta de ejercicio es otro de los factores fundamentales. “No existe obesidad en animales que se encuentran libres –señala el experto–, pero sí puede suceder en los cautivos”. “Esto hace que hasta un 20 por ciento de los niños menores de 6 años puedan tener sobrepeso en nuestro país”, explica el médico internista Maximiliano Di Doménico. “La resistencia a la insulina podría ser una de las razones que causarían la obesidad infantil, así como factores prenatales, raza, situación económica, geografía y poco acceso a los servicios de salud”, señala un artículo de la Academia Americana de Pediatría.

 

Es mejor prevenir…La obesidad infantil es una condición que resulta más costosa tratar que prevenir, asegura la Academia Americana de Pediatría. Para lograr una reducción de peso, lo más importante es que haya compromiso del pequeño y de su familia. “Al niño no se le pueden prohibir las gaseosas si el padre las toma y más aún en frente de él”, explica el gastroenterólogo y nutriólogo pediatra José Fernando Vera. Los padres relacionan un bebé gordito con un pequeño saludable; sin embargo, ese cachetón será muy seguramente, un niño, adolescente y adulto con sobrepeso y enfermo.

Para la nutricionista y dietista Pilar Serrano, definitivamente las buenas rutinas alimentarias se formarán en los primeros años de vida con una adecuada educación por parte de los padres. Si en casa siempre se comen verduras y frutas, el niño sabrá qué es sano y lo repetirá en los demás espacios; no obstante, cuando empiezan a socializar encontrarán alimentos azucarados con facilidad como las gaseosas y los postres. “Es bueno que este tipo de alimentos los conozcan primero en casa, porque si se satanizan y nunca se les brindan a los niños, cuando ellos los tengan cerca en piñatas o en el colegio, ante la prohibición de casa, podrán obsesionarse con este tipo de comidas.

 

Comidas sanasLos niños que han sido alimentados con leche materna tienen menos riesgos de ser obesos que quienes son alimentados con leche de fórmula. La leche materna debe ser el alimento exclusivo hasta los seis meses; no se necesita de agua, ni compotas, porque esta les da todo lo que necesitan.

Involucre a los niños en la elección y preparación de los alimentos. No emplee las comidas como premio o castigo. Existen en el mercado comidas sanas y divertidas, como pastas con formas de animales, leches saborizadas con pocas calorías y una serie de comidas que les ayudarán a establecer rutinas alimentarias sanas.

 

Es mejor prevenir…La obesidad infantil es una condición que resulta más costosa tratar que prevenir, asegura la Academia Americana de Pediatría. Para lograr una reducción de peso, lo más importante es que haya compromiso del pequeño y de su familia. “Al niño no se le pueden prohibir las gaseosas si el padre las toma y más aún en frente de él”, explica el gastroenterólogo y nutriólogo pediatra José Fernando Vera. Los padres relacionan un bebé gordito con un pequeño saludable; sin embargo, ese cachetón será muy seguramente, un niño, adolescente y adulto con sobrepeso y enfermo.

Para la nutricionista y dietista Pilar Serrano, definitivamente las buenas rutinas alimentarias se formarán en los primeros años de vida con una adecuada educación por parte de los padres. Si en casa siempre se comen verduras y frutas, el niño sabrá qué es sano y lo repetirá en los demás espacios; no obstante, cuando empiezan a socializar encontrarán alimentos azucarados con facilidad como las gaseosas y los postres. “Es bueno que este tipo de alimentos los conozcan primero en casa, porque si se satanizan y nunca se les brindan a los niños, cuando ellos los tengan cerca en piñatas o en el colegio, ante la prohibición de casa, podrán obsesionarse con este tipo de comidas.

 

La comida rápida debe aprender a comerse. Evite las salsas, una porción de papas para toda la familia es suficiente; de bebidas, prefiera jugos naturales o gaseosas dietéticas y no coma estos productos con frecuencia. En una hamburguesa está el 65 por ciento de calorías que se deben consumir en el día.

 

Si un niño de 2 años de edad está entre el percentil 85 y 95, tiene sobrepeso; pero si supera el percentil 95, es un infante obeso, según el gastroenterólogo y nutriólogo pediatra José Fernando Vera.

 

Por Juliana Rojas H.

Redactora ABC del bebé

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet