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Lo que comen los niños en el jardín y el colegio debe ser variado y nutritivo

Lo que comen los niños en el jardín y el colegio debe ser variado y nutritivo

Es indudable que el desayuno es el alimento más importante del día, pues ofrece los nutrientes necesarios para que el niño comience las exigencias de su jorn

Lo que comen los niños en el jardín y el colegio debe ser variado y nutritivo
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02 de Agosto de 2008
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Es indudable que el desayuno es el alimento más importante del día, pues ofrece los nutrientes necesarios para que el niño comience las exigencias de su jornada escolar.

Sin embargo, en algunos casos ha dejado de ser una rutina en las mañanas por cuenta de los horarios escolares. Los pequeños, por falta de tiempo o desgano, no reciben nada antes de salir de casa.

"Nunca debe obviarse el desayuno. Es imprescindible ofrecerle al menos una bebida láctea acompañada de una fruta o un cereal con leche y, en estos casos, aprovechar la lonchera para complementar los nutrientes que dejó de recibir en ese momento", explica la nutricionista Clara Rojas.

La lonchera, dice, es parte fundamental de la alimentación diaria del niño, pues constituye entre el 15 y el 30 por ciento de las calorías que este consume en el día. Esta variación porcentual, particularmente, responde a necesidades individuales: para algunos infantes se trata de un refrigerio sencillo debido a que desayunan y almuerzan en proporciones y horarios adecuados; otros, en cambio, tienen periodos largos de ayuno entre ambas comidas o no consumen todos los nutrientes indicados, por lo cual necesitan aportes adicionales.

"La lonchera influye en el estado nutricional del niño y en sus hábitos alimentarios. De allí que su valor nutritivo debe ser óptimo", comenta la nutricionista Rojas.

¿Qué debe llevar?Es clave incluir en la lonchera un alimento energético (como pan, tortas y cereales que ayudan a recuperar la energía que el niño gasta en otras actividades), uno constructor (carnes, lácteos, que garantizan el crecimiento) y uno regulador (frutas y verduras, que aportan vitaminas y minerales).

* Lácteos. En el mercado se encuentran diferentes opciones. "El yogur es una buena alternativa. Sin embargo, hay que vigilar su composición nutricional en la etiqueta, de manera que el porcentaje mayor de calorías no sea dado por grasa", explica Rojas.El valor por unidad de un yogur, por ejemplo, varía entre los 600 pesos y los 1.600. Comprar un litro puede ser más rentable (entre 2.600 y 3.000 pesos), pero hay que tener en cuenta dónde y cómo envasarlo, pues las medidas de higiene son clave (ver recuadro).De igual forma, el consumidor encuentra opciones como paquetes de varias unidades y así simplifica un poco los costos y las compras. Seis unidades de queso, por ejemplo, pueden valer entre 4.200 y 4.600 pesos, en promedio.

* Frutas. Una manera de reducir los costos es utilizar aquellas de cosecha. Claudia Santa, nutricionista de Nestlé, aconseja evitar en la lonchera frutas como papaya o banano, pues "cambian de aspecto y no se verán agradables a la hora de consumirlas". El melón y las frutas con cáscara son buenas opciones.

* Carbohidratos. Los paquetes de cinco a seis unidades de ponqués pueden costar alrededor de 3.200 a 4.600 pesos.Varios hipermercados le están apostando a vender loncheras listas para atraer mayor demanda, que combinan lácteos con frutas y harinas: cuestan entre 3.500 y 3.800 pesos.

Productos que contienen nutrientes adicionalesEl Codex Alimentarius, organismo internacional que determina las cantidades de nutrientes que debe tener cada alimento de la industria, exige la inclusión de cierta cantidad de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales para asegurar la calidad, seguridad y aporte nutritivo del alimento industrial.

Un panel de expertos en nutrición lo actualiza de forma periódica para estar al día con los últimos estudios en materia de nutrición.

Con la fortificación se busca que ese micronutriente escaso en el alimento natural aparezca en el industrial en cantidades adecuadas.

La nutricionista Silvana Dadan dice que parte del origen de la fortificación radica en la pérdida de los nutrientes de los alimentos en su proceso de cocción, ya que la temperatura, el vapor y el oxígeno destruyen las vitaminas y los minerales. La industria, entonces, busca recuperarlos y los adiciona al alimento que produce.

Empresas como Alpina y Nestlé, por citar dos, le han apostado a hacer más atractivos sus productos para niños.La primera, por ejemplo, le apuesta a los alimentos que suplen necesidades para cada etapa del crecimiento del niño. Con sus productos busca incorporar no solo el concepto de los nutrientes sino el del juego y la diversión, algo muy atractivo para los infantes.

Nestlé, por su parte, optó por adicionar en sus galletas y lecheritas nutrientes como calcio y enriquecer cada vez más sus cereales.

El tema de productos enriquecidos está de moda con nutrientes como hierro, calcio, zinc y vitaminas. HigieneLas carnes, los lácteos y sus derivados se consideran alimentos de alto riesgo, según María Cristina Prieto, referente de línea de seguridad alimentaria de la Secretaría Distrital de Salud.

"Como tienen que estar refrigerados, deben consumirse en las dos horas siguientes a la ruptura de la cadena de frío. Pero, a veces los niños no los consumen al momento adecuado y al estar tanto tiempo a temperatura ambiente pueden ser perjudiciales", afirma la experta.

Por lo anterior, Prieto recomienda a los padres adquirir productos ultrapasteurizados y empacados al vacío, que se conservan mejor y tienen menos riesgo de deteriorarse y provocar perjuicios al momento de consumirse.

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