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Sangra la nariz

Sangra la nariz

Es una complicación común en los menores, que puede tratarse en casa.

Sangra la nariz
Por: Redacción ABC del bebé
18 de Septiembre de 2014
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Desde pequeñas gotas hasta hilos de sangre que salen por las fosas nasales del niño pueden aparecer de forma inesperada, incluso cuando el menor tiene buena salud. Ante esta situación, el adulto a cargo debe mantener la calma y no asustar al pequeño, más de lo que puede estar, y ayudarlo a detener el sangrado

Como lo explica el doctor Andrés Gómez Quintero, especialista en otorrinolaringología, los pasos que se deben seguir son: sonar al niño para retirar coágulos o costras, luego inclinarle la cabeza un poco hacia adelante para evitar que la sangre se vaya por la garganta y, finalmente, presionar, de cinco a diez minutos, en las alas de la nariz (la parte inferior, antes de la parte blanda). La presión tiene que ser firme y constante, y el niño  mantener la boca abierta. 

“Uno de los errores más comunes –agrega Gómez– es cuando la presión se ejerce en la parte ósea, casi a la altura de los ojos. Al contrario, la presión debe hacerse intentando cerrar las fosas nasales, con el fin de detener el sangrado, y en caso de que la hemorragia no se detenga será necesario acudir a urgencias”.

El especialista asegura que, en algunos casos, los niños presentan las hemorragias nasales en la noche y no se dan cuenta. Cuando esto sucede, lo ideal es lubricar muy bien la nariz en la mañana, con soluciones especiales o con suero fisiológico, para ayudar a eliminar las costras que se formen.

Según Adriana Zapata Montoya, otorrinolaringóloga especialista en niños, el sangrado nasal es una de las consultas más frecuentes que hacen los padres. “La mayoría de epistaxis se presentan en los menores porque los vasos sanguíneos de la nariz son muy delgados y están muy superficiales, por tanto, se rompen fácilmente, sobre todo cuando hay procesos infecciosos, como gripes, por mucho calor, un estornudo fuerte, por manipulación de la nariz con los dedos o por objetos extraños”, asegura la especialista.

No es de alarmarse, pero consulte

No obstante, si el menor sangra por la nariz con mucha frecuencia, lo ideal es consultar con un especialista para iniciar el tratamiento más indicado. Zapata explica que “en ciertos casos se da por una alergia que debe ser tratada, y hay otros en que es necesario cauterizar los vasos, lo cual fastidia un poco, pero se controla con antihistamínicos y analgésicos”.

En general, los sangrados nasales no son signo común de alarma, sin embargo, sí es prudente asesorarse con un especialista. Igualmente, como lo aconseja Zapata, es necesario recurrir a un médico si además del sangrado nasal el niño presenta materia fecal muy oscura, de color negro, o si tiene morados en la piel, pues estos pueden ser signos de enfermedades más complejas.

Recomendaciones

A muchos niños les llama la atención introducir los dedos en la nariz. Esto, más que causar asco o risa, es un comportamiento que los padres deben controlar al máximo para evitar posibles lesiones.

• Mantenga la nariz del niño limpia con una solución lubricante o suero fisiológico, según las recomendaciones del pediatra. Estos sueros tienen aplicadores especiales y son mejor opción que sonarlo.

• Si el niño tiene un objeto extraño en la nariz recurra a urgencias, para que un especialista lo retire cuanto antes, ya que este puede causar lesiones severas o complicaciones peores.

• Si el sangrado es causado por un golpe, también será necesario recurrir a urgencias para evaluar la magnitud de la lesión y el procedimiento médico que debe seguirse. 

 

 

 

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