Síguenos en:

'No', una palabra para fijar límites

'No', una palabra para fijar límites

Es fundamental que los niños conozcan que hay normas que se deben cumplir.

'No', una palabra para fijar límites
Por: Redacción ABC del bebé
17 de Mayo de 2013
Comparte este artículo

El amor también se expresa con la palabra ‘no’. Decirle a un niño que no debe hacer algo por su salud, por su bien, por el de otros o por múltiples razones, es también demostrarles que alguien se preocupa por él y que sus acciones tienen consecuencias.

Cuando los niños aprenden desde pequeños que existen límites, también se sienten seguros en la vida, porque encuentran un marco de referencia dentro del cual moverse, de lo contrario el mundo sería demasiado amplio para ellos, y esa sensación de inmensidad los puede volver inseguros.

Por ejemplo, saber que no puede comer más de un dulce en el día, que no puede acercarse a la cocina cuando está prendida la estufa, que no puede jugar con los adornos de la sala, que no puede pintar en las paredes, es entender hasta dónde puede llegar y eso le da tranquilidad.

Además, cuando el niño cumple con esos límites también se siente bien consigo mismo y mejora su relación con el mundo. Si tiene claro que no está bien pegarle a otro niño, pues aprende sobre respeto y convivencia, sobre su relación con el mundo exterior.

Es claro que estos límites cambian con la edad. A medida que el niño crece, podrá hacer más o menos cosas según su desarrollo, y los padres deben permitir que poco a poco el niño se independice a su propio ritmo.

Existen normas y límites para toda la vida, como no agredir a alguien o no robar, por ejemplo, pero hay otros que se modificarán de acuerdo con el desarrollo del niño, por eso definir límites no es impedirle crecer, no es limitarle su curiosidad ni evitar que explore. Por ejemplo, si el niño ya está listo para gatear, pues es importante buscar un sitio seguro para que lo haga. Si ya camina, es fundamental permitir que se caiga y se levante. Tal vez al año y medio no es muy buena idea dejarlo bajar las escaleras solo, pero seguramente a los cinco o seis ya estará listo. El manejo del cuchillo en la mesa no llegará a los dos años del niño, pero lo más probable es que a los 7 años pueda cortar él solo ciertos alimentos.

Los niños van creciendo naturalmente y los padres deben acompañar este crecimiento dando seguridad y compañía. Y una de las mejores formas de hacerlo es que ellos encuentren en sus padres contención, es decir, un lugar en donde los pequeños tienen refugio cuando está a punto de desbordarse, como un recipiente en donde ellos caben en su totalidad y sientan que están a salvo.

Cuando los padres definen límites también le enseñan al niño a regular poco a poco sus emociones, a reaccionar cuando algo no se puede hacer, a conocer qué sienten en esos momentos y cómo manejarlo.

En estos casos lo importante es enseñarle al niño que sus emociones son válidas, pero no por esto es permitido dejarse llevar totalmente por sus impulsos. Si un niño siente rabia con su hermano porque le quitó el juguete, no significa entonces que tiene derecho a pegarle. En este caso, por ejemplo, los padres deben validar la emoción y explicar la actitud con frases como: “Entiendo que tengas ira, sí, tienes todo el derecho porque te quitaron un juguete, pero no está bien que le pegues a tu hermano”.

Es fundamental que el niño entienda que tiene derecho a sentir algo, pero que también sepa cómo reaccionar con lo que siente.

Ese saber que no se puede hacer todo lo que él quiera le enseña también que sus acciones tienen consecuencias. Si le prohíben jugar puesto que no ha hecho la tarea, claramente si se pone a jugar y no cumple con su deber escolar, pues al otro día le irá mal en el colegio. Si no recoge los juguetes a tiempo, por la noche estará más cansado, pero igual le tocará recogerlos, se acostará más tarde y amanecerá cansado. Y es fundamental que los niños conozcan estas consecuencias, es importantísimo que los padres les permitan saber qué pasa cuando se salen de esos límites.

Un punto clave en los límites es permitir que los hijos se equivoquen, porque esto les enseña que no todo sale bien en la vida, pero, sobre todo, les muestra desde pequeños que son humanos y que tienen herramientas para aceptar los fracasos y salir de estos. Cuando un niño corrige algo que está mal, gana seguridad en sí mismo; cuando crece sabiendo que es normal equivocarse, que puede pasar y tiene derecho a hacerlo, gana seguridad en sí mismo.

Estudios recientes han demostrado que cuando un niño crece creyendo que todo lo que hace es perfecto, con el tiempo se vuelve temeroso y no intentará nuevos retos por miedo a que suceda algo que no espera y que no sabrá manejar y porque tendrá mucho miedo de decepcionar a otros. Los niños que se equivocan o que tienen resultados que no son los que esperan, aprenden que eso no les quita el amor de sus padres, que por el contrario, serán amados tal y como son.

La palabra ‘no’ también incluye no darle gusto en todo. Esto le enseña a valorar lo que realmente importa y aprenden que no todo en la vida se consigue, que a veces las cosas no salen como se espera, que en ocasiones es necesario un tiempo para conseguir un logro.

Qué hacer

• Definir normas en la casa y respetarlas.

• Comunicar las normas claramente a los hijos.

• Evaluar cuando una norma ya no es necesaria porque el niño ha crecido.

• Cumplir los padres con las normas que a ellos les corresponden, para que los hijos los imiten.

• Aceptar delante de su hijo los errores que comete con ellos. Si el niño ve que sus padres se equivocan, aprenderá a manejar sus propios desaciertos.

• Permítale a su hijo equivocarse. Esto les dará seguridad en sí mismo.

• Valide las emociones de su hijo. Dígale que está bien sentir ira o tristeza en ciertos momentos.

• No le dé gusto en todo.

• Déjele conocer las consecuencias de sus actos.

• Sea coherente entre lo que dice y lo que hace. Este será el verdadero ejemplo para su hijo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comparte este artículo
Tags de artículo

OTROS ARTICULOS DE INTERES

Recomendados

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet