Síguenos en:

Así son los hijos únicos

Así son los hijos únicos

Foto: Thinkstock

Así son los hijos únicos
Por: Tatiana Quinchanegua
05 de Septiembre de 2013
Comparte este artículo

Las habilidades sociales, la inteligencia emocional y personalidad están determinadas por la enseñanza, la crianza y el ejemplo de los padres a sus hijos.

Antes se creía que por provenir de una pareja que decidía tener un solo hijo, ese niño sería solitario y caprichoso. Por fortuna, la ciencia y las investigaciones han demostrado que esto no es necesariamente cierto. No se puede generalizar acerca de cómo son los hijos únicos, depende de la formación que han tenido los padres y cómo la transmiten a sus hijos. Al igual que los demás niños, los hijos únicos pueden ser generosos o muy envidiosos, carismáticos o conflictivos, competitivos o desjuiciados. No existe una regla que marque la marcha.

Los hijos únicos, como su nombre lo indica, son aquéllos niños que no tienen hermanos biológicos ni adoptados. También hace referencia a aquellos pequeños que tienen hermanos muy mayores o muy menores, y que crecieron sin pares permanentes en el hogar. En Latinoamérica, ser padres de hijos únicos no es una medida política, como lo es en China, es una decisión personal, determinada por factores económicos, sociales o estado de salud de la madre o del padre, incluso de la edad. Otros, lo asocian a que hay mayor difusión de los anticonceptivos y reconocimiento del cuidado de los hijos y de los costos que implica mantenerlos. Estudios han demostrado que un solo hijo da a la madre mayores portunidades para trabajar fuera de casa, es la consecuencia de una ruptura del matrimonio, infertilidad o temprana actividad sexual.

En Colombia, otro factor asociado es el nivel de educación de las madres; según lo reveló la Encuesta de Demografía y Salud (ENDS) 2010, “a mayor educación es menor la fecundidad con una diferencia de casi 3 hijos entre las mujeres sin educación y aquellas con educación superior”. Las regiones colombianas en las que se observa menor fecundidad son Bogotá y la región central (1,9 hijos).

La personalidad del hijo único

Un estudio realizado por las universidades Monash, Melbourne y Australian National mostró que la generación del hijo único, originada por la política china de autorizar el nacimiento de un solo hijo por pareja, tiene características particulares: “Son más inseguros y pesimistas que quienes nacieron antes de la norma”. Adicionalmente, la población analizada presentó aversión al riesgo y a la capacidad empresarial, por su bajo nivel de confianza en sí mismos, reflejado en las habilidades sociales y en la inconformidad de trabajar en equipo.

El estudio publicado por la revista Science reveló que este cambio en la personalidad solo se dio en China y, por lo mismo, no debía generalizarse en el resto de países, ya que también intervienen antecedentes familiares, el comportamiento de los padres, la crianza y la formación de sus pares. George Stanley Hall fue uno de los primeros expertos que entregó una mala reputación a los hijos únicos, se refirió a su situación como “una enfermedad en sí misma”. Sin embargo, con el tiempo, los hijos únicos empiezan a dejar de lado los estereotipos para posicionarse como una tendencia sin calificativos que va en aumento.

Hoy se sabe que no existe un parámetro que defina la personalidad y el carácter de un hijo único. Lo que sí es cierto es que para determinarlos inciden el entorno familiar y los estilos de crianza, la formación, la inteligencia  emocional y la estabilidad familiar de los padres; aspectos que también determinan el desarrollo de los hijos en familias con hermanos.Ahora bien, los hijos únicos pueden mostrarse más ambiciosos, competitivos y Conservadores frente a los modelos de crianza impartidos en sus hogares. Además, tienen mejores niveles de autoestima con respecto a otros niños de su edad; gracias a su dedicación, logran sus objetivos con mayor facilidad. Según la psicóloga Isabel Meléndez, conocen la importancia de “valorar y valorarse” y como conocen la soledad y diariamente deben enfrentarse a esta, desarrollan grandes habilidades sociales.

Los padres

Los hijos únicos no son ‘bichos’ raros como se pensaba antes, son seres amorosos que gozan de gran afecto por parte de sus padres, esto les genera seguridad y confianza. Además, sienten mayor respeto por sus progenitores. Según María Carolina Sánchez Thorín, psicóloga, durante los dos primeros años de vida de un bebé está bien que la madre vuelque su proyecto de vida en él, pero paulatinamente debe ir recuperando su propio mundo y no perder su individualidad, sus proyectos y sus aficiones.

“Existe una tendencia más marcada en padres de hijos únicos a volverlo el centro de vida emocional. Son padres a los que les cuesta más dar independencia”, advierte. Lo más importante, a juicio de la psicóloga, es proteger la identidad del niño: “Me parece que los hijos únicos son más susceptibles a recibir de los padres un exceso de protección y a la vez exceso de exigencias. Los hijos tienden a ser un poco el recipiente de las frustraciones y deseos no cumplidos de los padres. Cuando son más hijos, he visto que es menos, no porque se repartan las frustraciones entre dos o tres, sino porque cuando hay más de un hijo se neutraliza de alguna manera el narcicismo de los padres”.  Muchos padres establecen una relación posesiva con sus hijos, por eso intentan entregarle la mayor cantidad de tiempo, juguetes, cuidado y atención posibles. A futuro, es probable que muchos de estos padres reclamen lo mismo que entregaron.

Aunque no es una ley universal, según Sánchez, sí es una tendencia que tener más de un hijo ayuda a los padres a verlos de forma más realista. Cuando hay uno solo, este termina asumiendo todo lo que significa la paternidad sin que haya una regulación fácil para el adulto. Los adultos, aconseja la experta, deben concienciarse para ver al niño de una forma muy genuina e individual. Como un ser humano separado de ellos, independiente y que no reciba la carga emocional, y para eso es importante descargar ciertas emociones en trabajo,pareja o amigos. Es clave que los padres no hagan de su hijo único el centro de sus vidas ni el medio para lograr sus objetivos. Los adultos deben continuar su vida de manera normal, sin sobreprotegerlo, ya que los menores deben sentirse seguros de sí mismos y tener una autoestima alta para gozar de la atención de sus padres sin temor a tener que compartirlos con los demás.

Por otro lado, de acuerdo con Sánchez, hay una rivalidad necesaria con pares, para intentar sacar mejores notas que el otro, por ejemplo, que en el caso de hijos únicos se debe intentar reproducir en otros espacios, con primos o amigos. Dice que eso se da a nivel práctico, pero es importante aclarar que a nivel emocional nunca un amigo va a ser un rival frente a los padres. Lo que Sánchez dice a los padres que le preguntan acerca del hijo único es que no necesariamente es el pasaporte a ser egoísta o a que haya sobreprotección. También puede haberla en hijos no únicos.

Ahora bien, se dice que el hijo único es una especie de miniadulto, ya que los adultos los involucran mucho en sus actividades y, por lo general, estos niños tienen acceso a gustos más sofisticados o a una vida más holgada, porque los gastos se concentran en un solo hijo. Asumir estos roles antes de tiempo les puede restar espontaneidad en su corta edad, por eso algunas veces pueden parecer antipáticos con sus pares. En muchos de estos casos tienen mejor interacción con niños mayores. Además, por ser siempre padres primerizos, trabajan bajo la regla de prueba-error todo el tiempo, deben ensayar si esto funciona, y corregirlo, mejorarlo o mantenerlo, según sea el caso.

¿Son más inteligentes?

Un estudio de la Universidad de Medicina de Anhui, en China, realizado en el 2000, demostró que el coeficiente intelectual de los hijos únicos es superior y tiene un nivel de desarrollo más avanzado, por el tiempo efectivo de atención que les dedican los padres (en promedio los de niños únicos dedican 2,7 horas al día, una hora más que los que tienen más de un hijo), y el poder adquisitivo un poco mayor de sus familias, que permite costearles clases adicionales y ampliar sus posibilidades de viajes y conocimiento de otras culturas.Sin embargo, Carolina Molina, psicóloga, afirma que “no es que los niños sean más inteligentes, pero sí más dedicados”, pues está relacionado con el tiempo de calidad que los padres puedan entregar a sus hijos. Lo que sí está claro es que si sus padres comprometen a sus hijos y les imparten dedicación en sus actividades, además los estimulan oportuna y acertadamente, aprenderán a entretenerse mientras están solos, a inventarse nuevos juegos y a recrearse con su imaginación, asociada a sus gustos e intereses. A futuro, serán altamente creativos.

 

 

 

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet