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Claves para que su hijo disfrute la vida con humor

Claves para que su hijo disfrute la vida con humor

Reírse de sí mismo es una capacidad que se enseña en casa.

Claves para que su hijo disfrute la vida con humor
Por: Redacción ABC del bebé
28 de Enero de 2015
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¿Su hijo se ha sentido mal por alguna broma de un compañero? ¿Se ha quejado por algún chiste que le han hecho sus familiares? O ¿Ha llorado a causa de una burla? 

Quizás sea cuestión de personalidad, o la incapacidad de entender y tolerar el humor de los demás. Por eso, es importante que los padres entiendan por qué algunos niños reaccionan con llanto, burla y seriedad, o risa y hasta complicidad. Y cómo enseñarles a reaccionar positivamente frente a estas situaciones. 

Primero hay que saber que reírse de sí mismo es una capacidad que se debe fomentar en la infancia y que le permite al ser humano afrontar las situaciones negativas y mejorar las interacciones con los demás. 

El niño aprende a hacerlo, a partir de su proceso de desarrollo, y en la medida que lo logre, aprende a aceptar al otro y a aceptarse a sí mismo con sus limitaciones y habilidades, indica Nohelia Hewitt Ramírez, decana de la facultad de psicología de la Universidad de San Buenaventura, de Bogotá. 

Frente a alguna burla, pueden reaccionar de diversas maneras, pues aún no han desarrollado el sentido del humor por la etapa en la que se encuentran, no comprenden bien de qué se trata y lo ven como un comportamiento en contra de ellos; no entienden las emociones de los otros y de sí mismos, tienen dificultades de ajuste y adaptación, o de integración y socialización. 

También puede ser porque lo asocian con la burla, por intolerancia o porque se sienten incompetentes, incapaces o creen que es algo inadecuado. Incluso, hay niños con altos niveles de ansiedad o con pocas habilidades sociales, lo que interfiere en su relación con los demás y, por tanto, con el manejo del humor. 

Cabe aclarar que no todos los niños reaccionan igual. Esto depende del momento de la vida, su personalidad y la etapa del desarrollo del pequeño. 

Además, dice la decana, también obedece al desarrollo cognitivo, la flexibilidad cognitiva, la capacidad de solución de problemas, el desarrollo social, de sus características temperamentales, su capacidad de empatía, así como de las oportunidades de integración social y de los procesos de aprendizaje y de la historia individual. 

Para María Elena López, psicóloga de familia y autora de varios libros de crianza infantil, -entre ellos, Disciplinar con inteligencia emocional, El hijo único, Tareas sin pelas- los más pequeños generalmente se ríen porque imitan el comportamiento de los demás, pero cuando crecen pueden mostrar diversas reacciones, sin que sea un inconveniente, pues ven las cosas de manera diferente. 

Desde el hogar... 

En casa, es importante enseñar a manejar el humor del otro; primero, siendo modelos, y orientándolos hacia la adquisición de este sentido “que está determinado tanto por un proceso neurobiológico, como por la influencia ambiental referida a las prácticas de crianza y los procesos educativos”, explica la psicóloga Hewitt. 

Según la doctora López, reírse de sí mismo es una conducta que los niños pueden aprender, a través de la imitación, viendo a sus padres afrontar la vida y las diferentes situaciones con alegría y buena actitud. 

El humor implica compartir una experiencia entre dos o más integrantes de la familia y, por lo tanto, agrega la experta, ayuda a identificarla y a preservar memorias y recuerdos importantes sobre sus miembros. Por ejemplo, “cuando los padres les dicen a sus hijos: ‘Recuerdo cuando tenías cinco años y te encantaba cantar ópera, especialmente cuando tu tío iba a hacer la siesta’, ‘Recuerdo cuando decidiste bañar a todos los perritos recién nacidos con jabón de lavar la ropa’, etc.”. 

También, existen bromas que, como dice López, se convierten en chistes familiares o temas que se recuerdan constantemente dentro de la familia: “Las historias de los campeonatos de fútbol de papá y sus marcadores, o de los paseos que hacían mamá con sus papás a la finca”. 

Y siempre es aconsejable trabajar en una reacción positiva, animándolos a contar chistes y a descubrir el humor, aún en circunstancias difíciles, aconseja López. Reírse con sus bromas y divertirse juntos, motivarlo a expresar sentimientos positivos y negativos de los demás; permitirles juegos ridículos, las peleas con agua, con almohadas, donde la risa es parte fundamental del juego. Establecer una hora para compartir y memorizar bromas y anécdotas. 

De todas maneras, hay que estar atentos, si el niño “es intolerante cuando reacciona de forma hostil y agresiva, sea verbal o físicamente; es serio cuando no sonríe, no emite ningún comentario, se aísla. Es importante considerar que de todas formas el humor implica la burla y la evaluación social y no todos sabemos manejar dicha situación”, dice Hewitt. 

“Yo les digo a los papás que es muy efectivo ‘legitimar sin aliarse’; es decir, reconocerle al niño que es válido que se sienta incómodo, o que le moleste esto en los demás, pero no nos aliamos con sus reacciones poco asertivas. Le mostramos otras maneras de actuar, por ejemplo, pedir la explicación de la risa, incluso, expresar con tranquilidad que él no lo ve chistoso”, concluye María Elena. 

¿Por qué reírse de sí mismos? 

Las psicólogas María Elena López y Nohelia Hewitt, afirman: Reírse de sí mismo es una de las estrategias de afrontamiento que podemos utilizar para el manejo de situaciones negativas. 

 - Tolerar el humor de los demás es una de los indicadores de ajuste y adaptación del ser humano. 

 - Esta capacidad ayuda a los niños a tener una perspectiva diferente de los pequeños problemas, a ensayar soluciones diferentes y a evacuar las situaciones difíciles. 

 - Les ayuda a vencer la tristeza y la apatía porque genera entusiasmo y gozo. Y puede ser un antídoto contra el estrés y la tensión. 

 - Permite entender que existen diferentes estados de ánimo que pueden expresarse de varias formas. Ayuda a modular sus emociones y ver matices de estas, no solo en ‘blanco y negro’. 

 - Es una manera de construir el valor de la aceptación de la diferencia, la apertura y la flexibilidad

 

 

 

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1 Comentarios

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Comentarios (1)

1
jossal
Hace 1 año
hay que saber que reírse de sí mismo es una capacidad que se debe fomentar en la infancia y que le permite al ser humano afrontar las situaciones negativas y mejorar las interacciones con los demás.
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