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¿Cómo me ama papá?

¿Cómo me ama papá?

Las formas en que hombres y mujeres expresan amor no son iguales.

¿Cómo me ama papá?
Por: Paola González Osorio *
17 de Junio de 2015
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Video de: Supercurioso

Mientras papá cuida a su hija de 3 años, la alimenta, lleva al parque y juntos juegan con muñecas, mamá trabaja y comparte con su bebé tan solo pocas horas en la noche, cuando aprovecha para consentirla y expresarle con palabras el amor que siente por ella. Por supuesto, los dos la aman, cada uno a su modo. 

Pensar en esta escena no sería común en décadas pasadas, lo cual no quiere decir que los papás de antaño no amaran a sus hijos, sino que la mayoría no demostraba afecto con caricias, cuidados ni palabras tiernas, y limitaba el amor a brindar estabilidad económica. 

Por fortuna hoy los roles de padre y madre son más compartidos y los hombres expresan amor con afecto y cuidados, sin sentirse avergonzados, mientras que las mamás pueden ser autoritarias y contribuir en la educación de aspectos como la seguridad y la fortaleza, lo que antes se consideraba exclusivo del padre. (Puedes leer: Cómo celebrar el día del padre con papás separados)

Según Frauky Jiménez, psicóloga clínica especialista en terapia de pareja, se considera que el amor de las mamás se expresa en el cuidado que brindan a los hijos y en actos de servicio, como llevarlos al médico o asistir a las reuniones de los colegios; por su parte, se podría generalizar que los señores enfocan más el amor expresado a los hijos a través de brindar estabilidad económica y seguridad en el hogar. 

“Ello poco a poco está cambiando y muchos hombres hoy se dan la oportunidad de compartir más tiempo con sus hijos, aunque tienen un estilo de amor en el que casi no marcan reglas, son muy prácticos y suelen ser muy complacientes con los menores. 

Por ejemplo, mientras la mamá se preocupa por la alimentación sana, el padre cumple con alimentar al niño cuando tiene hambre sin importar si lo hace con comida ‘chatarra’ ”, explica Jiménez. 

Claro está que el amor de padre y madre también depende del tipo de autoridad que se ejerce en la crianza. Así, por ejemplo, agrega la psicóloga, los que son muy estrictos creen que brindan amor al ser coercitivos e imponer constantes castigos; el extremo es quienes son demasiado permisivos y no marcan reglas de comportamiento, por lo que permiten que los niños hagan todo lo que quieren. 

“Cualquiera de estos dos casos puede ser perjudicial para el menor y su futuro, por lo que es mejor ser padres conciliadores, es decir expresar amor tanto consintiendo como enseñando límites”, concluye Jiménez. 

Costumbres afectivas 

“En esta cultura hegemónica uno aprende, como hombre, sobre todo los mayores, que las expresiones de amor se dan al ser el proveedor económico y se cree que eso es muestra de cariño. Además, somos poco expresivos a nivel verbal y algunos sienten algo de vergüenza al decir palabras tiernas. Por ejemplo, los muchachos hoy aseguran que sus papás los quieren aunque no lo expresan, caso contrario sucede con las madres, quienes pueden expresar abiertamente el amor”, asegura Javier Ruiz Arroyave, pedagogo y cofundador del Colectivo Hombres y Masculinidades. 

No obstante, los hombres más jóvenes se permiten ser más compresivos, e incluso tienen un papel tierno con los hijos desde el embarazo de la mujer. Según Ruiz, muchos aseguran que no quieren ejercer la autoridad fuerte de su papá, sino que prefieren modificar patrones educativos y por ello son más amorosos con acciones que antes consideraban solo de la mujer, como preparar teteros, bañar a los bebés, entre otras. 

Ello concuerda con la apreciación de Andrés Cano Rodas, magíster en trabajo social con énfasis en familia y docente del Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana. Según Cano, en la cultura patriarcal los padres tenían el poder económico del hogar e incluso ponían límites en el amor afectuoso, mientras que la mujer siempre estaba en casa y su amor se evidenciaba en el cuidado de los hijos. 

“En la actualidad los roles son más compartidos, y aunque las mamás siguen estando muy atentas a los cuidados básicos, los padres han descubierto los beneficios de la paternidad, por lo que demuestran amor al divertirse mucho más con sus hijos e hijas”, dice Cano 

Amor en balanza 

“El amor maternal se asocia con la salud, la nutrición y la educación, por lo que el niño se siente protegido con mamá. Mientras que la energía masculina en términos biológicos se asocia más con la fuerza y la seguridad. Incluso, estudios han comprobado que los niños duermen mejor cuando su papá está en la misma casa, porque se sienten más seguros”. Íngrid Gómez, psicóloga creadora de Prosper Love. 

Ello no quiere decir que si mamá o papá están ausentes, el otro no pueda asumir una buena educación. Por ejemplo, según Gómez, muchas madres solteras dan seguridad con palabras como ‘tú puedes’ o ‘eres capaz’ ante situaciones que son complicadas para el menor. Por su parte, el padre puede recibir orientación y aplicar temas de cuidado y salud de los hijos. 

“Claro está, lo ideal es siempre lograr un complemento del amor de mamá y papá en la crianza. Ello es fundamental para las niñas porque la mamá es su modelo a imitar y el papá es el referente de sus relaciones afectivas en el futuro; igualmente, en el niño, su arquetipo de masculinidad es el padre, y el primer modelo de amor y respeto a la mujer es su madre. Por tanto, lo correcto es lograr un equilibrio entre el amor de mamá y papá y trabajar juntos en ello, aun cuando estén separados o pasen poco tiempo juntos”, dice Gómez.

 

 

 

 

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