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Elogiar demasiado a los niños puede frustrarlos, dice estudio

Elogiar demasiado a los niños puede frustrarlos, dice estudio

El libro Educar hoy, escrito por investigadores de EE.UU. habla del tema.

Elogiar demasiado a los niños puede frustrarlos, dice estudio
Por: Catalina Gallo Rojas
03 de Abril de 2012
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Elogiar a los niños por todo lo que hacen puede ser contraproducente, según afirman Po Bronson y Ashley Merryman, periodistas y escritores estadounidenses dedicados al tema de la educación de los menores, en su libro Educar hoy, best seller del The New York Times y que ya se consigue en Colombia.
La tesis central de los autores es que muchas de las estrategias que más se usan para educar a los hijos son contraproducentes, y que así lo ratifican estudios serios.
Una de estas estrategias es elogiar a los niños por todo creyendo que con esto se aumenta su autoestima.
Investigadores del Reed Collage y de Stanford, prestigiosos centros educativos de Estados Unidos, revisaron 150 estudios sobre el elogio y concluyeron que “los alumnos elogiados se vuelven reacios al riesgo y sienten que no tienen autonomía”, dice el libro.
Cuando estos niños llegan a la universidad, abandonan las clases en las que tienen resultados mediocres y no están dispuestos a medírseles a temas o áreas en las que no están seguros del éxito.
También temen dañar esa imagen de buenos para todo y defraudar a esos adultos que tanto los han alabado.
Muchos recurren a las trampas para sacar buenas notas porque no saben cómo afrontar el fracaso. La investigadora de Michigan Jennifer Crocker, citada en el libro, explica que el alumno llega a creer que el fracaso es tan terrible que la familia no puede reconocer su existencia. “Un niño que carece de la oportunidad de comentar sus errores no puede aprender de ellos”, dice el libro.
Enfocarse solo en lo positivo no es lo común en todas las culturas. Un estudio de la Universidad de Illinois realizó un experimento con niños de Hong Kong y de Estados Unidos en el que se les dio una prueba muy difícil de resolver para generar la sensación de fracaso. Hubo un intermedio y se les dijo a las mamás una mentira, que sus hijos estaban por debajo de la media. En ese descanso, las madres se reunieron con los niños; las de Estados Unidos no les hablaron de la prueba, mientras las mamás chinas sí lo hicieron: les preguntaron a sus hijos por los resultados, les dijeron que revisaran las preguntas y que no se habían concentrado lo suficiente, y lo hicieron abrazando y mimando tanto a sus hijos como las estadounidenses.
Después de este tiempo, las puntuaciones de los niños chinos en la segunda prueba aumentaron un 33 por ciento, más del doble que las de los estadounidenses.
El otro resultado que han encontrado los investigadores es que los buenos comentarios deben ser sinceros.
¿Qué hacer?
Elogie solo cuando su hijo haga algo notorio. Este tiene que basarse en algo real.
Alábelo cuando usted sienta que vale la pena.
Hable de los fracasos y de los errores con su hijo, así aprenderá que él tiene derecho a cometerlos y que no es perfecto.
Valore el esfuerzo y el proceso para lograr algo, no únicamente el resultado.
El libro ‘Educar hoy’, ‘Best Seller’ del ‘New York Times’
Po Bronson y Ashley Merryman, escritores expertos en la educación de los niños, con premios por sus artículos en ‘The New Yorker’ y ‘Time’, tratan temas como el poder inverso del elogio, la relación entre falta de sueño y obesidad infantil, por qué pelean los hermanos, por qué algunos niños son agresivos y crueles, y cómo estrategias que buscan fomentar la sinceridad solo consiguen que los niños aprendan a mentir mejor.


 


 

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