Síguenos en:

Huellas del sedentarismo

Huellas del sedentarismo

Sobrepeso y enfermedades cardiovasculares son algunos de los efectos.

Huellas del sedentarismo
Por: Redacción ABC del bebé
13 de Febrero de 2015
Comparte este artículo

Con la avalancha tecnológica: juegos en tabletas, celulares y consolas de juego, los niños han dejado de salir al parque y de realizar actividad física, que a su edad se resume en jugar, saltar y disfrutar al aire libre. 

La Organización Mundial de la Salud sugiere que los niños realicen, por lo menos, media hora de actividad física moderada, preferentemente a diario para evitar el sedentarismo. Pero esta regla no se cumple, hecho que aumenta el riesgo de que aparezcan enfermedades metabólicas y cardiovasculares en la adultez. 

Jorge Enrique Alarcón Villar, médico especialista en medicina del deporte, afirma que la regla de los 30 minutos diarios no siempre se cumple, debido a que “entre otras cosas, no hay una buena oferta de parques en la mayoría de las ciudades y los apartamentos modernos no cuentan con espacios de entretenimiento lo suficientemente dotados para los niños”. 

Alarcón reitera que el principal problema asociado al sedentarismo en el mundo entero es el sobrepeso y la obesidad, esto sucede cuando el niño no realiza actividad física, consume más alimentos y no gasta las calorías que ingiere. 

De esta manera, los niños que no practican ninguna actividad física pueden padecer enfermedades crónicas, como la hipertensión arterial, en su vida adulta. 

Durante la infancia, el sedentarismo puede afectar la manera en que el niño interactúa con su entorno. De ahí la importancia de fomentar los deportes en conjunto, dado que en ellos se aprende a respetar el turno, a liderar, a compartir y, especialmente, a trabajar en equipo. 

Para Yinna Solange Riaño, docente investigadora, la inactividad facilita la acumulación de grasas en las arterias y hace que el corazón disminuya su trabajo de transportar sangre hacia los diferentes tejidos y así suplir las necesidades metabólicas. 

Además, no realizar actividad física aumenta la probabilidad de que la persona más adelante sufra de un síndrome metabólico, al ser el escaso ejercicio físico uno de los factores de riesgo. Esta condición se caracteriza por varios síntomas, entre estos resistencia a la insulina y dificultad para que se pueda transportar la glucosa en el organismo; nutrimento que utilizan los músculos para generar energía. Quien presenta esta anomalía tiene un mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular o diabetes mellitus.

“Si un niño tiene una cardiopatía, sus padres han desarrollado alguna enfermedad cardiovascular, es obeso y además pasa más de 10 horas diarias en actividad sedentaria, fácilmente podría desarrollar el síndrome metabólico en un futuro. En algunos casos, puede aparecer, incluso, en la adolescencia”, comenta Riaño. 

Otro riesgo asociado al sedentarismo es la hipertensión. Según algunos estudios, los niños con padres hipertensos son más propensos a tener cifras tensionales más altas. Una estrategia para revertir esta situación es moverse, pues el ejercicio controla, en gran medida, los niveles de tensión arterial. 

El hábito del ejercicio se inculca a partir del juego. El menor debe aprender a jugar y a conocer su propio cuerpo. Recuerde que los niños imitan a los adultos, es importante que vean que sus padres tienen una rutina de actividad física diaria. Anímelos para que le acompañen. 

Así, pues, si el adulto está habituado a caminar todos los días, el infante procederá de la misma manera. Además, hay que motivarlo para que haga desplazamientos sencillos, como caminar, para llegar hasta donde pasa el bus del colegio o bajar por las escaleras en lugar de tomar el ascensor. 

El ejemplo, la clave 

Un estudio de la Universidad de La Rioja (España) reveló que los hábitos y educación de los padres repercuten en la actividad física de los hijos. La probabilidad de que no la practiquen se cuadruplica si los progenitores son sedentarios. 

Algunos consejos para evitar el sedentarismo en familia: 

 - Promueva que su hijo participe en varias actividades acordes con su edad. 

 - Establezca un horario regular para la actividad física. Planee salir a caminar o hacer otra actividad física en familia. 

 - Incorpore la actividad física a los hábitos cotidianos, como usar escaleras en lugar de ascensor. 

 - Haga del deporte una actividad divertida. Así su hijo querrá repetir la experiencia. 

 

 

 

Comparte este artículo

3 Comentarios

imagen

Comentarios (3)

3
jassonalgo
Hace 1 año
interesante articulo
2
diegotorres50
Hace 1 año
Muy buena nota
1
sakura8810
Hace 1 año
buen articulo
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet