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¿Listo para ir al jardín?

¿Listo para ir al jardín?

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¿Listo para ir al jardín?
Por: Redacción ABC del bebé
21 de Enero de 2014
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Antes de seguir las tendencias o las referencias de amigos y familiares, lo más importante al momento de decidir si su pequeño hijo debe ir ya al jardín es, según Beatriz Parra –psicóloga clínica de niños y adolescentes–, evaluar si tiene las condiciones para estar en una guardería. Es decir, si maneja una independencia acorde con su edad, teniendo en cuenta que cada niño tiene un desarrollo social, emocional, físico y cognitivo diferente al de sus pares.

La mayoría de los psicólogos y educadores aseguran que entre los 2 y 3 años es la edad promedio en la que los niños deberían asistir al jardín. Sin embargo, esto no es una regla, todo depende de las necesidades que tienen los padres de que su hijo esté en guardería, de cómo es su comportamiento, incluida su forma de relacionarse con los demás, de tal manera que le permitan al niño estar fuera de su hogar, experimentar en nuevos ambientes e involucrarse con otras personas.

Es claro que por las circunstancias de la vida actual, muchas familias deben tomar la decisión de matricular a sus niños a muy temprana edad. Por eso hay que tener en cuenta algunas condiciones para que ese paso no sea traumático.

 

Reglas de oro

Como primera medida, hay que evaluar si el pequeño controla esfínteres y si avisa cuando tiene ganas de ir al baño. De esta manera, se evitarán accidentes incómodos para los pequeños y sus cuidadores. O si, por el contrario, uno de los objetivos de ir al jardín es que apoyen a los padres en este proceso, lo cual hace parte del acompañamiento que hacen las guarderías.

Un segundo aspecto que señalan los educadores, es que, aunque no se trata de compararlos con otros niños de su edad, sí hay que identificar su evolución en el habla, cómo se hacen entender y se comunican con sus pares y adultos. Por ejemplo, si su hijo tiene un buen léxico (acorde a su edad). Esto será clave para que él se relacione con sus cuidadores y compañeros.

En tercer lugar hay que evaluar cómo está manejando sus hábitos en casa: si respeta turnos, si se alimenta por sí mismo, y si participa en actividades de grupo, por un tiempo determinado.

Con respecto a su entorno, es importante que los niños estén preparados para asimilar que no son el centro del mundo, pues muchos son las personas más importantes de la familia y todo gira en torno a ellos.

En la guardería, el personal no estará el ciento por ciento del tiempo para satisfacer sus necesidades, que van desde las afectivas hasta las físicas. Él hará parte de un colectivo en el que todos requieren de atención. Por ello, la premisa es que en casa se les haga entender que forman parte de un grupo, con más niños iguales a él que merecen atención y cuidados como los que él ha recibido.

Para los expertos, el ingreso al jardín debe ser en el momento en que estos requisitos estén trabajados, se manejen y que los niños estén en capacidad de recibir órdenes para formarse.

Hay otros factores para determinar el momento de enviarlo al jardín, entre ellos si le encanta jugar y compartir. O sí es un niño que aun estando solo, juega y logra adquirir concentración para las actividades, lo cual le será muy útil en el jardín en actividades de arte y manualidades.

Cuando decida que su hijo está listo para ir al jardín, reafirme o establezca rutinas para las comidas, la hora de levantarse, de dormir y jugar para que, de esta manera, se acople fácilmente a las actividades que realizará en la guardería.

Rosa Julia Guzmán, directora de la maestría en Pedagogía de la Universidad de La Sabana, indica que es importante que los padres asuman con tranquilidad que se van a separar de su hijo y que se lo transmitan, para que la llegada al jardín sea un momento placentero y que genere confianza. Es bueno que los dejen pasar tiempo con otras personas diferentes a los padres, como abuelos, tíos o amigos, y realizar actividades con ellos para que se sientan a gusto.

Es por ello que en algunos centros educativos se les permite, inicialmente, dejar solo algunas horas al niño, mientras se adapta a estar con diferentes personas.

Por seguridad

Ahora, y no menos importante, es estudiar muy bien los aspectos psicopedagógicos, de infraestructura y de seguridad, que le brindará el jardín a su hijo. Nada es más importante que su formación en los primeros años de vida, es decir, en la época preescolar, pero debe hacerlo en un lugar seguro.

Al respecto, Guzmán afirma que hay que realizar una evaluación que incluya “verificar espacios seguros, personal especializado, enfermería, recursos didácticos, y el número de niños a atender, para que los padres se sientan

tranquilos y satisfechos de dejar allí a sus hijos”.Otros puntos importantes

Aunque la etapa del jardín se desarrolla sobre los 3 años de edad, es clave que los padres ya le hayan enseñado al niño a compartir con amigos y adultos para socializar.

Además, debe haber rayado o pintado para que se integre mejor a las tareas del pre-escolares. Estas acti- vidades colectivas le facilitarán aprender, escuchar, jugar y respetar turnos.

 

 

 

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2 Comentarios

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Comentarios (2)

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andrexdj
Hace 2 años
Me gustaría saber cuantas horas debería estar mi hijo en un jardín el tiene 2 años y medio, el jardín me ofrece 2 horarios de 8 am a 12 y de 8 am a 4 pm esta ultima esta incluido el almuerzo del niño
1
callefalsa
Hace 2 años
Listo!
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