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No es lo mismo educar a un niño que a una niña

No es lo mismo educar a un niño que a una niña

Aspectos para tener en cuenta a la hora de criar según el sexo

No es lo mismo educar a un niño que a una niña
Por: Tatiana Quinchanegua
03 de Diciembre de 2014
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Con la llegada de un hijo surgen múltiples preguntas entorno a la crianza, sobre todo con respecto a cómo se desarrolla su formación, dependiendo si es un niño o una niña.

Lo primero, que recomienda Ale Velasco, escritora, conferencista y experta en temas de crianza y sueño en Latinoamérica, es que los padres de familia se pongan de acuerdo y tengan una directriz clara con respecto a la formación de sus hijos. Recientemente, la mexicana llegó a Colombia para dar a conocer algunos temas clave con respecto a la educación personalizada que deben tener niños y niñas.

“Independiente del género del niño, los padres deben enseñar a sus hijos a ser cariñosos, ya que el comportamiento y los temperamentos individuales también se aprenden”, dice Velasco.

La experta sugiere abrazar a los niños mínimo 12 veces al día, durante por lo menos 20 segundos, con el objetivo de fortalecer el vínculo afectivo entre padres e hijos.

Además, para expresar el cariño a los hijos, la experta sugiere brindar amor con límites, disciplina sustentada en los valores y escuchar, ya que es un elemento educativo y un arte que los padres deben aprender.

Según Velasco, “la identidad de género consiste en la profunda e inconsciente afinidad que se da en un individuo con un sexo, es decir, lo que lo define como hombre o mujer. En los niños es un proceso gradual.

En estos términos, la niña agresiva o el niño delicado tal vez solo pasan por una fase en la que su sexualidad no está aun claramente definida”.

Es importante tener en cuenta que, en muchas ocasiones, estos rasgos solo son imitaciones de patrones de comportamiento que el niño observa a su alrededor. Una de las razones por las que a los niños les gustan los juegos ‘delicados’, consiste en que el menor pasa demasiado tiempo con la madre y poco con el padre. Es clave buscarle al niño otras actividades, como jugar fútbol o béisbol, en el caso de los hombres.

El papel masculino

Muchas madres se sienten únicas y dueñas de sus hijos, desarrollan un sentimiento de amor hacia sus hijos más temprano que los hombres, debido a su vivencia durante la gestación. La única forma en que el padre crea un vínculo es que juntos socialicen con sus hijos.

Este fenómeno hace que la madre crea que el hombre no sabe cómo criar a un hijo y que la única que sabe educar es ella. Esto es un gran error, especialmente, cuando se tiene un hijo varón, quien necesita aprender el papel masculino de su padre. Inconscientemente, ella bloquea ese acercamiento y lo único que logrará es que el padre aborte la misión y se dedique a aquello en lo que se siente seguro, que es trabajar y alejarse de casa.

El tiempo de calidad del padre es esencial y es normal y sano que el hijo varón lo busque después de los 3 años. Las mamás deben tomar conciencia de ello y permitir que los hijos pasen tiempo a solas con sus papás, para que tengan la oportunidad de demostrar la importancia que tiene para ellos.

El cuidado femenino, es decir, de la madre, es muy importante, pero en la creación e identificación de un hombre se requiere sobre todo el toque masculino. Un hijo necesita ver a su padre como alguien decidido y seguro de sí mismo. Tal y como afirma Robert Stolles: “El padre es un amortiguador saludable entre madre e hijo”.

El papel femenino

Desde hace cinco años, aproximadamente, vivimos en la era de las ‘princesas’, todas en una: Cenicienta, Bella durmiente, Blanca Nieves, entre otras. Desde que se levantan, las niñas se sienten princesas porque están rodeadas de tapetes, cuadros, muñecas, televisores y las fiestas de cumpleaños.

Las niñas pueden jugar a las princesas pero no sentirse la princesa, pueden disfrazarse, maquillarse peinarse, pero para jugar, no para estar todo el día así. Hay niñas menores de 12 años que permanecen maquilladas todo el día. Lo único que se logra es ponerlas en un pedestal para que los hombres las admiren. No hay que adelantarse a la pubertad de las niñas, para todo hay una edad, un momento y un lugar.

Es importante que los padres eviten nombrar a las niñas por princesas. Las niñas deben crecer en un proceso de identificación con sus madres.

Así son ellos

Los hombres pueden hacer una cosa a la vez.

Necesitará tocarlos para que le hagan caso.

Se hacen los que no escuchan.

Pueden subirse mejor a un árbol.

Pueden aguantar el dolor mejor que las niñas.

No le temen a los reptiles.

No arañan ni pellizcan.

No lloran tanto.

Les gusta el heroísmo y la acción.

Son leales y tienen gran sentido de justicia.

Son humoristas, optimistas y francos.

En lugar de peinarse se despeinan.

¿Y las niñas qué?

Mastican con la boca cerrada.

Tienen mejor letra y cantan mejor. Pueden arreglarse mejor el pelo. Se tapan la boca cuando estornudan. No se meten el dedo en la nariz. Aprenden más rápido a ir al baño. Son más bondadosas con los animales. Aprenden primero el lenguaje. No se ensucian tanto. No comen tanto. Son más consentidas por lo profesores. Son más tranquilas.

 

 

 

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2 Comentarios

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Comentarios (2)

2
jazmingo
Hace 1 año
Mi niño es muy cariñoso y tierno....quisiera saber mas a cerca de como hablarles para que mi niño sea mas obediente, tengo q repetirle mucho para qq me obedezca. Graciaas
1
jossal
Hace 1 año
Independiente del género del niño, los padres deben enseñar a sus hijos a ser cariñosos, ya que el comportamiento y los temperamentos individuales también se aprenden
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