Síguenos en:

¿Niños necios? Pueden estar buscando atención

¿Niños necios? Pueden estar buscando atención

Decir que un niño es necio es ponerle una etiqueta.

¿Niños necios? Pueden estar buscando atención
Por: Annie de Acevedo
13 de Octubre de 2015
Comparte este artículo

Ningún niño quiere ser necio. Sin embargo, las cifras muestran lo contrario. Uno de cada 15 niños entre los 13 y 16 años tiene problemas serios de conducta; son niños calificados como necios, difíciles o desafiantes ante la autoridad.

Pero, en realidad, no existen los niños necios porque sí. Estos son niños que se vuelven inmanejables por alguna razón de fondo que debemos detectar para cambiar ese comportamiento.

Hay que buscar el motivo detrás de esas conductas erradas y no solo encajar al menor como necio, ya que esto le pone una etiqueta.

Si un niño se mete en problemas con frecuencia, puede ser por falta de límites claros o porque siente que así llama la atención de sus padres. Además, el ser necio también lo vuelve importante ante sus compañeros. De cualquier forma, estos casos son producto de algo que los adultos estamos en el deber de detectar.

Un niño juzgado así puede estar pidiendo a gritos ayuda, pero de manera equivocada, o ser un pequeño que se resignó a quedarse con el rótulo de necio, al ver que no puede triunfar de otra manera.

De origen más profundo

Por otro lado, algunos niños con problemas de integración sensorial actúan como necios e insoportables, pero la razón es su gran dificultad para manejar el constante bombardeo de los estímulos sensoriales. Estos niños viven muy irritados y por eso pierden fácilmente la compostura. Presentan problemas de conducta y son bastante incomprendidos.

Es importante que padres y educadores se pregunten siempre cuál es la causa detrás de una conducta inadecuada, y, muchas veces, sirve más preguntarnos para qué utiliza el niño esa conducta y no por qué, ya que el porqué solo encuentra culpables.

Nadie se levanta y decide ser necio o perezoso como una pauta de vida. Por el contrario, la mala conducta esconde en muchas oportunidades dificultades de aprendizaje o de origen psicológicos más profundo.

Por ello, es nuestro deber como padres, cuidadores o educadores averiguar qué sucede y hacer un diagnóstico correcto que le permita al niño cambiar.

Por ejemplo, si un pequeño logra compensar su dificultad de aprendizaje y tiene éxito escolar, ya no tendrá necesidad de ser el ‘payaso’ o el necio del curso, ni escudarse detrás de estas máscaras de conductas negativas.

Otros comportamientos

Igualmente pasa con el niño con problemas de hiperactividad. Ellos no pueden quedarse quietos así hagan esfuerzos mayores. Necesitan una intervención adecuada para el manejo de su hiperactividad y solo así logran el control, y, posteriormente, quitarse de encima el rol de necio o de difícil.

Algo similar pasa con la pereza y los niños que son tildados de perezosos. Los maestros y padres piensan que el niño perezoso no rinde porque no se esfuerza lo suficiente.

Han visto que el menor tiene días en que rinde bien y otros en los que su ejecución es bastante baja. El hecho de que el niño sea errático hace pensar a los adultos formadores que él puede cuando quiere. Lo que no saben es que a quien llaman perezoso no puede hacer bien sus deberes escolares ni controlarse todos los días, solo puede en algunas ocasiones.

Al darse una ejecución irregular, los padres y maestros los tildan de perezosos, lo cual es un mito, pues detrás de estos niños ‘vagos’ se esconde algún trastorno específico del aprendizaje u otra alteración psicoeducativa que se refleja en su actuación y en su rendimiento.

Definitivamente, con los niños no nos podemos quedar en lo superficial, hay que investigar de manera sistemática hasta encontrar los motivos de la mal llamada necedad o pereza.

Otros niños se vuelven necios porque creen que sus padres prefieren a sus hermanos y no a ellos, y, al comportarse irreverentes, logran llamar su atención. Otros son desjuiciados porque en realidad están buscando poder vengarse de algo o de alguien, y en algunos casos les gusta ser víctimas.

Estas son las razones más comunes por las que los niños se porta mal. Todo ello se logra mejorar con cambios en ciertas pautas de crianza, como, por ejemplo, dejar de prestar atención a las pataletas de los niños o tener rutinas que se cumplan pase lo que pase.

En conclusión

Atrévete a averiguar o descubrir lo que la mala conducta de hijo esconde y consulte, pues no se debe dejar ventaja ante estas actitudes.

 

 

 

Comparte este artículo

OTROS ARTICULOS DE INTERES

Recomendados

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet