Síguenos en:

Juegos de mesa: estimulación integral

Juegos de mesa: estimulación integral

Estas herramientas otorgan beneficios sociales, cognitivos y emocionales.

Juegos de mesa: estimulación integral
Por: Karen Johana Sánchez
07 de Noviembre de 2014
Comparte este artículo

La tecnología ha generado grandes experiencias a los niños contemporáneos, pero también ha hecho que se le reste importancia a otras herramientas que pueden estimular y desarrollar sus habilidades, como los juegos de mesa.

El primer aporte de estos es que se pueden realizar a cualquier edad. Obviamente, existen unos más estructurados que otros pero, teniendo ciertas precauciones de seguridad, incluso hay bebés que aprenden a reconocer, ver y explorar estas herramientas, aunque generalmente están dirigidas a pequeños que ya puedan expresarse verbalmente.

Según Guiomar Alarcón Castro, psicóloga del Gimnasio Los Andes y magíster en educación, “el juego es natural al ser humano y, por tanto, el juguete también. Cualquier tipo de elemento que le produzca bienestar y la posibilidad de interactuar con un objeto de conocimiento puede ser provisto a cualquier edad”.

Beneficios incontables

Los juegos de mesa generalmente se realizan en casa. Esto implica que, si el niño juega, casi siempre va a estar acompañado por un adulto o por algunos de sus pares. Entonces, los beneficios comienzan por el afianzamiento de habilidades interpersonales.

“No hay nada que nutra más la posibilidad de crecimiento que un juego donde interactúen todos, en este caso los miembros de la familia, que permite despojarse del rol de mamá, papá o hijo, y entrar en un mundo mágico donde, más allá del papel que tiene cada uno en el hogar, todos responden a reglas, de una manera intencional”, explica la experta.

Es decir, donde cada miembro o jugador se da la posibilidad de verse como aquel que disfruta del juego y puede establecer un vínculo a través de esa dinámica, añade. Les permite ponerse de acuerdo o manifestar el desacuerdo, establecer límites, proponer nuevas rutas, pensar de manera estratégica, lo que sirve para modelar personas que pueden enfrentar diferentes situaciones.

Entonces, los niños, a través de los juegos de mesa, pueden interactuar mucho más con sus padres. “Un papá podría conocer más a su hijo a través de esta actividad, y viceversa, porque es un contexto que no siempre está abierto en casa. Es una oportunidad grande para reconocer y, quizás, de sorprenderse con las reacciones del otro”, señala Biviana Andrea Delgado, psicóloga del Montessori British School, especialista en psicología clínica.

Como son juegos con reglas, plantean la necesidad de establecer acuerdos entre las partes. Y como el mundo, las dinámicas sociales y de interacción también tienen unas normas, les permite a los pequeños entender cómo funciona la vida misma. Favorece las dinámicas de interacción con pares y adultos, añade Guiomar: “entender y ponerse en los zapatos del otro. Pensar como el otro pensaría, y actuar en consecuencia”.

Los pequeños, además, aprenden a identificar sus emociones, las de los demás, a reconocer la tolerancia a la frustración, si ellos o los demás pierden. Entonces, si esto sucede, van a sentir que es algo normal y que le puede suceder a cualquier persona.

Por ende, los juegos de mesa también permiten identificar las habilidades sociales: mirar a los ojos, manejar un tono de voz adecuado, aprender a recibir o a dar una queja.

A nivel intelectual, se posibilita el desarrollo de la imaginación y, por ende, el de la creatividad. Y estimula ciertas habilidades cognitivas, según el juego, dice Alarcón: “Hay unos que requieren procesos de pensamientos más complejos: análisis o síntesis. Pero no quiere decir que si un niño juega más que otro es más inteligente, pero obviamente se va a estimular más en ciertos puntos y va a ser más hábil en eso”.

En casa…

La psicóloga Biviana Delgado opina que para propiciar un momento agradable para aprovechar al máximo los juegos de mesa en familia, el adulto debe sensibilizarse y encontrar disfrute al respecto, porque es él quien le facilita al niño la herramienta lúdica.

“Tenemos que entender que la educación es un proceso formativo que implica más áreas, dentro de estas está la intrapersonal e interpersonal. Si somos conscientes de eso, vamos a buscar los espacios y a abrirlos en la casa”, señala.

Luego, es importante funcionar como el modelo de los hijos. El padre debe dar ejemplo de tener tiempo de calidad para la actividad, y dejar atrás distracciones con aparatos tecnológicos u obligaciones laborales. Asimismo, debe procurar que el pequeño haya cumplido todas sus labores, como tareas, obligaciones en casa, etc., para no interrumpir la dinámica ni entrar en conflicto.

Por otro lado, se aconseja jugar en un lugar que posibilite socializar, como la sala o el comedor. Esto permitirá que se logre una buena integración e interacción familiar, uno de los objetivos de este tipo de juegos.

 

 

 

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet