Síguenos en:

¿Se deben dejar tareas cuando los niños están en el jardín?

¿Se deben dejar tareas cuando los niños están en el jardín?

Es un tema que genera un debate entre los pedagogos.

¿Se deben dejar tareas cuando los niños están en el jardín?
Por: Margarita Barrero
22 de Febrero de 2012
Comparte este artículo

“Cuando era niña cultivé una zanahoria en la huerta del jardín: la regué y la cuidé hasta que creció. Esa imagen no la olvidaré, porque fue mi experiencia y siento que la metodología cada día va más a eso, a que las tareas para menores de 5 años son mucho más experimentales que académicas. Así debe ser”, afirma la psicóloga Lina María Rodríguez, directora de Emoción Creativa, una empresa que trabaja en el refuerzo académico para niños con problemas de aprendizaje.
Más allá de la experimentación, para la experta en educación preescolar María Mercedes Iregui, directora de la jornada de la mañana del jardín infantil Mi Pequeño Mundo, “las tareas sirven para inculcar procesos de responsabilidad, ejercitar la memoria de los niños y para que adquieran hábitos de trabajo, siempre y cuando sean sencillas, motivadoras y cortas, ya que el tiempo de concentración en estas edades es mínimo”, aclara.
Por eso, en algunos jardines dejan tareas dos o tres días a la semana, relacionadas con motricidad y memoria, cosas como colorear, cortar, pegar y dibujar. “Estas, si son simples, cumplen la función de prepararlos para la escolaridad; su vida no puede ser solamente académica y por eso los niños llegan cansados al colegio”, afirma la psicóloga Rodríguez.
Una postura distinta tiene la pedagoga Lina María Idárraga, directora del preescolar Patatín Patatero. “No estoy de acuerdo con dejarles tareas a los niños, porque la formación es integral, no solo académica, y el tiempo en el jardín es suficiente para que vean lo necesario, en la casa deben fortalecer otras áreas de la parte vocacional y compartir en familia más allá de lo ‘académico’”, asegura.
La directora de Emoción Creativa cree que es importante que desde la infancia se entienda el mundo competitivo, así que el niño debe recibir una calificación para que comprenda lo que está bien o lo que está mal: “La mejor forma de calificarlos es con una carita feliz o una triste, pues en estas edades es más fácil entender los dibujos que los números, que para ellos no tienen todavía ningún significado”, afirma.
Contraria a esta posición, Iregui piensa que no se deben calificar aún: “Calificarlos lastimaría su autoestima y lo que se busca es lo contrario: apoyarlos y ayudarlos”.
Todas las expertas coinciden en que el aprendizaje depende de la edad y del niño, pues ninguno aprende de la misma manera ni al mismo tiempo.“La finalidad de los trabajos en casa es que los niños desarrollen su proceso y practiquen un conocimiento, no importa si las hacen bien o mal”, afirma la fonoaudióloga Maritza Olalla González, del preescolar Patatín Patatero.
Para la doctora Aura Sofía Rico, médica especialista en desarrollo infantil, “antes de los 2 años, los niños no deben tener compromisos escolares, pero sí pueden realizar actividades motrices como rayar, rasgar, pintar y dibujar; después de los 4 años pueden realizar actividades con colores, formas y tamaños; también jugar con rompecabezas”, aclara.
El apoyo de los padres en este proceso de crecimiento es fundamental. “En estos primeros años, a pesar de que las actividades deben ser sencillas y rápidas, el acompañamiento en la casa es indispensable, porque los niños necesitan que los guíen, es muy diferente a cuando están en primaria que ya saben lo que tienen que hacer y simplemente refuerzan en el hogar lo visto en el colegio. Además, se aumenta el vínculo familiar”, explica la directora de Emoción Creativa.

El niño puede frustrarse                          
Hay mamás que quieren que le quede divina la cartelera al niño en cambio de que le quede un matacho -porque así le va a quedar y es normal- , y terminan haciéndosela. Lo único que logran es que el niño piense que todo lo puede hacer mejor su mamá que él y no es lo correcto”, afirma la psicóloga Rodríguez.
Por casos como este, las expertas recomiendan dejar tareas no académicas, en las que los padres sean acompañantes del proceso pero no los realizadores de la tarea.
“Su función es incentivar los hábitos de estudio en casa y reconocer las debilidades del niño, pero debe permitirle sentirse capaz de realizarlas. Siempre se reconoce cuando las tareas las hacen los padres”, afirma la experta en educación preescolar María Mercedes Iregui.
Para la doctora Aura Sofía Rico, el propósito principal de la tarea es que el niño sea autónomo y no dependa del adulto permanentemente. Todo esto debe contar con la actitud positiva de los padres, de otra manera, tanto ellos como el niño sentirán una carga y su disposición hacia la vida escolar sería aburrida y obligada.
Las especialistas aseguran que hacerle las tareas al niño genera dependencia, inseguridad  y falta de autonomía. Una de las consecuencias es que, probablemente, el niño se frustrará en el colegio pues no llegará con las bases que debía formar el jardín.
 

 

 

Comparte este artículo
Tags de artículo

Artículos relacionados

1 Comentarios

imagen

Comentarios (1)

1
evelynrosa
Hace 4 años
Es importante demostrarle a los niños la importancia de las responsabilidades que hay en ciertos momento. Hay que dejarles claro que son ellos las que las tienen y pueden hacer, con alguna ayuda de los padres, pero aclararles que siempre serán capaces de hacerlas. De esa forma sentirán mas seguridad en ellos. http://bit.ly/zPQM96
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet