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Aprender con un hijo que tiene déficit de atención

Aprender con un hijo que tiene déficit de atención

Recuerda: tu pequeño sí es inteligente, y sí puede y tiene derecho a aprender.

Aprender con un hijo que tiene déficit de atención
Por: Catalina Gallo Rojas
17 de Marzo de 2016
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A Camilo le diagnosticaron déficit de atención sin hiperactividad cuanto tenía entre 6 y 7 años. Hasta ese momento, su relación con las tareas y el colegio había sido muy difícil, porque los profesores solo atinaban a decir que el niño era muy inteligente pero no era responsable con sus tareas, o no terminaba los trabajos en clase o era perezoso.

En el jardín infantil lo habían remitido a terapia ocupacional y de lenguaje, y a pesar de haber asistido a ellas durante más de dos años todavía tenía dificultades para leer y escribir.

El diagnóstico les mejoró la vida a todos en la casa: a Camilo y a sus padres. Estos entendieron que su hijo tiene un desbalance químico en el cerebro que afecta las funciones ejecutivas, las cuales podrían resumirse como las capacidades para planear, formular un objetivo y lograrlo, es decir para organizarse. Cuando se alteran estas funciones, se afectan, entre otros aspectos, la memoria y el control de las emociones. Como consecuencia de esto, los niños con déficit de atención olvidan fácilmente hacer sus tareas, se les dificulta planear el día, les cuesta organizar sus horarios, no siguen instrucciones, son impacientes y se distraen con facilidad.

Por todo esto, a la hora de llegar a un colegio tradicional que no entiende de qué se trata todo esto, el niño puede ser rotulado como perezoso y vago. (Puedes leer: Cómo reconocer el déficit de atención y el tratamiento más adecuado para su hijo)

¿Qué pueden entonces hacer los padres ante esta situación?

Lo primero que deben tener muy claro es que el déficit de atención no afecta para nada la inteligencia; de hecho, varios estudios han encontrado que muchos de los niños con déficit de atención tienen un coeficiente intelectual por encima del promedio. (Puedes ver: Este video te ayudará a identificar un niño con déficit de atención)

Lo segundo que deben saber es que los niños con déficit de atención sí aprenden y pueden aprender, lo que sucede es que lo hacen de una manera diferente.

Por todo lo señalado, el primer paso que deben dar los padres para acompañar a su hijo en el proceso de aprendizaje es entender totalmente de qué se trata esto; para ello, pueden consultar a médicos expertos en el tema, que son los psiquiatras infantiles y los neuropediatras infantiles. Una vez sepan del tema, deben buscar para su hijo un colegio que haya tenido experiencia en el manejo de niños con déficit de atención.

Es muy importante señalar que no se trata de buscar un colegio con educación especial, sencillamente centros educativos que conozcan y estén dispuestos a ayudar. Una vez se tenga esto listo, lo siguiente es acompañar a este hijo en el proceso y recordar que lo más importante no es la excelencia académica, sino el verdadero aprendizaje. Unas excelentes calificaciones no significan necesariamente que, de verdad, el niño aprende. ¿Y cómo acompañarlo?

1. Recuerda que tu hijo no es perezoso, le cuesta trabajo empezar y terminar las tareas, que es diferente. Puede hacerlas por intervalos, hacer una parte, descansar cinco minutos y seguir. Asegúrate de que el colegio lo entienda.

2. No lo regañes por no hacer tareas, más bien busca mecanismos para que recuerde hacerlas. Consigue una agenda especial, habla en el colegio para que los profesores le ayuden a escribir en esa agenda las tareas que debe llevar, mantén una conversación por correo con los profesores.

3. Al inicio de cada año escolar, solicita citas en el colegio con los profesores nuevos y cuéntales el caso de tu hijo. Asegúrate de que todos los maestros lo conozcan.

4. Muchos de los niños con déficit tienen la facilidad de concentrarse muy a fondo en las actividades que sí les gustan, y por un largo tiempo. Descubre qué le gusta a tu hijo y motívalo a que obtenga resultados positivos con ello. Si es muy buen músico, llévalo a clases de algún instrumento, por ejemplo. Estos niños pueden frustrarse muy rápidamente cuando no obtienen resultados académicos buenos y pueden creer que son incapaces; por eso es importante ayudarlos a encontrar una actividad con la que descubran que son buenos y que sí logran objetivos. (Ten encuenta: ¿Sabes que es integración sensorial y cómo identificarla?)

5. Algunos colegios diseñan programas académicos con ayudas especiales para estos niños, como por ejemplo realizar en clase trabajos más cortos para que alcancen a terminarlos. Si todo el salón escribe cinco frases, que tu hijo escriba dos. Pregunta en el colegio de tu hijo si esto es posible.

6. Sé proactivo, no esperes a que el colegio te cite para contarte que tu hijo va muy mal en notas. Escribe un correo mensual y pregunta cómo va. Establece una muy buena relación con la psicóloga del colegio y asegúrate de que sabe sobre niños con déficit de atención y cómo tratarlos.

7. Llévalo a hacer algún deporte. Es clave para generar bienestar y para que el cerebro funcione mejor.

8. Sé paciente. A veces, estos niños no son fáciles, sobre todo aquellos que son impulsivos, pero lo mejor para ti es recordar que tus funciones como padre o madre incluyen amar sin condiciones.

9. Para que siga instrucciones, asegúrate de mirarlo a los ojos y hablarle de frente. Mientras le hablas, tócale un hombro, por ejemplo. Eso lo centrará y ayudará a que se fije en lo que le dices.

10. Si en el colegio hacen muchas filas para ir al salón, para almorzar, etc., y a tu hijo le cuesta trabajo esperar -suele pasar en los niños con déficit de atención-, pide que por favor lo dejen siempre pasar entre los primeros. 11. Recuérdales una y otra vez en el colegio que tu hijo no es grosero por interrumpir una conversación, que no es maleducado por no poder esperar, que no es un irresponsable por no hacer tareas. Todo eso lo hace porque sencillamente así funciona su cerebro. Con los años, este madurará y, aunque seguirá teniendo déficit de atención, habrá aprendido a manejarlo como adulto.

12. Trata de descubrir cómo aprende tu hijo. Algunos lo hacen más al ver, otros al escuchar y muchos al experimentar, así tu podrás ayudarlo a aprender de todo. Si quiere saber de carros, por ejemplo, y su aprendizaje es más visual y auditivo, busca videos con los que pueda aprender. Si es más de experimentar, llévalo a un taller para que un mecánico le cuente lo que hace.

13. Muchas veces, el déficit de atención viene acompañado de dificultades con matemáticas o escritura. Para solucionar esto, ensaya si tu hijo aprende sobre números con videos y juegos, y pregunta en el colegio si, en vez de presentar pruebas escritas, puede hacerlo

14. Si tu hijo tiene problemas con la escritura, averigua con tu médico en qué momento puede utilizar computador y pregunta en el colegio si te lo autorizan. Para ellos, suele ser más fácil que los cuadernos. El ejercicio de escribir a mano es necesario hasta cierta edad para el desarrollo del cerebro; por eso es útil ensayarlo por un tiempo, así la letra sea difícil de entender y tu hijo se demore mucho escribiendo.

15. A ciertos padres y niños les funciona una lista de actividades del día y tenerla en un lugar visible de la casa, para que el niño recuerde lo que debe hacer. Pueden jugar con esta, como correr a marcar lo que se ha logrado o darse un abrazo con cada actividad del día concluida.

16. Aprende de tu hijo. Te mostrará que el amor es más importante que lo que la sociedad considera como éxito, te pedirá una y otra vez un poco de paciencia, y su cerebro te llevará a mirar el mundo desde otra óptica. Aprovecha esto y descúbrelo. 

 

 

 

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