Síguenos en:

Desayunos y loncheras equilibradas

Desayunos y loncheras equilibradas

Las onces sí son fundamentales, pero hay que saberlas comer

Desayunos y loncheras equilibradas
Por: Diana Bello*
04 de Noviembre de 2011
Comparte este artículo

Durante la jornada escolar, los niños están activos física y mentalmente. Por eso, son fundamentales el desayuno y las onces. Pautas.
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud dio a conocer un nuevo hallazgo sobre la alimentación infantil. De acuerdo con esta entidad, todos los niños del mundo, sin importar el país del que provengan, pueden crecer en la misma proporción si durante sus primeros cinco años de vida reciben una nutrición adecuada, entre otros factores. En este orden de ideas, el primer
paso para lograrlo es comenzar cada día con un buen desayuno, el cual representa el 30 por ciento del valor calórico
total del día.
En temporadas académicas, el hábito de comer adecuadamente durante la mañana adquiere especial importancia, puesto que los menores necesitan contar con reservas de energía suficientes para cumplir con las exigencias   
Según Sandra Elena Paipilla, gastroenteróloga pediatra del Hospital Infantil Universitario de San José y de la Clínica Marly, algunos estudios han demostrado que los pequeños que no desayunan presentan mayores problemas de atención y memoria frente a quienes sí lo hacen.
Por otra parte, abstenerse de ingerir alimentos en este momento del día aumenta la posibilidad de padecer obesidad infantil debido a que el cuerpo comienza a consumir la proteína y la grasa de la cual dispone para generar la energía que no se ha obtenido a través del desayuno. “Este mecanismo conduce a la persona a ‘picar’ todo el día y comer de forma desordenada, una conducta que facilita el aumento de peso”, agrega la doctora Paipilla.
En contraposición con lo anterior, desayunar diariamente permite que el páncreas secrete insulina y, de esta forma, tenga un buen funcionamiento durante el día. De igual manera, hacerlo influye positivamente en una buena nutrición del cerebro, puesto que en los primeros tres años de vida se termina de desarrollar este órgano.
Además de tomar las tres comidas principales, también es importante que durante un largo día se tomen meriendas en cantidades moderadas, las cuales representan el 15 por ciento del aporte calórico total del día. Estas tienen un componente social en la medida en que se consumen en grupo. “Es el momento para aprender a compartir y tomar algo de líquido, especialmente si se ha hecho actividad física previamente”, agrega Paipilla.

 

Cantidad y calidad
Según Adriana Amaya, nutricionista dietista del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni), la clave está en aumentar el tamaño de la porción conforme aumenta la edad y asegurarse de incluir siempre una fruta, un lácteo, un carbohidrato y una fuente proteica.
Para los preescolares, que van de los 3 a los 5 años de edad, la experta recomienda proporcionarles medio banano, media manzana o media pera picada en trocitos pequeños; un producto lácteo (200 cm), que puede ser un vaso de yogur, de leche o de avena; un alimento energético como una galleta o medio pan mediano y uno proteico como un pedazo de queso (30 g) o un huevo en cualquier preparación.
Los escolares (de 5 a 7 años) deberán consumir una fruta completa picada, una bebida láctea (250 cm) y un producto energético como, por ejemplo, tres galletas o un panecito mediano completo.
No hay que olvidar consultar con un médico las posibles alergias o molestias alimentarias. “En términos generales no hay nada prohibido; sin embargo, algunos niños manifiestan problemas digestivos con ciertos alimentos como los jugos de frutas que pueden causar agrieras o inflamación estomacal”, explica la gastroenteróloga Sandra Paipilla, quien además recomienda optar por un lácteo completo y no un derivado, pues este último suele ser rico en grasas, carbohidratos y dulce.
 

El refrigerio
Los entremeses que se toman a media mañana o media tarde son fundamentales para seguir con el ritmo del día, pero no deben sustituir las comidas principales. “No es otro desayuno, ni un prealmuerzo”, aclara la nutricionista Adriana Amaya, quien explica que una lonchera abundante puede inhibir el apetito en la siguiente comida. 
Deben servir como inyección de energía para retomar las actividades. También representan un momento de placer y descanso, por lo que no se recomienda adoptar posturas radicales. “Los padres deben ser equilibrados y no llenar la lonchera solo con palitos de zanahoria, de apio o de manzana, aunque sí deben buscar alimentos nutritivos”, comenta la doctora Sandra Paipilla.
Una buena merienda puede incluir una fruta entera, una botella de agua, un emparedado (variando los ingredientes cada día) y un cereal de buena calidad y de diferentes sabores. Algunos días se puede agregar una de las siguientes opciones: un queso, unas gomitas, un paquete de galletas o uno de papas. “Una o dos veces a la semana no hacen daño”, añade Paipilla.
Para la nutricionista Adriana Amaya, lo importante es que este tipo de productos no se conviertan en la base de la alimentación. “No se trata de prohibir, sino de moderar los consumos”, advierte. Aun así, en ocasiones hay que ser precavidos con los azúcares refinados que contienen galletas y ponqués, porque en algunos niños pueden disparar los niveles de hiperactividad.

 

*Especial para ABC del bebé

 

 

Comparte este artículo

1 Comentarios

imagen

Comentarios (1)

1
Sanji
Hace 2 años
Pensar que mandar de locera era una tarea divicil, pero encontré este app y ahora es mas fácil, https://itunes.apple.com/mz/app/handmade-snacks/id804794445?mt=8
publicidad
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet