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Trucos para evitar y acabar con los molestos piojos

Trucos para evitar y acabar con los molestos piojos

La visita al pediatra es indispensable cuando estos aparecen.

Piojos
Por: Tatiana Quinchanegua
20 de Abril de 2012
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El mito de las abuelas que asegura que algunos niños son dulces para los piojos sí es cierto y, además, parece tener una razón médica. Según el doctor Germán Silva, pediatra egresado de la Universidad del Bosque, “los niños tienen un componente en la sangre que atrae a los piojos y estos, a su vez, tienen unos receptores bioquímicos que hace que a algunos niños se les peguen más que a otros; es decir, tengan mayor susceptibilidad”.
 Para muchos padres es una ‘tragedia’ que sus hijos los tengan. No respetan edad, color del cabello, textura ni estrato social, pues, según el doctor Silva, estos se dan, incluso, en las mejores familias. Basta con verlos caminando en la cabeza y en el cuello para percatarse de que allí hay alguien más en el cuerpo de un niño.
 Y en el tema de los piojos, todos creen saber algo para atacarlos: el limón, el aceite o el vinagre. Sin embargo, según el doctor Silva, lo primero que se debe hacer es no automedicar y acudir al pediatra, para que con ayuda de champúes especializados, peines y, en algunos casos, medicamentos tomados en las dosis apropiadas para la edad, se pueda salir avante de esta incómoda situación. “Si el problema persiste y ese tratamiento no es suficiente, es necesario que los padres consulten también dermatólogo y al infectólogo”, sugiere Silva.
 Por su parte, el doctor Jorge Cortés, infectólogo de la Universidad Nacional, asegura que “los piojos son transmisibles y el síntoma más evidente es el rascado. En la fase inicial suele no ser detectable ni distinguible. Cuando el niño tiene invadida su cabeza, surge la alarma y por eso es fácil que un niño se lo trasmita a otro”.
Es probable, agrega Cortés, que en el jardín o en el colegio los niños de 3 a 5 años tengan piojos, porque su contacto es estrecho y compartir elementos como la peinilla y la ropa hace que se propaguen rápidamente.
Lina Idarraga, directora del preescolar Patatín Patatero, conoce de cerca este tema, pues en más de una oportunidad en su jardín se han presentado casos de piojos en los niños.
Para Lina, los piojos son un verdadero dolor de cabeza, no solo cuando llegan a un niño, sino también cuando hay epidemia escolar y se debe revisar también al personal académico y administrativo.
“Hace un año tuvimos una pandemia y nos tocó probar de todo para eliminarlos: vinagre, peinar a cada niño, hasta vacunas orales, que nos dijeron podrían servirnos, pero no. Algunos papás le cortaron el pelo a sus hijos y esto tampoco sirvió. Los atacaron, pero no a todos, hubo niños que en medio de los demás, no los tocaron”.
Según ella, se dieron cuenta porque los niños se rascaban en sectores puntuales de la cabeza y veían los piojos andando. “Para algunos papás fue un tema normal, pero para otros, suciedad; les decían a sus hijos que no se acercaran a sus compañeros con piojos, les generó asco”. La visita de cada niño al pediatra ayudó a darle fin al problema.
Y tal como dicen los expertos consultados, aunque los piojos no se pueden evitar, sí se pueden regular teniendo un debido lavado de cabello diario y en las niñas recoger el pelo cuando lo tienen muy largo.

Los champúes
En el mercado hay un sinnúmero de ofertas, algunos de ellos se pueden usar varias veces para garantizar que no hay piojos ni liendres (huevos de los piojos). Los padres deben consultar al pediatra para medicar el tratamiento adecuado, acorde al niño y a su edad.

 

 


 

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