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Vacunas: respuestas para aclarar ciertas dudas de los padres

Vacunas: respuestas para aclarar ciertas dudas de los padres

Bebés están expuestos a virus y bacterias que pueden causar enfermedades.

Vacunas: respuestas para aclarar ciertas dudas de los padres
Por: Carlos F. Fernández*
04 de Septiembre de 2014
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Reducir y eliminar las enfermedades que se previenen con vacunas es uno de los mayores logros en la historia de la salud pública. Pero ese éxito ha hecho que la mayoría de los padres de hoy desconozcan, porque no las han visto, enfermedades mortales y devastadoras como la poliomielitis, el sarampión o la tos ferina.

Aunque muchos creen que son enfermedades del pasado, la realidad es que todavía existen y se mantienen a raya, justamente porque la comunidad las evita vacunando a su población en riesgo. De hecho, cualquier niño las puede contraer si no está protegido, con el agravante de que su escasa presencia las vuelve más difíciles de controlar, además de poner en riesgo a toda la población. Desde el momento en que nacen, los niños están expuestos a virus y bacterias que pueden producirles enfermedades incapacitantes y mortales. De ahí que la ciencia y la tecnología han puesto a la mano de todos las vacunas como la mejor herramienta para protegerlos de ellas.

La crianza de los hijos implica tomar muchas decisiones. Algunas son cuestión de gusto, como el tipo de muebles en su habitación. Otras son esenciales, como la educación o los asuntos de seguridad, pero otras tocan con los derechos a una vida sana y a protegerlos de los peligros que no se ven y que les puede causar la muerte o la discapacidad permanente. Y aquí operan las vacunas.

No hay ninguna razón científicamente válida para privar a los hijos de este recurso. En cada dosis de ellas hay años de vida saludable que no se les pueden negar.

Aunque existan muchas dudas, aunque haya voces que cuestionen su seguridad, también existen todos los canales para que los papás se informen, hasta que todas las dudas queden despejadas frente a sus beneficios y, por supuesto, ante sus potenciales riesgos.

Como un aporte para aclarar de esas inquietudes, aquí les ofrecemos la solución a las preguntas más frecuentes en torno a este valioso recurso.

¿Qué son las vacunas?

Son medicamentos biológicos que previenen infecciones graves. En realidad son un engaño que le hace creer al cuerpo que un germen lo ataca para que prepare defensas contra él. Esas defensas quedan en el organismo y cuando el bicho llega de verdad es destruido y no se desarrolla la enfermedad.

¿Cómo funcionan?

Sencillo. En la vacuna hay una especie de copia o un pedazo inofensivo del virus o de la bacteria. Cuando ellos entran al cuerpo se fabrican anticuerpos específicos para atacar rápidamente a estos microbios y evitar que tomen ventaja y dañen el organismo.

¿Por qué hay que vacunar a los niños?

Porque los protegen de enfermedades muy peligrosas que se pueden complicar y dejar secuelas graves o producir la muerte. Es el mejor seguro de salud que se le puede dar a un niño.

¿Cuáles son esas enfermedades tan graves?

La lista es larga, pero las más comunes son: la tuberculosis, la tos ferina, la difteria, la poliomielitis, el sarampión, el tétano, las paperas, la rubeola, la varicela, la hepatitis A y B, la meningitis, las neumonías y las diarreas graves, además del cáncer de cuello uterino. Todas producidas por gérmenes muy serios. ¿Si vacuno a mi hijo seguro no le dará la enfermedad?

La idea es esa. La mayoría de las vacunas tienen una eficacia muy alta. Para decirlo en otras palabras, la probabilidad de que no se enferme por el germen contra el que se vacunó es del 99 por ciento. Eso es muy bueno.

¿Son seguras las vacunas?

Son muy seguras. Se hacen estudios estrictos antes de administrarse a la población y se siguen vigilando permanentemente. Existen entidades muy serias en el mundo integradas por científicos que se encargan de eso a diario.

¿Pero producen reacciones y otros efectos?

Suelen ser muy leves, como dolor en el lugar del pinchazo, un poco de fiebre o un sarpullido, que dependen del tipo de vacuna. Rara vez producen reacciones graves en niños alérgicos o con enfermedades graves. Por eso, siempre deben ser aplicadas por profesionales y quedarse por 20 minutos donde las aplican, por si algo pasa. Pero eso es muy raro.

¿Por qué algunas vacunas requieren refuerzos?

Para atacar las bacterias o los virus se necesita que las defensas estén muy activas. Con el paso del tiempo, si el germen no ha llegado al cuerpo, estas defensas se van volviendo un poco perezosas; de ahí que haya que estimularlas con otra vacuna para que se mantengan en su punto y listas. Claro, no todas las vacunas necesitan refuerzos.

¿Es peligroso aplicar varias vacunas al mismo tiempo. No hace que el cuerpo se canse?

Para nada. Se produce la misma respuesta de anticuerpos que si se aplican en días distintos; eso no aumenta la posibilidad de producir reacciones adversas, solo se deben administrar en distintos sitios del cuerpo.

¿Si un niño está enfermo se puede vacunar?

Siempre es necesario consultar con el pediatra o centro de salud cuál es la mejor opción, si se debe esperar a que se recupere de dicha enfermedad. Es bueno preguntar si la enfermedad puede interferir la acción de la vacuna que se quiere aplicar.

¿Si el niño tuvo fiebre o enrojecimiento en la piel, se le debe suspender la dosis siguiente?

No se debe suspender si anteriormente alguna vacuna le ha provocado fiebre, enrojecimiento o molestias. En el único caso que debe consultar es si la dosis anterior de la misma vacuna el niño o niña tuvo reacciones adversas muy exageradas y fuertes como fiebre muy alta u otras alteraciones.

¿Es verdad que las vacunas tienen elementos dañinos para la salud de los niños, como el mercurio?

Algunas vacunas contienen preservantes. Uno de ellos es el timerosal, que contiene mercurio. La revisión de muchos estudios realizados en niños que recibieron vacunas que lo contienen y la posición de expertos mundiales han permitido a los científicos concluir que no hay evidencia de riesgo. Por lo tanto, no hay razón para desconfiar.

¿Por qué la alergia al huevo es una contraindicación para recibir algunas vacunas?

Algunas vacunas se cultivan en huevos durante el proceso; para crear la vacuna se extrae la mayor parte de la proteína del huevo, pero hay inquietudes sobre las posibles reacciones alérgicas que podría generar una vacuna a las personas que son alérgicas al huevo. Pero solo las que tienen alergias graves, en ese caso hay que consultar.

¿Provocan autismo las vacunas?

No. Muchos estudios se han encargado de aclarar ese mito. También se han descartado los vínculos de los conservantes y el autismo. Eso no es cierto.

Para estar al día con el esquema de vacunación

Sandra Beltrán, infectóloga pediatra, miembro de la Asociación Colombiana de Infectología, asevera que las vacunas se fabrican de virus debilitados o inactivos que al ingresar al organismo producen anticuerpos. Se cree que su porcentaje de efectividad es del 90 por ciento.

Muchas de ellas se aplican antes de los 5 años porque durante ese tiempo los niños tienen mayor riesgo de contraer enfermedades debido a que su sistema inmunológico es prematuro y poco fuerte para reaccionar.

Los expertos reconocen que el éxito del sistema de vacunación radica en que debe cumplirse de principio a fin, independientemente de si alguna de las dosis no se aplica en las fechas establecidas (aunque esto es lo ideal).

En Colombia, el esquema aprobado por el Ministerio de Salud y Protección Social contempla que en el momento de nacer el neonato debe recibir las dosis de tuberculosis B.C.G y hepatitis B.

Una vez el bebé cumpla los dos y los cuatro meses se le deben aplicar estas vacunas de polio (oral-IM), pentavalente: hepatitis B, haemophilus influenza tipo b y difteria - tosferina - tétano (DPT); rotavirus y neumococo.

En el sexto mes, recibirá polio (Oral-IM), pentavalente e influenza. Esta última, también en el séptimo mes.

Para el primer año, las dosis son las de sarampión rubeola, paperas (SRP), fiebre amarilla, neumococo, influenza y hepatitis A.

Mientras que para los 18 meses y los 5 años se debe dar la DPT y polio. En esta última, se refuerza la de sarampión, rubeola, paperas (SRP).

 

 

 

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2 Comentarios

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Comentarios (2)

2
jassonalgo
Hace 2 años
interesante articulo
1
eduescamilla
Hace 2 años
No hay que tenerles miedo!
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