Hipertensión, problemas de colesterol, triglicéridos, dolor de espalda, rodillas, depresión, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hígado graso y cirrosis, no es solo la descripción de los riesgos a los que está expuesto un adulto de 70 u 80 años, sino también consecuencias de que un niño tenga sobrepeso o sea obeso.


