Día Mundial Sin Tabaco: tu hijo puede ser un fumador pasivo

Si tú o personas de tu entorno fuman, los efectos del humo de cigarrillo pueden afectar el crecimiento y desarrollo de tu niño.

Día Mundial Sin Tabaco: tu hijo puede ser un fumador pasivo
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Por: Abcdelbebe.com
mayo 31 de 2017 , 06:21 p.m.

Con la conmemoración del Día Mundial Sin Tabaco, muchas iniciativas contra el consumo del cigarrillo se ponen como tema primordial sobre la mesa. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud busca evidenciar los riesgos y mitigar los daños que el consumo de tabaco genera sobre la población.

Otras entidades más locales inician programas de prevención en salud y, algunas muchas más especializadas se ocupan de temas específicos como en el caso de las mujeres embarazadas y el efecto del tabaco en sus hijos por nacer y en los niños que conviven con fumadores o en entornos no libres de humo. 

El tabaco se ha convertido en una de las grandes preocupaciones en materia de salud pública del siglo XXI. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al año mueren casi 6 millones de personas, de las cuales, más de 5 millones son consumidores directos y más de 600.000 son no fumadores expuestos al humo ajeno, como sería el caso de miles de niños que conviven en estos ambientes.

Sobre esta cifra, se sabe que casi el 80 por ciento de los más de mil millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos bajos o medios, donde es mayor la carga de morbilidad y mortalidad asociada al tabaco.

Sumado a ello, la OMS indica que en algunos países los niños de los hogares pobres trabajan con frecuencia en el cultivo de tabaco para aumentar los ingresos familiares y son especialmente vulnerables a la enfermedad del tabaco verde, producido por la nicotina que absorbe la piel cuando se manipulan hojas de tabaco húmedas. Sin embargo, no son los únicos perjudicados, pues los niños que viven en familias de padres fumadores también están expuestos a los efectos del cigarrillo.

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¿Qué puede pasar con tu hijo si fumas en embarazo?

Las consecuencias son muy delicadas y más allá el daño que le haces a tu salud, pasa automáticamente a tu bebé. La placenta de las mujeres que fuman durante el embarazo llega a ser mucho más grande al final de la gestación. Este aumento significa un incremento en las posibilidades de muerte del niño dentro del vientre.

Un solo cigarrillo al día ocasiona el riesgo de tener un bebé con bajo peso, además de un daño pulmonar de base que con los años puede desarrollarse con graves desenlaces.

Además, estas afecciones merman las capacidades con las que cuenta para enfrentarse al nuevo ambiente cuando esté fuera del cuerpo de mamá. De igual manera, el pequeño por nacer puede sufrir alteraciones nerviosas en comparación con los hijos de mujeres que no fuman.

Cuando nace los riesgos son altos

En el caso de los niños de fumadoras, si el bebé nace con bajo peso, el riesgo de ingresar a la unidad de cuidados intensivos aumenta. La neumóloga pediatra Danitza Madero, indica que estos niños también están expuestos a grandes riesgos cuando la mamá, a pesar de dejar el cigarrillo durante el embarazo, lo retoma en el posparto.

“Se ha comprobado mediante estudios epidemiológicos de seguimiento, que los niños expuestos a un ambiente de humo de cigarrillo durante el primer año de vida, y que tienen una infección viral tipo bronquiolitis, tienen más riesgo de presentar sibilancias (congestión y ruido en el pecho) recurrentes”, dice.

El estudio al que se refiere Madero, lo realizó un equipo de científicos de la Universidad de Tucson, Arizona, en Estados Unidos, y se ha convertido en un referente para los especialistas en el área. Los investigadores hicieron seguimiento, desde la gestación, a un grupo de niños hasta los 21 años.

“Determinaron que los hijos de fumadoras durante el embarazo, al tener una infección viral en el primer año de vida, después presentan con mayor frecuencia estos episodios, debido a que la función del pulmón está alterada antes de que aparezca la enfermedad”, aclara Madero.

Eso significa que, desde su nacimiento, tienen un sello que los marca como pequeños con más riesgos de complicaciones cuando adquieren una enfermedad respiratoria, que puede llevarlos a emplear oxígeno, realizarse nebulizaciones constantemente e ingresar al hospital. El daño pulmonar con el que nacen aumenta nueve veces las posibilidades de sufrir repetidas crisis respiratorias.

También cabe decir que los padres fumadores no contribuyen a que sus hijos puedan controlar adecuadamente diversas alergias y así lo sostiene el pediatra alergólogo Francisco Leal Quevedo quién asegura que los niños nacen con los pulmones en ‘obra negra’, y la labor de los padres es fundamental para la culminación de su ‘construcción’.

Por eso, exponer al niño a este humo dañino “tiene mayor incidencia en el desarrollo de asma en el pequeño, debido a que las vías respiratorias, en la gestación, se formaron mucho más pequeñas de lo normal”, afirma el pediatra.

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El Centro Respiratorio de Arizona asegura que los efectos de ser fumador pasivo son tos, dolor de cabeza y ojos irritados. Pero las consecuencias son más graves cuando se tiene contacto con el cigarrillo en la casa en la que se habita. Ese humo contiene cuatro mil químicos, de los cuales 200 son venenosos y 63 causan cáncer.

Madero aclara que “el humo de cigarrillo produce exacerbación en la sintomatología de pacientes alérgicos, es típico el paso de un niño asmático o rinítico, cuyos síntomas se acentúan por el humo y por su olor. Por eso se les hace énfasis a los padres, que a pesar de que fumen fuera del domicilio o en la ventana, esa razón solo es un mecanismo de defensa para justificarse”.

Finalmente, el olor del cigarrillo permanece en la ropa, el pelo, las manos y la boca. Entonces, antes de acercarse a un niño, especialmente si padece alguna alergia, debe cambiarse la ropa y bañarse la boca y las manos. De lo contrario, “le irrita las vías respiratorias altas y genera más síntomas. Por eso se ve el niño con rinitis alérgica que no mejora”, dice la experta.

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