Padres sobreprotectores crían hijos 'blanditos'

Los padres que hacen todo a sus hijos están creando una juventud incapaz de resolver problemas.

PADRES SOBREPROTECTORES

Los papás creen que los están ayudando, pero el daño que les causan es sencillamente monumental.

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Por: ABCdelbebe.com
junio 12 de 2018 , 10:55 a.m.

Algo no encaja en el método con el que muchos padres están educando hoy a sus hijos. Aunque la gran mayoría de los papás actuales tuvieron una formación rígida y aprendieron que las metas y las cosas solo se conseguían con esfuerzo, se han pasado al lado opuesto y hoy se han vuelto extremadamente permisivos y sobreprotectores con sus hijos.

Con tal de que sus niños no ‘sufran’, estos padres les hacen las tareas escolares, les resuelven hasta el más mínimo problema cotidiano, les suministran lo que haga falta y llegan al extremo de escogerles las amistades.

La periodista y escritora española Eva Millet describe este fenómeno como la ‘hiperpaternidad’, una especie de padres y madres “helicóptero”, pero que no se limitan a cargarles el morral a sus hijos hasta la puerta del colegio: les quieren suplir todas sus necesidades.

Esta manera de educar, asegura Millet, ha vuelto a los hijos más cómodos y blandos; y, en su concepto, en este momento nos tenemos que enfrentar a una generación que se ha levantado dependiendo de sus padres de forma excesiva, niños y jóvenes incapaces de afrontar los problemas más comunes de la vida. Una sobreprotección que, a largo plazo, dice, será desastrosa para el futuro de esos niños.

Millet, autora del libro ‘Hiperpaternidad’, defiende la tesis de que los padres de hoy están formando una ‘generación blandita’, de niños muy consentidos y de carácter débil.

Con tal de que sus niños no ‘sufran’, estos padres les hacen las tareas escolares, les resuelven hasta el más mínimo problema cotidiano y les suministran lo que haga falta 

En declaraciones a varios medios ibéricos, Millet ha manifestado que la exagerada protección de los padres “termina generando adolescentes inseguros, con escasa tolerancia a la frustración y poco resolutivos”.

Esta forma de actuar de los padres parece obedecer a una mentalidad que se ha generalizado: los padres no quieren que sus hijos pasen las mismas dificultades que ellos pasaron.

Sandra Patricia Varela Londoño, directora del programa de Licenciatura en Educación Infantil de la Universidad de La Sabana, sostiene que existen 4 tipos de estilos parentales: democrático, autoritario, negligente y sobreprotector, y este último es el que más practican los padres hoy en día.

PADRES SOBREPROTECTORES

En algunos casos, los padres sobreprotectores buscan compensar el tiempo que no pueden pasar con los niños y tratan de darles todo aquello que ellos no tuvieron en su infancia.

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“El sobreprotector es un estilo que se caracteriza por una alta calidez y un bajo control sobre los hijos”, asegura. Y afirma que, de alguna forma, es el estilo de los padres que buscan compensar el tiempo que no pueden pasar con los niños y tratan de darles todo aquello que ellos no tuvieron en su infancia.

“Puede responder a un cambio generacional en el que padres que tuvieron menos recursos durante su infancia se proponen dar todo y evitar cualquier sufrimiento a sus hijos”, dice Varela.

Juana Chacón Rojas, psicopedagoga y rectora del Liceo Campestre Freinet del Norte, ha advertido en su trabajo de psicopedagoga un aumento de padres y niños con este tipo de comportamiento.

Dice que es comprensible que los padres quieran lo mejor para sus hijos, pero todo tiene un límite, y pasar esa marca supone más un problema que una solución para el niño.

Hay que estar presente para enseñarle al niño a solucionar cosas, pero también permitirle que enfrente esas situaciones difíciles. Si no, como adultos no van a ser capaces de solucionar dificultades

“Pienso que es contraproducente. En cierta medida, hay que estar presente para enseñarle al niño a solucionar cosas, pero también permitirle que enfrente esas situaciones difíciles y que genere estrategias de solución. Los niños que están creciendo con papás que les están solucionando todo, como adultos no van a ser capaces de solucionar dificultades”, afirma.

Muchas veces, agrega Chacón Rojas, la sobreprotección de estos padres ha llevado a que los niños aprendan valores pobres que no tienen nada que ver con el esfuerzo.


“En este contexto permisivo –agrega la experta–, los niños y jóvenes terminan haciendo lo que quieren, sin normas claras o muy flexibles. Se vuelven más frágiles en contextos externos al sistema familiar y se sienten más impactados ante pequeñas crisis y conflictos”.