Síguenos en:

La actriz Patricia Vásquez presenta a su hija y habla de su vida en España

La actriz Patricia Vásquez presenta a su hija y habla de su vida en España

Fotos en exclusiva de Atenea para ABC del bebé.

La actriz Patricia Vásquez presenta a su hija y habla de su vida en España
Por: Mónica Toro
17 de Febrero de 2012
Comparte este artículo

A Patricia Vásquez le volvió la respiración cuando su hija regresó a sus brazos. No habían pasado 5 minutos desde que la había parido y ya empezaba a extrañarla desgarradamente. Desde ese segundo de vida, desde ese abrazo y sonrisa perpetua, Patricia no se separa de Atenea, su primogénita.
Aunque soñaba con ser mamá, a la actriz y modelo colombiana la tomó por sorpresa aquella tarde en que se realizó las cuatro pruebas de embarazo. No lo podía creer. Estaba planificando y por eso no había ninguna posibilidad. Pero esas rayas que confirmaban que un bebé crecía en su vientre la llenaron de felicidad. A su esposo, el torero Sebastián Castella, le dio la noticia por teléfono.  
Juntos y a distancia —él en España y ella en Colombia— emprendieron sueños y empezaron a amar a ese ser que acompañaba día y noche a la bogotana. Ella estaba en grabaciones de Secretos de familia, una producción de Canal Caracol, y él, toreando en plazas europeas.
Fueron nueve meses de alegría y de imaginación, soñando un mundo mejor para su hija y anhelando tenerla en sus brazos, abrigándose a su lado. Hoy, 13 meses después de haber llegado Atenea —nació el 27 de septiembre de 2010—, al verlas a las dos como unas nenas pequeñas, cualquiera pensaría que Atenea aún está dentro del vientre de su mamá.
Las 24 horas del día están juntas. Son una sola, sin dejar de ser cada una. Duermen, se duchan, juegan, cocinan, colorean, sonríen, cenan, discuten, aprenden. Patricia la lleva a su clase de pilates, a sus encuentros con amigos y familiares. Salen juntas al parque, ven películas, comparten un dulce y hasta una rumba. Patricia la carga en un sostenedor rojo, tal cual como una mochila wayú.
 “Atenea es mi mejor cómplice y mi mejor compañera. Es esa parte de mi vida con la que siempre soñé y con la que mejor me despierto todos los días. Es mi mayor maestra”, dice Patricia alegremente, mientras mira a su pequeña, sonríe y le acaricia el mentón.
 Y sí. De ella, dice, ha aprendido a amar más a su mamá, a valorar más sus amistades y, en especial, a sobrellevar las dificultades que, en realidad, solo son
malas pasadas.
 “Atenea me enseña que un dolor, una caída o una insatisfacción son pasajeras, que la vida tiene momentos maravillosos y que de cada error uno aprende con más fuerza. Me enseña a revivir la infancia y sorprenderme, como niña, con las pequeñeces de la vida”.
 
Un lazo fraterno
Patricia se encerró el primer mes de Atenea en su casa con ella. Vivía para respirar, lactar, bañar, cambiar pañales, besar y mirar a su hija. No pidió la ayuda de nadie. Contrató una enfermera para que le ayudara en una posible emergencia pero, al final, ella se encargó de todo. No se fatigaba. No le afectaban las trasnochadas ni el llanto de la pequeña. Es más, se convertían en una oportunidad para conocerla.
Para ella, levantarse a media noche era el privilegio que le daba Atenea de verla despierta, aprendiendo cómo succionaba, cuánto tomaba, cómo agarraba el seno. Su mayor placer era lactarla. Era la manera como se crearía ese lazo con ella, el único, a pesar de cualquier circunstancia, que promete no romperse.
Patricia sabía que cada día iba a ser diferente y no quería perderse un segundo de vida de su pequeña, porque había sido mamá para eso: para dedicarse de lleno a su prolongación de vida.
“Era gratificante conocer a mi ‘Churi’, como le digo amorosamente. Contarle las pestañas, mirar cómo se saboreaba, disfrutar del calor de su cuerpo, aferrarla al mío y dedicarle el mejor de los tiempos”.
Y así lo ha venido haciendo durante estos 13 meses de vida de Atenea, nombre que le dio su padre porque tiene como significado diosa de la sabiduría. Patricia no descuida un segundo a Atenea. Aunque también le da su propio espacio y le permite, siempre, ser ella misma, ambas ‘parchan’ en todos los planes y, cuando piensa en alejarse de ella, siente como si le abrieran el cuerpo y le sacaran a sangre fría el corazón. Ya una vez se alejó de su pequeña , cuando la dejó con su abuela materna, para ella acompañar a su esposo a una de sus corridas, pero lloró esa mañana al salir de casa. Sus noches sin ella eran difíciles, pero al estar con su amor, con Sebastián, todo era más fácil, porque era el momento para los dos.
Está enamorada. Lo dice felizmente. Y se siente orgullosa y privilegiada, no de ser la mamá que es, sino de tener una hija como Atenea. Todos los días, al despertarse en Sevilla (España) al lado de su esposo y de su hija, le da gracias a Dios por haberle dado ese hogar tan maravilloso por el que promete luchar hasta el final de sus días.
Volvería a la actuación siempre y cuando le permita compartir un tiempo valioso con su familia. Los ama. Adora dedicarse a Atenea. Cambió sus proyectos de vida sabiendo que el mejor camino y más valioso de los ‘papeles’ era dedicarse a esa pequeña.
 Con Atenea, Patricia volvió a ser niña. Se tira al piso, se pinta la cara, se unta de torta, colorea animales.  
Allí, vestida con ropa que su mamá le diseña, estilo hippie chic, Atenea pasa sus días aprendiendo con su mamá y su papá, con quien se  divierte en el agua o bajo las cobijas tras unas cosquillas.
Por ahora, Patricia seguirá disfrutando a su hija, segura que ese apego que se ha dado le servirá para que su hija sea una niña segura, feliz, cariñosa, ágil e independiente.
Y se le ve. Durante las fotos realizadas para este artículo, Atenea se alegre revoloteando en el piso, en medio del frío y la lluvia bogotana y acariciando, con pétalos de rosa, su rostro y el de su mamá. Un amor de cuento de hadas convertido en realidad por Patricia, Sebastián y Atenea Castella Vásquez.

 

 

Comparte este artículo
Tags de artículo

0 Comentarios

imagen
publicidad

Herramientas ABC

  • Calendario de Embarazo

    Nada más emociónate que entender cómo cambia mi bebé en estos 9 meses,  Bárbara Mora.

  • Calendario de Ovulación

    Toda mujer que esté pensando en tener un bebé, debe no solo conocer su ciclo menstrual, sino también el día más fértil de este.

  • Índice de masa corporal

    Es una medida de asociación entre la masa y la talla de un individuo ideada por el estadístico belga Adolphe Quetelet, por lo que también se le conoce como índice de Quetelet