El riesgo de compartir fotos de niños en las redes sociales

La delincuencia está a la caza de cualquier dato que utilizará para dañarte a ti o a tu familia. 

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Los expertos recomiendan los cuidados que debemos tener en la red.

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123rf

Por: LIZETH SALAMANCA GALVIS
febrero 13 de 2018 , 10:17 a.m.

A Ximena* le parecía normal subir a su cuenta de Facebook las fotos de los momentos más especiales de su hija de 5 años: el día que izó bandera en el colegio, el encuentro con los primos, la ‘selfie’ con la mascota, …etc. Hasta ahí todo normal.

Pero el pasado 8 de septiembre el tema tuvo un giro inesperado. Ese día, Ximena dejó a su pequeña en el colegio disfrazada con un traje típico porque la institución había planeado para ese día un acto cultural. 

Antes de que la niña cruzara la puerta del colegio, se tomó con ella una selfie y de inmediato la publicó en redes. Eran las 8:00 de la mañana.

Tres horas más tarde, a las 11:37 a.m. su celular sonó. Del otro lado de la bocina, una mujer que se identificó como la jefe de urgencias de la unidad de pediatría de la Clínica del Country, le preguntó si ella era la mamá de un niña que lucía falda roja y blusita blanca. “Señora, su hija sufrió un accidente”, le dijo, y Ximena sintió que el mundo se le venía encima.

La voz continuó diciéndole que la menor iba ser atendida pero que necesitaban que les confirmaran el número de documento y su EPS. Ximena, en medio del desespero y la angustia, dio los datos mientras hacía mil preguntas. “¿Qué le pasó?, ¿Cómo está?, ¿Está bien?”, repetía.

En respuesta, solo obtuvo un “cálmese señora, estamos verificando. No me cuelgue, ya vuelvo con usted”. Tras un par de minutos, que parecieron eternos, la mujer le confirmó que la clínica no tenía convenio con la EPS de la niña y que necesitaban que consignara 300.000 pesos a una cuenta corriente para que el sistema admitiera el ingreso de la paciente.

Ximena tomó atenta nota de la cuenta mientras la mujer le insistía que hiciera la transferencia lo más pronto posible porque la situación de la menor era muy delicada. Antes de colgar, Ximena alcanzó a preguntar por la situación de su pequeña. “Estamos estabilizándola pero no tenemos mucho tiempo. Consigne el dinero para poder intervenirla y véngase inmediatamente para la unidad de pediatría” fue lo último que escuchó antes de que le colgaran.

Ximena temblada, no entendía nada, empezó a llorar y como pudo le marcó a su esposo para que hiciera la transferencia vía internet. Apenas le contó la situación, él le preguntó si la profe ya la había llamado. Ximena se detuvo en seco ¿cómo era posible que del colegio nadie le hubiera informado nada?

Tardaron menos de 10 minutos en confirmar que todo era un montaje para estafarlos. La niña estaba bien en su colegio, el accidente nunca existió y en cambio quedaban en el aire muchas dudas: ¿cómo conocían la vestimenta de la niña? y ¿cómo consiguieron el celular de Ximena?

La única explicación que los padres de esta pequeña encuentran es la foto publicada ese día en Facebook. “Creemos que nos venían haciendo seguimiento por esa red social”, asegura Ximena.

Su historia es tan solo uno de los centenares de casos de personas que han resultado estafadas, extorsionadas o amenazadas por compartir información en sus redes sociales.

Y es que las cifras van en aumento. De acuerdo con el Centro Cibernético de la Policía Nacional, entre 2012 y 2017 se reportaron 39.417 casos de delitos informáticos, de los cuales el 72 % del perfil de las víctimas osciló entre los 9 y los 12 años.

“Los padres deben ser los primeros en promover el uso responsable de la Internet y en cuidar a sus hijos de tener una exposición inadecuada en las diversas redes sociales”, advierte Carlos Lugo, director de apropiación del MinTIC. Según Lugo, los padres deben evitar compartir información confidencial de los menores, imágenes y videos en los que se vea claramente su rostro o datos personales que puedan utilizarse para ganar la confianza de los niños en el mundo real, como el nombre de su colegio, el barrio en que viven o las actividades que realizan fuera de clase.

“Los delincuentes suelen buscar en las redes indicios o datos que les ayuden a determinar el nivel socioeconómico de sus víctimas, la composición de su grupo familiar, su lugar de residencia, los lugares que frecuentan o los números de contacto. Una fotografía que parece inocente, puede hacer pública la placa del vehículo de la persona, la dirección de su casa, las rutinas y la ubicación del colegio de sus hijos”, agrega Lugo.

Entre 2012 y 2017 se reportaron 39.417 casos de delitos informáticos, de los cuales el 72 % del perfil de las víctimas osciló entre los 9 y los 12 años.

Recomendaciones

Es importante tener en cuenta algunas recomendaciones de seguridad para proteger la seguridad y la privacidad de los niños.

1. Jamás publique fotos de sus hijos desnudos: por más tierna e inocente que parezca este tipo de imágenes pueden ser utilizadas por personas sin escrúpulos para fines pornográficos.

2. Evite que se pueda deducir la ubicación de los lugares que más frecuenta su hijo. Una foto a la entrada de su jardín o colegio, en el parque del vecindario, en el centro comercial que visitan con frecuencia, incluso, en el antejardín de la casa le puede dar pistas a los delincuentes de los lugares donde permanece. Recuerde verificar que en la foto no aparezcan direcciones, letreros u otro tipo de datos que facilite el reconocimiento del lugar donde la foto fue tomada.

3. No suba fotografías en donde el niño aparezca junto a su carro y se vea la placa del vehículo. Es una forma muy sencilla de localizarle.

4. Cuando suba las fotos no las identifique con el nombre y los apellidos de su hijo. Entre más anónimo permanezca, mejor.

5. Si lo que quiere es compartir fotografías de sus hijos con la familia, use medios privados como el mensaje directo de la red social o el correo electrónico. Así, menos personas acceden a ese material.

6. No de datos de los horarios del niño ni de las actividades extraescolares que realiza. Por ejemplo, evite publicaciones como “Aquí, listos para empezar la clase de natación”. Recuerde que todo puede ser rastreado por las redes y que cada post realizado refleja la hora y en algunos casos, la ubicación.

7. Evite el exhibicionismo. ¿De verdad es necesario subir tantas fotografías de los niños en las redes sociales? Es mejor limitar la cantidad de fotos de los niños que se publican en internet.

8. Si el smartphone o la tablet con la que hace la foto tiene GPS, asegúrese de desactivar esa función.

9. Exija a todos tus familiares y conocidos que siempre le pidan permiso antes de publicar una fotografía de su hijo en internet. A su vez, ambos padres deben estar de acuerdo a la hora de subir una fotografía del niño a la web.

10: Revise la privacidad de sus redes sociales y asegúrese que las fotografías de sus hijos lleguen al menor número de personas posibles y que no sean públicas.

11:  Recuerde que una vez que sube una fotografía a las redes sociales, esta pasa a ser de dominio público y es prácticamente imposible eliminarlas, así la borre de su perfil.

Los padres deben ser los primeros en promover el uso responsable de la Internet y en cuidar a sus hijos de tener una exposición inadecuada en las diversas redes sociales