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Fíjese en la apariencia de las deposiciones de su hijo

Fíjese en la apariencia de las deposiciones de su hijo
Miércoles, 5 Diciembre 2007 - 8:13pm
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“En los primeros días de vida el recién nacido expulsa meconio o primeras cargas intestinales que son de color verde oscuro, casi negro y su consistencia es compacta y pegajosa, pues contiene células epiteliales, moco y bilis”, indica el pediatra Francisco Leal.

Hacia el quinto día, la deposición es amarillenta, más grumosa, casi líquida, moderada en cantidad y se denomina deposición transicional o diarrea transicional y coincide con el cambio del calostro (leche que se produce durante los primeros cinco días de nacido el niño) a la leche madura (posterior al calostro).

A medida que avanza la lactancia, el color de las deposiciones es más amarillento. “El bebé alimentado con leche materna la digiere más fácil, tiene deposiciones líquidas y con mínimos residuos; en cambio, el bebé alimentado con leche de vaca, proteína difícil de digerir, tendrá deposiciones con residuos y en éstas puede aparecer un sangrado microscópico, proveniente de la mucosa intestinal irritada”, explica el pediatra Javier Hernández.

“Si el bebé es alimentado con leche materna, la deposición es blanda, amarillenta, pero varía de verde, verde-amarillenta a café, es más líquida y granulosa. En cambio, si es alimentado con leche ‘maternizada’ en polvo, tiende a ser de color amarillo, más dura y seca ”, explica Gonzalo Franco Ramírez, pediatra.

¿Qué características del popó sugieren que hay un problema?

El pediatra Javier Hernández aconseja vigilar el número de evacuaciones (comparándolo con las que acostumbra a hacer diarimente) y los cambios radicales de color, por ejemplo, evacuaciones negras, blancas o excesivamente verdes.

La presencia de sangre y moco abundante sugiere que hay un trastorno digestivo (aumento del peristaltismo o movimiento del intestino) como consecuencia de una infección bacteriana o amebiana.

De igual manera, la eliminación permanente de restos de alimentos no es una buena señal, pues su aparición recurrente señala que hay un trastorno intestinal. Entre tanto, si el bebé expulsa muchos gases, sufre distensión abdominal y llora continuamente, puede tratarse de una intolerancia alimentaria, que debe ser tratada.

El pediatra Carlos Cortázar afirma que cuando hay olor fétido y diarrea, tal vez se está desarrollando una infección bacteriana, mientras que un olor ácido e irritación perianal podrían indicar que el bebé padece una infección viral intestinal.

Otro problema que afecta al pequeño es el estreñimiento o constipación. “Si falta agua cuando las heces llegan al intestino grueso, éstas tienen una consistencia sólida, dura, y el bebé no evacúa con frecuencia o le es muy difícil hacerlo, y siente dolor”, sostiene el pediatra Gonzalo Franco.

Por lo general, este problema se resuelve a partir del cuarto mes, momento en el cual se puede iniciar la alimentación complementaria y se incluyen en la dieta frutas tales como papaya, mango, granadilla y ciruela, que ayudan a que el intestino funcione mejor debido a su contenido de fibra. (La manzana y la pera contienen pectina, que endurece las deposiciones, por eso no se recomienda en este caso).

Si se presenta un aumento en el número de deposiciones, por encima del promedio normal del bebé, cambian la frecuencia y la consistencia, es posible que tenga diarrea. Sin embargo, es fundamental aclarar que la diarrea no consiste solo en el cambio o el aspecto de la deposición, que puede ser amarillo o verde, sino en la aparición de otros signos como malestar, dolor o cólicos, náuseas o vómito, distensión abdominal, inapetencia y a veces fiebre. En los casos mencionados se aconseja consultar al pediatra, quien tomará las medidas necesarias y el tratamiento a seguir.

Así mismo, es fundalmental que las madres sepan que después de los 6 y 7 meses de edad, las defensas que le transmitieron al bebé a través de la placenta (inmunoglubilina G) disminuyen y, por esta razón, es más propenso a padecer infecciones intestinales, especialmente si no es amamantado. Además, esta es la época en que suele atacar el rotavirus, infección viral acompañada de fiebre y vómito.

“Si los cambios en color, textura y composición no se asocian con otros signos como fiebre, vómito, inapetencia o malestar, no hay por qué preocuparse”, afirma el pediatra Hernando Villamizar.

Por fortuna, con el paso del tiempo, la madre conoce las características normales de la deposición de su bebé, reconoce las alteraciones en cuanto a su consistencia, que sea más dura o líquida, la frecuencia, más o menos veces, y sabe cuándo su hijo está irritado, incómodo y no tiene apetito.

Por último, es importante precisar que cada niño es diferente a los demás, que el pediatra debe indicarle a la madre en qué casos consultarlo y que los padres deben tener claro que el dolor, la irritabilidad y la angustia del niño, antes o durante las deposiciones, sugieren que algo está pasando. Recuerde siempre que en caso de duda, siempre es recomendable llamar al pediatra para descartar algún problema serio. Es mejor pecar por exceso que por omisión.

Frecuencia y consistencia

En cuanto a la consistencia y frecuencia de las deposiciones, la pediatra Thzuska Pico afirma que: “la consistencia del popó de un lactante es semilíquida y su frecuencia variable, puede presentarse después de cada comida, cada dos a tres horas, o entre 24 y 48 horas sin que esto sea un problema. Por su parte, el pediatra Carlos Castillo asegura que “entre los dos y los seis meses de edad pueden los bebés alimentados exclusivamente con leche pasar hasta cuatro o cinco días sin tener deposiciones”.

La apariencia de las deposiciones de un bebé alimentado con leche de vaca o de soya adaptadas es más compacta y puede hacer varias en un mismo día o ninguna durante cuatro o cinco días.

Los expertos insisten en que no hay un número de deposiciones establecido o un horario único, pues varía en un mismo bebé y es diferente entre varios de la misma edad.

A medida que el recién nacido se hace más grande, la apariencia de la deposición se transforma dependiendo de la alimentación de la madre que amamanta, el tipo de fórmula que ingiere el bebé, que no es amamantado, la cantidad y frecuencia de sus comidas y los medicamentos, por ejemplo los antibióticos que contienen azúcares en abundancia o las medicinas que toma la madre.

A los seis meses de edad la ingesta de nuevos alimentos genera cambios normales en el aspecto de las deposiciones. “Si el bebé es ablactado, es decir que come alimentos distintos a la leche, las evacuaciones son más olorosas y cambian dependiendo de lo que consume”, sostiene el pediatra Hermilo Gómez.

El consumo de frutas, cereales, verduras y carnes genera deposiciones más sólidas, con un olor más penetrante, más oscuras (café) y, en ocasiones, con restos de alimentos.

En opinión del pediatra Carlos Cortázar, otros factores que influyen son un mayor aporte de grasa, que las hace más verdosas; la ingesta de frutas como el banano, la guayaba, la pera y la manzana provoca estreñimiento y producen deposiciones más duras mientras que cuando el bebé consume leguminosas (fríjol, alverja y lentejas) las evacúa aparentemente sin digerir, ya que expulsan la cáscara, que es celulosa (fibra) lo que es absolutamente normal.

No se enrede con los pañales

Durante los primeros días de vida del bebé, no es necesario bañarlo todos los días, basta con limpiarlo muy bien en cada cambio de pañal. Use una esponja suave para pasarla por cara, nuca, nalgas y manos.

Puede usar un pañito húmedo para limpiar residuos de orina y popó que queden en la cola del bebé y evitar así que esta se queme. Muchos médicos aseguran que con el cambio adecuado y frecuente no se hace necesario emplear talcos o cremas antipañalitis. Es normal que en los primeros días de vida de las niñas aparezca algo de sangre por cambios hormonales.

Johana Fernanda SánchezEspecial para el ABC del Bebé

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Comentarios (2)

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Dayliam
Hace 18 semanas
Mi bebe de 2 meses a veces dura 2 días sin hacer popo. Y cuando eso pasa tengo q estimularlo. con glicerina y la verdad no me gusta hacerle eso xq quiero q haga normal como debe ser.. Yo pregunto ¿ es normal lo q le pasa a mi Niño? ¿ que debo hacer?
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sandra sanabria
Hace 1 año
mi bebe de 40 dias, hace el popo entrecortado, es normal?, o le hace daño algunos alimentos que consumo. que no deberia comer?

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