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La terapia sicológica puede salvar a una pareja de una crisis que no logra superarse por sí sola

La terapia sicológica puede salvar a una pareja de una crisis que no logra superarse por sí sola
Domingo, 4 Mayo 2008 - 4:22pm
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Los conflictos de pareja son el pan de cada día, pero siempre es conveniente que tengan un límite. Si bien se presentan crisis, que en un momento determinado pueden generar enfrentamientos, lo ideal es que se resuelvan con facilidad para retomar la armonía familiar.

A veces esto no se logra y las discusiones llegan a un punto en el cual hombre y mujer parecen estancarse y no encontrar una solución al problema. En ocasiones, se cae en el resentimiento y, en lugar de dar un paso adelante, lo dan hacia atrás y no pueden compartir y disentir sin pelearse.

"Cuando la pareja considera que no puede comunicarse y no logra resolver las crisis, es bueno que busque la orientación de un profesional. La idea es que, al discutir, no se queden siempre en el mismo punto. Si están repitiendo una y otra vez la misma crisis, lo mejor es acudir a un especialista y no dejar llegar la situación al extremo", explica la sicóloga clínica Carmen Elvira Navia, terapeuta individual, familiar y de pareja.

Tanto el hombre como la mujer traen expectativas previas que suelen estar mediadas por la influencia de la familia. "Es posible que él desee que su compañera se responsabilice de la crianza de los hijos y deje de trabajar; ella, mientras tanto, desea repartir su tiempo entre el trabajo y los niños. Cuando las expectativas no se conocen ni se verbalizan al otro, hay frustración", afirma la sicóloga Nelly Rojas, autora del libro Ser amigos, para ser amantes y con más de 35 años de trabajo terapéutico con parejas.

Lo anterior puede llevar al fracaso de la unión; también -agrega la especialista- si alguno llega a la relación con problemas no resueltos y espera que el otro llene los vacíos que le dejaron sus padres en la crianza.

"La terapia de pareja puede ser una opción cuando la relación se está deteriorando y ambos desean mantener su vínculo. Esto no implica que el matrimonio se salve, pues es factible que descubran que no deben seguir juntos, debido a que existen más elementos destructivos que constructivos", dice la sicóloga Nohra de la Espriella.

Motivos de consultaSegún la especialista Navia, las parejas suelen buscar ayuda cuando existen situaciones como violencia intrafamiliar, problemas de comunicación, inconvenientes con las familias de origen, dificultades económicas, infidelidad, crisis de poder, disfunción sexual, celos, rutina, descalificación y subvaloración y problemas de manejo de los hijos, entre otros.

Para la experta, las parejas muchas veces recurren a terapia cuando están desgastadas y el conflicto las ha distanciado mucho; en ocasiones, ya han llegado al maltrato y hay gran resentimiento.

También puede pasar que, inicialmente, acuden por el mal comportamiento de sus hijos y el profesional encuentra que el problema real es la relación disfuncional de los padres, situación que lleva a proponer una terapia de pareja pues ese rendimiento bajo, mala conducta o depresión infantil puede ser la expresión de una mala relación conyugal.

La pareja, es decir, el vínculo o lazo emocional es realmente el paciente, afirma la sicóloga Nelly Rojas. El terapeuta no se alia con ninguno de sus miembros. Se estudia la historia familiar de ambos, que a su vez determinan la formación de la autoestima y el manejo de los límites de ambas partes.

En la terapia se escucha la 'queja' de cada uno, pues normalmente llegan culpándose el uno al otro. La labor del terapeuta, dice la doctora Navia, es descubrir la manera como cada uno coopera en la generación del conflicto, identificar los 'círculos viciosos' y, posteriormente, encontrar aquellos aspectos de la historia personal de cada uno que influyen en la relación de pareja. El profesional -indica- es facilitador y ayuda a contener a la pareja (que se escuchen).

En terapia se observa cómo están el afecto, el sexo, la comunicación, el manejo del dinero, el manejo de los hijos, los roles masculino y femenino, los espacios de pareja y la ingerencia de la familia de origen. Formas de recomponer una relación en crisisAdriana no puso límites desde el comienzo a su pareja y, con el paso del tiempo, permitió que a su vida llegaran la agresión física, verbal y sicológica. La infelicidad marcó su cotidianidad a tal punto que no pudo soportar el miedo que le generaba el hombre con el que convivía, pues no se comunicaban, no se toleraban y el respeto era asunto del pasado.

Con una demanda de divorcio en trámite, decidió dejar a su pareja y buscó refugio en la casa de sus padres, a la cual llegó con sus maletas y dos hijos.

Después de seis meses, el juzgado de familia citó a Adriana y a su esposo a conciliar. Allí acordaron darse una nueva oportunidad, pero amarrada a tres acuerdos esenciales: respeto entre sí, apoyo mutuo en el hogar y terapia de pareja. Casi al año de estar separados volvieron a vivir juntos y un profesional les sugirió, antes de iniciar terapia de pareja, buscar asesoría individual con profesionales expertos en sus respectivos problemas. Están en este proceso.

Las terapias de pareja pueden abrir cuatro caminos: permanecer juntos, acompañados de la asesoría del profesional y con reglas claras de convivencia; terapia mixta (de forma simultánea terapia de pareja y terapia individual); distanciarse temporalmente y en este tiempo cada uno ingresa a terapia individual, suspendiendo su vínculo afectivo (es buena cuando hay dudas), y separarse definitivamente.

El terapeuta no puede intervenir en la definición del vínculo: les muestra a cada uno aspectos clave que estén afectando la relación para que así definan lo que desean hacer y el profesional sepa qué camino tomar. La seudo-separación (se separan y vuelven varias veces o se distancian pero siguen siendo pareja), indica la sicóloga Rojas, no es conveniente. Tampoco el deje así: dejar el vínculo tal como está. Palabras clave- Afecto: el verdadero amor es la capacidad de relacionarse adecuadamente sin perder la autonomía. Amar es un proceso de realización personal en el cual se acepta al otro como es. - Buena comunicación: validar las diferencias de pensamiento y de sentimientos, sin que necesariamente siempre se esté de acuerdo. Cuando no existe la validación, se presentan ironías, descalificaciones, ataques a la autoestima, subvaloraciones,, entre otros.- Buen sexo: No se trata únicamente de genitalizar el vínculo, sino de romper con la rutina y tener espacios de placer y de buen humor. Andrea Linares G.Redactora ABC del bebé

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Comentarios (1)

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eloisa856
Hace 16 semanas
Hola: Buen post… Dejo un aporte. Si tienes serios problemas en tu matrimonio y lo que quieres es salvarlo en poco tiempo, te recomiendo altamente la Consejería y Guía de http://www.universiaglobal.com/habilidades01.htm estoy segura de que vas a lograr salvar tu matrimonio así como yo y mi marido lo logramos. Mi marido y yo teníamos serios y graves problemas, al puto del divorcio, pero por la ayuda y asistencia recibida de la guía realmente estamos cambiando nuestros paradigmas viejos por nuevos enfoques de pensamientos y hasta nuestros dos hijos están mejorando en la escuela y sus actitudes, estamos mejorando amigos por eso les comparto mi historia para ayudar en algo muy importante, como lo es el Matrimonio.

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