Cómo cuidar una gripa

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Por: Abcdelbebe.com
julio 13 de 2011 , 11:45 a.m.

La gripa o resfriado común se puede cuidar en casa siguiendo recomendaciones sencillas, entre ellas, el control de la temperatura, pues si la fiebre supera los 39 grados es indispensable acudir al médico.

Cuando el niño ingresa al preescolar –generalmente a los 2 años- está más propenso a contraer gripa porque ingresa a un ambiente en el cual convive con otros menores de su edad que pueden llevar gérmenes al lugar.

Esto es normal y se estima que en el primer año de preescolar el infante llega a presentar de ocho a 10 episodios de gripa, lo cual no significa que su sistema inmunológico se haya debilitado, explica el pediatra Claude Jeanneret.

A esto se suma la variación de la temperatura ambiente, pues en ciudades de clima frío los niños salen de su casa muy temprano en la mañana cuando la temperatura aún es baja. Igual sucede con los días calurosos y soleados, que repentinamente cambian y se tornan fríos sin permitir abrigar al pequeño.

Generalmente, los resfriados comunes son eventos pasajeros y no duran más de tres o cuatro días. Se pueden tratar con medicamentos sencillos como el acetaminofén, que controla la fiebre y alivia el malestar general.

Suministre líquido

Los pediatras aconsejan su consumo frecuente. El líquido puede estar a temperatura ambiente o un poco frío.

El pediatra Jeanneret recomienda bebidas frías, ya que los resfriados casi siempre producen inflamación y dolor de garganta y para el niño resultará más fácil digerirlo y sentir alivio.

Congestión nasal

Resulta bastante incómodo para los pequeños, pues no pueden respirar bien.

La nariz se tapa porque se inflama la mucosa y hay secreción de moco, impidiendo el paso del aire.

Para la congestión los especialistas recomiendan utilizar suero fisiológico o solución salina para destapar la nariz. Deben aplicarse en pocas cantidades (las que indique el pediatra) y en lo posible tibias para que la limpieza sea más rápida y efectiva.

El suero fisiológico y la solución salina facilitan el desprendimiento del moco, pues lo moviliza hacia atrás, permitiendo que el niño lo trague.

Esta técnica es útil para los niños que aún no han aprendido a sonarse.

Se recomienda evitar al máximo el uso de copitos para la limpieza de la nariz.

Fiebre

Es uno de los síntomas más frecuentes cuando existe infección.

Una fiebre ‘normal’ está entre los 37,5 y 38 grados, que no requiere mayor tratamiento y se maneja con el suministro de líquidos.

Si la fiebre está entre 38 y 38,5 grados, la ingesta de líquido y el acetaminofén (prescrito por el pediatra) son medidas útiles para controlarla, así como retirarle prendas para refrescarlo, bañarlo con agua tibia o airearlo con un abanico o elemento que tenga a la mano. Jamás le suministre antibióticos u otro tipo de medicamentos sin consultar previamente con el especialista.

Si la fiebre llega a los 39 grados o los supera, acuda de inmediato al médico; también si ésta persiste por más de dos o tres días.

Jeanneret afirma que no es conveniente que el niño asista al jardín cuando tenga malestar, pues los cambios bruscos de temperatura podrían afectarlo.

Recuerde: el lugar donde repose el niño debe estar libre de corrientes de aire.

Señales de alarmaDificultad respiratoria.Tos persistente.Respiración rápida.Sibilancias (cuando el niño respira se produce un leve sonido o pito que sale del pecho).

Lo que no debe hacer

Según las recomendaciones del pediatra Claude Jeanneret, evite friccionar con alcohol la cabeza o el pecho del niño, pues esta sustancia es fácilmente absorbible y puede causar intoxicaciones.

Tampoco es aconsejable frotar el pecho con sustancias grasas y calientes, pues tapan los poros y complican el estado general del pequeño.

Catalina Suárez Melo
Especial para ABC del Bebé