Cuál es la etapa adecuada en la que el niño debe dejar el pañal

El periodo de madurez que se logra después de los dos años.

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Por: Tatiana Quinchanegua
febrero 20 de 2012 , 09:57 a.m.

Muchos papás que intentan que su hijo abandone el pañal antes de los dos años se sumergen en una lucha intensa. Hay quienes lo asocian a un tema de competencia: para que lo haga antes que el primo o el vecino; y otros, para economizar los gastos en pañales.
En realidad, no es lo uno ni lo otro. Nubia Amparo Sánchez, licenciada en educación preescolar, del jardín infantil Mi Pequeño Mundo, afirma que “no existe una edad para dejar el pañal. Sin embargo, después de los dos años, los niños alcanzan un periodo de madurez en el que se inicia el control de esfínteres. Presentan una evolución en el lenguaje que les permite expresar de manera verbal sus deseos de ir al baño; en el aspecto cognitivo, tienen la capacidad de entender el proceso que adelanta su organismo; en el sistema motor, desarrollan la habilidad de desplazarse con seguridad y rapidez, se suben y bajan los pantalones; en el aspecto emocional, se ven como un ser independiente y autónomo que puede empezar a hacerse cargo de esta nueva responsabilidad”.
Nicolás Rojas, coordinador pedagógico de Caja de Colores Jardín Infantil, asegura que “los niños empiezan a dejarlo alrededor de los dos años, algunos, un poco antes y otros hacia los tres. Intervienen factores psicológicos y fisiológicos; psicológicos: el niño comprende que ir al baño es un ejercicio natural;
fisiológicos: el cuerpo avisa a través de impulsos”.
Según Eduardo Llinás, urólogo pediatra de la Clínica Colsubsidio, “en términos coloquiales, es un proceso que tienen los niños en el que la vejiga no solo hace la contracción sino que poco a poco madura y se va haciendo más grande. También envía información al sistema nervioso central para que no se dé inmediatamente la evacuación de la orina.
“Los recién nacidos tienen lo que se conoce como vejiga automática, todo el tiempo están eliminando orina y materia fecal. Cada año duplica su tamaño, eso quiere decir que a los dos años el niño almacena más orina y, una vez se llena, no hay necesidad de la contracción, ya que el menor voluntariamente contrae la vejiga”, reitera el doctor Llinás.
Jaime Pérez, urólogo pediatra egresado de la Universidad Javeriana, reitera que no existe una edad fija para suspender el uso del pañal. Depende de la maduración neurológica del pequeño, de aspectos familiares (temores, angustias) y de la historia familiar. Es decir, si en la familia de los padres se dieron casos en los que fue difícil retirar el pañal, puede serlo también para el niño.

Familia, apoya el proceso
Según el doctor Llinás,  “mamá no es la que le quita el pañal al niño, a pesar de que eso es tradición. Él lo deja solo, cuando ha alcanzado los niveles de maduración y de control de esfínteres apropiados para su edad”.
Sin embargo, otros educadores y médicos consideran que el jardín y la casa deben trabajar juntos para ayudar a los pequeños.
Estos expertos consideran que lo más importante en estos casos es explicarle al niño que ir al baño es un proceso natural, sin generar presión ni estrés que puedan truncar el proceso. No se debe enseñar con chantaje, porque podría debilitar el vínculo afectivo y generar temor en el infante.
En casa, se debería tener una mica y un adaptador para el sanitario grande. Es clave que sea agradable y llamativo para el pequeño, sin importar la marca. Mamá y papá deben familiarizarlo como un elemento parte de la vida y su utilidad. También enseñarle que no se usa como sombrilla ni para depositar los juguetes.
El juego siempre será la mejor herramienta para educar y para enseñar. Usted puede decirle a su hijo: “Vamos a jugar a hacer ‘chichí’ y a hacer ‘popó’ y te limpias” o poner a sus juguetes predilectos en la mica.
En las noches, procure reducir la cantidad de onzas que se dan en el biberón, eso le ayudará en el control de esfínteres y le brindará seguridad.

Trabajo en equipo
“La función del jardín es acompañar y complementar el trabajo que se está realizando en casa, estar en la misma línea con los padres y las personas que tienen a cargo el cuidado del pequeño”, asegura Nubia Amparo.
Lo mismo opina Nicolás Rojas, quien reitera que la decisión de retirar el pañal debe ser conjunta, una vez se identifica que el niño está fisiológicamente listo. Luego, se sugiere a la familia comprar calzoncitos especiales de papel para este momento, algunos los llaman  pull-ups.
En equipo, se debe llevar el niño al baño cada veinte minutos o media hora y se debe felicitar (sin necesidad de hacer fiesta o dar obsequios costosos) cada vez que lo haga. Si el niño se moja o ensucia la ropa interior, no se alarme, actúe con naturalidad y explíquele que si avisa a tiempo, evitaría estar húmedo o sentir asco.
Dejar el pañal es más fácil cuando el niño está en el jardín, ya que va a ver niños más grandes o más pequeños que él y tiene los dos ejemplos. Cuando el menor entiende la importancia de dejar el pañal y lo logra, ya no quiere ser un bebé, ahora le gustará sentirse grande y realizado.
Al comienzo, por ningún motivo se debe retirar el pañal en las noches, durante la siesta ni en desplazamientos largos en los que se puedan generar accidentes. Pronto podrá retirarlo sin presiones.
En las instituciones educativas se debe destinar una persona para hacer el acompañamiento y no que muchas personas estén interviniendo. Se recomienda llevar al jardín tres o cuatro mudas de ropa y zapatos de caucho, fáciles de limpiar.

Para tener en cuenta:     
1. Si en la noche humedece la sábana, no genere alarma ni haga ruido por lo sucedido. Hable con el pequeño y explíquele que es normal.
2. Consulte al especialista si su hijo va al baño con mucha frecuencia (con intervalos de cinco minutos) o si es perezoso; hay niños que no hacen chichí durante el día pero sí en la noche, porque se sienten más seguros con el pañal.
3. Su hijo debe ir al baño aproximadamente cinco veces al día, ocasionalmente cuéntelas para saber que está sano.
4. A los 5 años, el 70 por ciento de los niños deben estar secos durante la noche. Si su hijo hace parte del grupo restante, consulte al especialista. Puede haber problemas hereditarios, trastornos u otras enfermedades como infecciones urinarias.
5. No busque medidas drásticas para que el pequeño abandone el pañal.