El cuerpo, descubrimiento infantil

La capacidad de desplazarse por sí solos ayuda a desarrollar su cuerpo.

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Por: Marcela Escobar Ramírez
junio 05 de 2014 , 11:19 a.m.

El goce con que niños y niñas empiezan a descubrir por sus propios medios todos los rincones de la casa es directamente proporcional a la alarma que genera en los padres ese primer grito de independencia que marca sus primeros pasos. De pronto, la casa que acogía amorosamente al bebé se convierte en un peligro latente, y los papás no dan abasto en su esfuerzo de retirar mesas, sillas, cajones y todos esos objetos que hasta el momento habían sido inofensivos.

La capacidad de desplazarse sin ayuda es un hito de crecimiento equiparable a emprender una vida propia, y ese poder hacer las cosas por sí solos es una pauta que se empieza a dar con el desarrollo del cuerpo.

Entre el primer y segundo año de vida, los niños van descubriendo su cuerpo a través del movimiento, y el mundo a través de sus cinco sentidos. “La independencia de caminar y desplazarse solos les da más oportunidades de explorar, de ir tocando y sintiendo por la boca, el tacto, los ojos, por como suenan las cosas y cómo las sienten a través de la piel. Esa afinación de los cinco sentidos les permite conocer y entender el mundo, y armar su propia visión del mismo para interpretar y recrear”, explica Carmenza Botero, pedagoga musical y directora de Malaquita Proyecto Musical.

En esta etapa es fundamental que padres y maestros los ayuden y animen a realizar esta exploración, en lugar de sobreprotegerlos. “Ese desplazamiento a veces atemoriza a los adultos porque piensan que se van a pegar o a tropezar. Pero hay que animarlos sin miedos, con una actitud más propositiva que represora, confiando en que ellos tienen un instinto de autoprotección muy vivo”, señala Botero.

En esta etapa no solo “descubren” que las distintas partes de su cuerpo les permiten acceder a lo que desean, sino que son capaces de asociarlas con el nombre que tienen. Para ayudarlos en este proceso son útiles los cantos y cuentos que los inviten a reconocer su cuerpo. Pero, sobre todo, mencionar las partes del cuerpo por su nombre sin inventarse palabras. Si se establecen mitos y prejuicios sobre las partes que tienen que ver con la sexualidad, los niños tendrán dificultan en conversar sobre estas partes.

Precisamente, es normal que alrededor de los 2 años los niños y niñas no solo puedan reconocer las diferencias entre los órganos sexuales de los dos géneros, sino que, como parte de su conocimiento, descubran que tocarse los genitales genera placer.

Otra parte muy importante de la conciencia corporal se da cuando el niño o la niña dejan el pañal, lo cual puede suceder alrededor de los 2 años. Esto no solo les ayuda a reconocer cuándo su cuerpo les dice que deben ir al baño, sino que les da aún mayor independencia al desprenderlos de quien les cambiaba el pañal.

Cómo ayudarlos

En general, se deben buscar actividades que permitan explorar con los cinco sentidos cómo manipular distintos tipos de herramientas, oler diferentes fragancias, tocar diversas texturas, aprovechar la sonoridad del ambiente para generar hábitos de escuchar ruidos cercanos y lejanos. “La exploración sensorial les da a los niños la capacidad de percibir por muchos canales lo que está pasando a su alrededor, y van aprendiendo que todos esos sentidos están integrados”, explica Botero. Asimismo, deben aprender a tener el cuerpo en reposo a través de actividades como quedarse sentados leyendo un cuento o jugando con unas fichas.

Ayudarles a los niños y niñas a desarrollar su cuerpo y su independencia implica calidad en el tiempo que se pasa con los hijos, y es una tarea que se ve muy bien recompensada al ver los progresos en su crecimiento.