En familia / La televisión y nuestros hijos

Columnista invitado

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Por: Abcdelbebe.com
junio 19 de 2012 , 01:56 p.m.

Muchas veces no sabemos qué tipo de programas ven nuestros hijos ni cuánto tiempo pasan frente a la televisión. La mayoría ven, en promedio, tres horas al día, y además dedican tiempo a videojuegos; por lo tanto, cuando han terminado la secundaria, han pasado tres años de su vida mirando televisión.
El mejor mensaje para los niños y niñas es el ejemplo: es aconsejable sentarse a ver televisión con nuestros hijos, ya que debemos tomar conductas activas ante lo que ella muestra. Además, conviene que los adultos conozcamos previamente el contenido de los programas. Es importante formarlos en la elección de aquellos que tengan contenido didáctico, con valores y personajes amables.
La comunicación dentro de la familia es esencial para una recepción activa de los programas televisivos. Es fundamental dialogar y discutir sobre lo visto y, si alguno se prohíbe, hay que darles las razones. La censura no produce efectos positivos.
Los programas educativos, destinados a niños mayores de 3 años, han demostrado que mejoran el vocabulario y los conocimientos en general, También, pueden promover conductas sociales como la solidaridad. Sin embargo, existen efectos negativos que provienen de la exposición a conductas agresivas, de violencia, a situaciones vinculadas al sexo y al uso de alcohol, tabaco o drogas. Es importante señalar que muchos de estos contenidos no favorables para los menores de edad aparecen en el horario de la franja familiar.
También es cierto que el abuso de la televisión favorece la obesidad, ya que la persona gasta menos energía de la que obtiene con el consumo de alimentos, ya sea mientras está frente al televisor e incluso durante las propagandas que se emiten.
Es bueno recordar que el tiempo que se invierte viendo la televisión es el mismo que se le resta al deporte, al juego, a la lectura o a otra actividad recreativa, lo cual es de cuidado.
Tenga en cuenta que para ver televisión lo ideal es sentarse a una distancia equivalente a 3 o 12 veces el ancho del aparato, preferentemente ubicarse en forma perpendicular a la pantalla, para no adoptar posiciones incómodas. Además, no es conveniente que los niños tengan televisión en su cuarto, puesto que ellos todavía no tienen la madurez suficiente para determinar cuándo y cómo es adecuado su uso.
Por eso mismo, es positivo que en cada hogar se establezcan unas normas de conducta televisiva; por ejemplo, es preferible apagar el televisor durante las comidas, ya que el diálogo familiar es más importante que callar y mirar la pantalla.
Tampoco es conveniente realizar tareas con el televisor encendido, porque los niños y las niñas no se concentran en lo que deben realizar ni disfrutan del programa elegido y el televisor no debe permanecer encendido como si fuera un integrante activo de la familia. Asimismo debe evitar que los menores de 2 años vean televisión. En los mayores, limite el tiempo frente a la pantalla, de una a dos horas por día, para que hagan otras actividades.
* Pte. Sociedad Colombiana de Pediatría-Regional Bogotá