Recomendaciones y principios que proponen los expertos sobre sana alimentación infantil

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Por: Abcdelbebe.com
enero 31 de 2012 , 05:14 p.m.

Alimentos, conductas y hábitos son factores esenciales a la hora de evaluar si el niño se encuentra bien nutrido y si esto le está favoreciendo a su crecimiento.


Partamos de la pregunta esencial: ¿Qué es una sana alimentación? Implica, no sólo darle los mejores alimentos al niño, sino que estos deben brindarse en el momento que el pequeño los necesita. Además de que promueve un crecimiento adecuado, fomenta la vida saludable y es fundamental en la prevención de enfermedades.


Silvana Dadán, nutricionista clínica, magíster en nutrición clínica y profesor asistente de Pediatría y Gastroenterología pediátrica de la Universidad El Bosque, dice que la alimentación balanceada “tanto el crecimiento como la división celular y el funcionamiento de las células dependen, entre otras, de la capacidad de las mismas para tomar, asimilar y usar los nutrientes que encuentran en el ambiente donde se desarrollan. Por ello, los alimentos se convierten en la fuente de nutrientes que dan sustrato y energía al organismo para construir nuevas estructuras celulares y, consecuentemente, promover el crecimiento y el desarrollo”.

Alimentos esenciales
Una sana alimentación debe incluir todos los grupos alimenticios. “Es importante también el equilibrio entre las diferentes categorías: proteínas, carbohidratos y grasas, sin olvidar los alimentos frescos que aportan vitaminas y minerales”, señala el endocrinólogo pediatra Shokery Awadalla.  
En ese sentido, la doctora Dadán agrega que debe ser completa, equilibrada, suficiente y adecuada. “Completa en cuanto a la provisión de todos los nutrientes, equilibrada en cantidad y calidad, suficiente en términos de proveer lo necesario para promover el crecimiento, impidiendo deficiencias y excesos; y adecuada, acorde con la edad, actividad física, ciclo de la vida, género, entre otras”.


El crecimiento de una persona también depende de otras variables, como definición de la composición corporal, formación del esqueleto, etc., factores que tienen un impacto en la salud y el desarrollo, y la prevención de enfermedades.


No obstante, se debe tener en cuenta que es imposible recuperar el tiempo que pasa cuando no ha habido muestras de crecimiento en el niño y esta circunstancia puede generar baja talla –explica el endocrinólogo–. Es decir, una desnutrición prolongada puede generar una talla final por debajo de la carga genética de esta persona.  Pero, al mismo tiempo, no se debe exceder el consumo de alimentos, pues eso no hace que el niño crezca, sino que tenga tendencia a engordar.


Además, es indispensable saber que los tres primeros años de vida son una fase fundamental para el crecimiento y el desarrollo denominada “ventana crítica”, determinada por la adecuada provisión de nutrientes –dice la nutricionista–. Si en esta etapa no hay nutrientes en calidad y cantidad considerables, será difícil recuperar el potencial que no pudo expresarse en el tiempo precisado o estipulado por el reloj biológico para ello.

¿Lo estamos haciendo bien?
Es probable que los padres se cuestionen a sí mismos sobre cómo determinar que les están brindando una sana alimentación a sus hijos.


A propósito, Awadalla comenta que el cuerpo humano por instinto pide lo que necesita en cuanto a cantidad y calidad. Sin embargo –añade–, en este aspecto interfieren las propagandas comerciales de alimentos, las cuales han sido nuestro peor enemigo para fomentar los buenos hábitos de alimentación. Por su parte, Dadán reafirma que el gran responsable de una buena alimentación es el hogar, con los padres a la cabeza.


Indica la nutricionista que una primera aproximación para que los padres estén seguros de que están desempeñando correctamente su labor a nivel nutricional de sus hijos es a través de las siguientes pautas:


- Observe que el niño coma todo tipo de alimentos, tome agua y prácticamente no consuma dulces, galguerías, jugos, gaseosas, paquetes, entre otras. 
- Es importante visitar al nutricionista, que a su vez oriente el plan general de alimentación.
- Es clave considerar una serie de medidas higiénico-alimentarias, como ámbito donde consume los alimentos, un horario regular de alimentación, tener vegetales y frutas en las comidas principales e incluir por lo menos dos porciones de lácteos.
- Enfatizar que los papás son los principales “ejemplos” en el consumo de alimentos.

Los hábitos: el complemento
No sólo el tipo de alimentación es fundamental para que el niño crezca sanamente, los hábitos también son necesarios para este proceso. Los expertos recomiendan:
- Si en algún momento el niño no quiere comer, se puede esperar y ofrecer la misma comida más tarde.
l No se recomienda  dar medicamentos para abrir el apetito, ni tampoco suplementos nutricionales, estos son reservados para casos muy especiales que no son la mayoría de los pacientes.
- Evitar dar alimentos que compensen lo que no se consumió en la comida. Por ejemplo, un yogur o un jugo porque no comió los vegetales y la carne, o un postrecito a base de leche,  “porque no comió nada”.
- El ejercicio, el aire, la exposición prudente al sol y dormir en calidad y cantidad también optimizan el desarrollo y crecimiento. 
- La hora de comer debe ser un momento agradable, preferiblemente en familia.
- Se come en el comedor, y no en otros sitios de la casa.
- Establecer un horario fijo de alimentación.
- Evitar distracciones a la hora de comer, como TV y juegos.
-  Evitar premios y castigos relacionados con la comida (esto podría convertirse o derivar en un chantaje alimenticio). 
- Evitar dar jugos o refrescos con la comida, pueden causar inapetencia.
- No obligue al niño a comer porciones que superan “la capacidad de su estómago”.
- Se ha demostrado que una correcta y balanceada alimentación, desde el mismo momento del nacimiento, que no esté acompañada por afecto, por la presencia materna, va en detrimento del crecimiento.

Por Melissa Serrato Ramírez y Karen Johana Sánchez

Redactoras de ABC del bebé