Vitaminas y minerales

Las vitaminas y minerales se denominan micronutrientes y desempeñan un papel primordial en el desarrollo y crecimiento de los niños.

Vitaminas y minerales
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Por: María Elena Vélez
mayo 05 de 2017 , 08:20 a.m.

Las vitaminas y minerales se denominan micronutrientes y desempeñan un papel primordial en el desarrollo y crecimiento de los niños. Las mamás y papás deben saber que los niños requieren una alimentación rica en estos compuestos y su conocimiento proporcionará la carta de navegación para una alimentación balanceada. Por esta razón  presentamos las funciones principales y mencionaremos algunas de sus fuentes naturales. El doctor Gustavo Álvarez, medico familiar, nos comentó acerca de la manera como se clasifican y el impacto que generan en la salud de los niños.

1. Vitaminas. Son compuestos que conforman dos grupos; las que se disuelven en las grasas denominadas liposolubles y las que se disuelven en agua llamadas hidrosolubles.

Vitaminas Hidrosolubles
• Vitaminas del complejo B
• Vitamina C

Vitamina B1 (Tiamina): Se encuentra en granos, leguminosas, semillas, frutos secos y carne de cerdo. Su deficiencia, denominada Beriberi, afecta la capacidad de producir energía. Se produce atrofia de algunos órganos, debilidad de los músculos incluido el corazón. Se presenta en personas que tienen una dieta a base de arroz sin cascarilla.
Vitamina B2 (Riboflavina): se encuentra  en el pollo, pescado, carne, legumbres y lácteos. La deficiencia de riboflavina produce retraso del crecimiento, alteraciones de la visión y debilidad muscular.
Vitamina B3 (Niacina): Se encuentra presente en las carnes rojas, pescado, pollo y cereales integrales. Su deficiencia se presenta en personas que tienen una dieta a base de maíz y se denomina Pelagra, que se caracteriza por diarrea, alteraciones mentales y cambios en la piel.
Vitamina B5 (Ácido Pantoténico). Presente en carnes, legumbres y granos.
Vitamina B6 (Piridoxina): presente en pollo, carnes, huevos, arroz integral, nueces y frutas.
Vitamina B8 (Biotina): presente en hígado y huevos.
Ácido fólico: se encuentra en cereales, naranjas, limones y vegetales de hoja verde.
Su deficiencia produce un tipo especial de anemia denominada megaloblástica. Es indispensable para el embrión al comienzo del embarazo para un adecuado desarrollo del sistema nervioso.
Vitamina B12 (Cobalamina): se encuentra de manera exclusiva en alimentos de origen animal. Su deficiencia produce anemia y daño en el cerebro (anemia perniciosa).
Vitamina C (Ácido ascórbico): presente en el brócoli, los frutos cítricos, papas, espinacas y tomates. Aun se discute si dosis elevadas de vitamina C son saludables. Es un antioxidante, ayuda a la síntesis de colágeno a la formación  de hormonas y a la adecuada absorción del hierro. La deficiencia de vitamina C produce una enfermedad llamada Escorbuto en la que se debilitan los vaso sanguíneos y se presentan hemorragias, perdida de los dientes y anemia.

Vitaminas liposolubles
Vitamina A (Retinol): se encuentra en alimentos de origen animal. Los carotenos (precursores vegetales de la vitamina A) se encuentran en vegetales amarillos. Es esencial para el mantenimiento de los tejidos que forman membranas como la piel y el revestimiento celular del tubo digestivo (mucosas). Además tiene acción humectante. Su función en la visión es fundamental. Su deficiencia produce ceguera nocturna, sequedad de la piel, piel de gallina, bajas defensa y anemia. En exceso es tóxica.
Vitamina D: presente en yema de huevo, hígado y productos del mar. Puede ser sintetizada a partir de a exposición a la luz solar ultravioleta.
Regula la concentración y funciones del calcio en el organismo. Su deficiencia lleva al raquitismo en los niños y a la desmineralización del hueso en el adulto.
Vitamina E (Tocoferol): ayuda a captar los radicales libres, protegiendo las estructuras grasas del organismo. A dosis recomendadas ayuda a evitar la arteriosclerosis.
Vitamina K: es necesaria para una adecuada coagulación de la sangre.

2. Minerales: calcio, magnesio fósforo, hierro, sodio, potasio, cloro, yodo, zinc, cobre y otros presentes en mínimas cantidades en el organismo como manganeso, flúor, selenio y molibdeno.
El sodio, cloro y potasio son esenciales para la dinámica de los fluidos del organismo así como en la conducción del estimulo nervioso y la contracción muscular.
Calcio (el mineral mas abundante del organismo). En su forma activa actúa en la contracción muscular, la coagulación sanguínea y en la activación de algunas hormonas. Su déficit genera un debilitamiento del hueso denominado Osteoporosis.
Fosforo: es un agente intermediario en la producción de energía del organismo.
Magnesio: participa en la trasmisión del estimulo nervioso a los músculos.
Hierro: su deficiencia produce anemia.
Cobre: su deficiencia desmineraliza los huesos, eleva el colesterol y afecta la conducción nerviosa.
Zinc: la carencia de zinc en los niños produce retardo del crecimiento y de la maduración sexual.
Yodo: Su función primordial es la construcción de hormona tiroidea.  
El flúor es esencial para la salud de los dientes.
Es muy importante asegurarnos como padres que nuestros niños tengan a su disposición en la dieta los requerimientos mínimos diarios de cada uno de ellos.

Es importante aclarar que en las manos de los padres está la responsabilidad de tener un hijo sano, por esta razón este tema que aunque en apariencia complejo, requiere de una adecuada información que garantizará un adecuado crecimiento y una buena salud para el futuro de nuestros hijos.