¿Cuándo los niños aprenden a ser independientes?

Los bebés aprenden poco a poco a ser autónomos y la función de los padres es entender qué necesitan en cada momento para dejarlos crecer con la justa libertad.

¿Cuándo los niños aprenden a ser independientes?
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Por: Catalina Gallo Rojas
noviembre 28 de 2016 , 05:50 p.m.

El recién nacido depende totalmente de su madre: la alimentación, los movimientos, el frío, el calor, el afecto, su relación con el mundo, su higiene, todo su bienestar está en manos del adulto que lo cuida. A medida que crece empieza a dar pequeños pasos de autonomía, desde poder abrir su mano hasta girar su cuerpo hacia los lados o ponerse bocabajo y bocarriba.

A los dos meses será capaz de mover sus manos y sus pies, a los ocho se sostendrá sentado, a los diez podrá gatear y al año o un poco más tarde estará caminando. Este proceso de desarrollo significa para el bebé ganar independencia: con cada paso podrá moverse mejor y alcanzar objetos por sí solo hasta desplazarse sin la ayuda del adulto. Con esta misma naturalidad podrá comunicarse con el mundo y, finalmente, controlar esfínteres, un momento fundamental para su autonomía y logro que se da hacia los dos años de edad.

También podrá expresar claramente qué quiere y qué no, qué le gusta, qué acepta y qué rechaza. Cada uno de estos momentos estará acompañado de cambios en su cerebro y desarrollo de nuevas habilidades cognitivas. Durante la edad preescolar desarrollará la motricidad fina y la capacidad para tener periodos más largos de concentración.

Todo el proceso de desarrollo de los bebés está guiado por la naturaleza, y la labor de los padres consiste en permitir que se lleve a buen término. Para ello, la actitud consiste en dejar crecer sin pedir más de la cuenta y sin limitar en exceso.

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Fracasar no es malo

Es importante que los padres les permitan a los niños fracasar en un intento y ensayar hasta lograrlo. El objetivo es educar a los hijos para que puedan vivir solos en el mundo y este trabajo empieza desde que son bebés, pasa por la infancia y es fundamental en la adolescencia.

Por eso hay que dejarlos que carguen sus maletas y sus loncheras cuando van al jardín, que se vistan solos cuando logran hacerlo. Si esto les toma mucho tiempo, es bueno levantarlos un poco más temprano y ser pacientes con sus esfuerzos. Si algo queda mal amarrado, el padre o la madre debe intervenir para mejorarlo, pero el intento del niño es importantísimo para que aprenda a valerse por sí mismo y descubra de qué es capaz.

Los bebés y los niños van descubriendo sus habilidades a medida que pueden alcanzar objetivos y con esto ganan seguridad en sí mismos. Esto les permitirá, cuando sean adolescentes y adultos, asumir nuevos retos y no depender de otros para tomar decisiones.

Es importante que los padres de hoy lo entiendan, pues es una generación que tiende a sobreproteger a los hijos para evitar que se frustren, lo que es un error muy grave. Los bebés y los niños necesitan equivocarse y fracasar. Superar obstáculos los hará sentirse autónomos y libres.

Como escribió la psicóloga Annie de Acevedo en su artículo titulado ‘Una generación dependiente’: “Nos hemos concentrado en desarrollar el coeficiente intelectual de nuestros hijos, pero hemos fracasado en el desarrollo del carácter, la autodisciplina y la perseverancia, que es lo que define a las personas exitosas. Por decirlo de alguna manera, les damos alas, pero no les enseñamos a volar”.

Y agrega que, “en estos tiempos, los papás no permiten que sus hijos tomen riesgos emocionales y, por lo tanto, los salvan y se tornan temerosos de asumir cualquier posición por el temor a fracasar nuevamente”. Los padres no deben hacer por los hijos lo que ellos ya son capaces de hacer, es muy importante permitirles enfrentar el mundo con sus propios conocimientos y habilidades para descubrirse a sí mismos y encontrar su verdadera independencia.

Déjalo crecer

• Si tu hijo empieza a gatear, crea un espacio seguro para que pueda desplazarse.

• Si ya puede caminar, seguramente se caerá muchas veces: protégelo cuando sea necesario para evitar un daño físico, pero déjalo que se caiga e intente levantarse por sí mismo.

• Cuando ya no necesite pañal, no se lo vuelas a poner. Él necesitará sentirse grande y le molestará el retroceso a su etapa de bebé.

• Permítele pintar libremente, jugar con tranquilidad y crear. Él necesita sentirse capaz.

• Déjalo que cargue sus cosas, que mueva sus juguetes, no le alcances todo y deja que se esfuerce.

• Confía en la naturaleza. Tu hijo ganará autonomía de acuerdo con sus habilidades y según su momento de desarrollo.

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