Cuatro expertas explican cómo lograr que los niños adquieran disciplina escolar

Además, consejos para que sean aficientes y atentos en casa.

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Por: Mónica Toro
marzo 13 de 2012 , 10:47 a.m.

Definitivamente, la capacidad de concentrarse y de trabajar de forma disciplinada está ligada con la motivación. Elizabeth Riveros, coordinadora del proyecto de calidad de Fe y Alegría, señala que no hay problemas de atención ni de aprendizaje, sino de enseñanza. Por eso, la escuela y la familia deben invitar al niño a construir conocimiento de forma permanente, lo cual eleva su capacidad de atención.

Para empezar, el maestro debe dejarle tareas y actividades planteadas desde su interés y no únicamente las que él recomienda, “pues muchas veces los trabajos escolares se traducen en una repetición de conceptos que no motivan a aprender ni mucho menos a concentrarse”, explica Rosa Julia Guzmán, directora de la maestría en pedagogía de la Universidad de la Sabana.

Muchas tareas, afirma, se piden sin sentido, y son más una costumbre arraigada. Sin embargo, más allá de su pertinencia, sí es claro que la clave de la disciplina para lograr que un niño se dedique a su trabajo escolar es motivarlo de tal manera que se obligue a pensar, a imaginar y a aplicar su tarea en el entorno que lo rodea.

Las expertas Elizabeth Riveros y Rosa Julia Guzmán, la sicóloga infantil y de adolescentes Paula Andrea Bernal y la terapeuta ocupacional Carolina López,  especialista en integración sensorial, proponen una serie de consejos prácticos para mejorar la atención y crear disciplina a la hora de hacer trabajos escolares en casa.

Horario y espacio
Es indispensable tener un lugar en casa para estudiar con tranquilidad, lejos de las ventanas y del televisor, y en el que el escritorio y la silla se ajusten al tamaño del niño. Es clave que los implementos de trabajo estén en un mismo espacio.

Fragmentar la tarea
Los padres deben asegurarse de que el niño entendió la instrucción de la tarea. Comience por la más difícil. Si es muy larga, fragméntela.

Cambiar de lugar
Si le cuesta trabajo concentrarse en una lectura en particular, el niño debe cambiar de espacio. Algunos expertos señalan que hacerlo permite retener más información.

Hacer deporte
El deporte diario favorece la concentración. Puede ejercitarse durante media hora y luego sentarse a trabajar.

Organización
Utilizar esferos de diferente color para tomar apuntes, separar el material que ya está finalizado del que debe realizar y, para las tareas importantes, resaltar la parte clave del trabajo ayudan a organizar de mejor manera el trabajo por realizar y fomenta el orden.

Agenda visual
Ubicar una agenda visual frente al lugar de estudio (cartelera grande) en la que se escriban las actividades por realizar en el mes y, con ayuda de símbolos, señalar las que deben priorizarse y las que quedan pendientes.

Medir el tiempo
Usar un reloj con números o de arena para mostrarle al niño cuánto tarda en sus actividades. Hacer un plan de trabajo de la tarde y del final del día, chulear aquellas que terminó de forma exitosa y señalar cuáles deben replantearse.

Supervisión
Controlar, paso a paso, lo que va haciendo, según la instrucción dada. Esto permite que el niño se familiarice con el concepto de verificación.

Última hora
No se aconseja dejar las tareas para el final del día. Al llegar del colegio, darle al niño algo de comer que sea ligero; descansar o hacer alguna actividad corta. Luego, organizar rutinas de 30 minutos de trabajo, con breves descansos.

Retroalimentación
Mirar al niño a los ojos cuando se le dé una instrucción específica, darle máximo tres instrucciones y, después de hacerlo, hacer que las repita para verificar su comprensión.