Estimular: creando vivencias

La estimulación temprana ayuda a enriquecer el desarrollo motriz.

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Por: Mónica Toro
junio 05 de 2014 , 12:06 p.m.

Todos los padres soñamos con tener unos hijos sanos, felices y con todas las actividades de disfrute y comodidades que nosotros los padres no tuvimos. Así que no escatimamos en cualquier alternativa que para ellos sea un beneficio.

Antes, cuando se desconocía el verdadero significado y los beneficios de la estimulación temprana, nuestros padres y abuelos simplemente permitían que los niños jugaran con las ollas de la cocina, con algunos cubiertos, con los tarros de agua llenos de arena, con las tapas de gaseosas, o con las cajas. En fin, con cualquier elemento que encontraran a su alcance en casa.

Es más, esos eran los propios juguetes aunque, en algunos casos, había dinero para juguetes más elaborados y didácticos como rompecabezas, libros y loterías.

Hoy, la estimulación por medio de sonidos, texturas y movimientos ha abierto una brecha en el desarrollo del menor. La natación, el fútbol, los masajes y hasta juguetes como sonajeros, móviles y cajitas de luces han quedado en un primer plano, sobreponiendo los deportes, la tecnología y las actividades ejercitantes por encima de cualquier programa de estimulación. La razón: la riqueza de la estimulación está en los beneficios que logra frente al desarrollo motriz, cognitivo y evolutivo del infante. Es así como nacen nuevas alternativas como danzas, programas predeportivos, matrogimnasia, exposición a texturas, karate, golf, equinoterapia, caninoterapia, bolos, robótica y hasta gastronomía para pequeños. Todo, con la metodología lúdica que un niño necesita en su cerebro para disfrutar y, a la vez, llenarse de beneficios.

Paula Bernal, psicóloga experta en problemas de aprendizaje, indica que es fundamental una estimulación adecuada para los niños, pero sin exageraciones.

“Un niño también necesita descanso, horas libres de exploración, que él mismo pueda probar y degustar la carátula de un libro, la textura de un lápiz, de un bolso, de una camisa; lanzar el balón, escuchar a sus padres hablar o, simplemente, acostarse en su cama a descansar”, señala la experta Bernal.

Sandra Alejo, psicóloga experta en masajes infantiles y directora de Good Club, indica que otro punto fundamental en la estimulación es tener en cuenta el tipo de actividades en las que estarán los hijos.

Estas se deben seleccionar no solo de acuerdo con la edad, sino también  con las habilidades de los niños, gustos, sensaciones y actitud en las mismas clases.

“Un bebé, por ejemplo, nos puede decir todo con su llanto. Si el pequeño entra a una clase de matrogimnasia y llora, es porque tiene una razón: quizás no le gusta el lugar, o le estresa el ruido, o no le gustan esas clases de movimientos, etc. Está en los padres saber comprender esto”, enfatiza Alejo. Se trata de que conozca muy bien a su hijo: sus necesidades y gustos, para que el aprendizaje fluya.

Elegir bien

En el mercado existen muchas opciones de estimulación. ABC del Bebé seleccionó algunas de ellas. Está en su criterio escoger las más adecuadas para sus hijos. Sin embargo, siempre tenga en cuenta las que ofrezcan un programa educativo, que detrás de los juegos siempre esté el aprendizaje y el cuidado del pequeño.

“No basta con estar en un lugar colorido, con abundantes colchonetas para ejercicios, balones, libros o juguetes, si detrás de ello no existe una metodología clara del programa”, explica la doctora Bernal. Busque el que se acomode a su bolsillo, y solicite una clase de prueba para verificar que su hijo se sienta a gusto.

Que no sude la gota gorda

La psicóloga infantil experta en déficit de atención y problemas de aprendizaje infantil, sugiere a los padres tener en cuenta lo siguiente a la hora de que sus hijos se inicien en los deportes.

• Permita que el niño tenga ambientes naturales para estimularse: parques infantiles, árboles, su cuarto, su salón de juegos.

• Déle espacio libre. Él también necesita explorar a solas.

• Acompáñelo cuando esté en sus prácticas, no lo deje allí para ir a hacer otras actividades.

• Para un bebé menor de 18 meses se sugiere solo una actividad semanal. Para los niños de jardín se recomienda también una actividad por semana después del jardín.

• Para los niños de preescolar, son dos las actividades indicadas (una de deporte y una artística).

• Los padres deben permitir que los niños elijan el deporte que deseen. No hay que discriminar si una niña quiere fútbol o un niño desea ballet. Hay que apoyar.

• Los deportes también funcionan para ejercitar habilidades o deficiencias en los niños. Por ejemplo, si un niño sufre de matoneo, se sugiere que tome karate, para que aprenda a poner límites.

• Si los niños trabajan muy bien en equipo, prefiera entonces los deportes como el fútbol o el baloncesto.

• Si hay niños tímidos y hasta extrovertidos, a estos les funciona el teatro.

• El piano, por su parte, es especial para la concentración y la sensibilidad.

• Una niña no tan delicada, que tome danzas.