Fin de año sin excesos

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Por: Abcdelbebe.com
diciembre 29 de 2011 , 04:06 p.m.

Las novenas y todas las celebraciones navideñas, especialmente para los niños, son un tiempo para compartir y para darle gusto al paladar. Sin embargo, esta época no debe convertirse en la excusa para dejar de lado los hábitos alimentarios saludables.

La advertencia tiene su razón: los niños corren el riesgo de intoxicación, por comer en exceso o por combinar alimentos de todo tipo.

“En esta época, los niños quieren comer de todo y su organismo se puede resentir. Ellos ingieren grandes cantidades y los padres bajan la guardia: se modifican los horarios de alimentación y el tipo de alimentos que se consumen. Los infantes, entonces, no almuerzan apropiadamente, por andar de compras con sus padres, y se llenan de galguerías”, afirma la pediatra Olga Lucía Baquero, de la Sociedad Colombiana de Pediatría.

Por lo anterior, la especialista recomienda ofrecerles a los pequeños una dieta balanceada.

¿Qué darles?Frutas. Cinco porciones de frutas al día como alternativa de postres (pinchos de uvas o fresas con queso), según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.Proteínas. Igualmente, fuentes de proteína como lácteos y sus derivados, huevos bien cocidos, carnes magras y frescas, pollo sin piel y pescado, preferiblemente de mar.No embutidos. Según la nutricionista Sandra Morales, hay que tener cuidado con embutidos mal conservados, salsas ricas en grasa y azúcares mal preservados, alimentos recalentados, productos vencidos, comida de mar y frutas y verduras que no se mantienen en condiciones óptimas.Por su parte, la nutricionista Patricia Trujillo hace las siguientes recomendaciones:
La comida y la bebida no deben ser el centro de las fiestas. Lo importante es compartir con los seres queridos las tradiciones navideñas.Es indispensable tratar de compensar el exceso de calorías ingeridas en las fiestas con alguna actividad física de grupo (baloncesto, fútbol, voleibol), una caminata, nadar o bailar en las celebraciones.Es recomendable que los niños no vayan con el estómago vacío a una comida o novena, pues así les será más difícil controlar el tipo y la cantidad de alimentos que ingieren. Antes de ir a la novena pueden comer un yogur con cereal, palomitas de maíz o una sopa de verduras.El consumo de agua y líquidos bajos en calorías (lácteos descremados, sopas de verduras, jugos naturales...) es esencial. Ayuda a tener saciedad, a estar hidratado y a regular el tránsito intestinal, el cual puede estar alterado debido al cambio de hábitos alimenticios y el consumo excesivo de grasa.