La deshidratación es un riesgo grave para la salud de tu hijo

La deshidratación se puede presentar de manera leve, moderada o grave, dependiendo de la cantidad de líquido corporal que el niño haya perdido.

La deshidratación es un riesgo grave para la salud de tu hijo
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Por: María Elena Vélez
mayo 23 de 2017 , 05:02 p.m.

La deshidratación se puede presentar de manera leve, moderada o grave, dependiendo de la cantidad de líquido corporal que el niño haya perdido o que no se haya repuesto.

Según el doctor Andrés Portilla, médico pediatra de la Universidad Nacional, en los bebés y en los niños la deshidratación se presenta, especialmente, cuando hay vómito o diarrea.

Otros factores asociados son: sudoración excesiva, altas temperaturas y actividad física sin consumir agua de manera abundante. También, porque no tienen ganas de comer o beber porque se sienten enfermos, con malestar, náuseas, dolor de garganta o úlceras bucales (pueden aparecer en las encías, en los labios o en la lengua).

La doctora Magnolia Arango, pediatra de la Universidad Nacional, afirma que la mayoría de las causas de deshidratación en la población infantil son ocasionadas por infecciones virales e inadecuados hábitos de alimentación.

Por su parte, Yésica Castillo, pediatra, asegura que los padres pueden reconocer que su hijo se encuentra deshidratado porque los infantes expresan que sienten sed, lloran sin lágrimas, la boca se les seca, al pellizcarlos suavemente la piel no se reestablece fácilmente, tienen los ojos hundidos, se ponen irritables e inquietos.

Los adultos deben preocuparse y consultar al pediatra de manera inmediata, cuando los niños dejen de tomar suficientes líquidos, no los acepte o vomite, y se les vea decaídos o somnolientos.

Cabe recordar que la deshidratación es peligrosa en todas las edades, cuando no se trata oportunamente. Sin embargo, en el caso de bebés es aún más delicado si presentan alteraciones de la conciencia o dejan de orinar. Además, son más frágiles.

Particularmente los bebés y los niños son considerados un grupo de riesgo, por varios motivos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, principalmente, porque no pueden decir que tienen sed o necesitan tomar líquidos.


¿Qué cantidad de líquido deben consumir los niños diariamente?

Para mantenerse hidratados, los pequeños deben consumir, aproximadamente, cinco vasos al día si tienen entre 1 y 3 años; si están entre los 4 y 8 años deben aumentar la ingesta a siete u ocho vasos, recomiendan expertos del Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar de EE. UU. Entre sus beneficios está que aumentan la concentración, disminuyen la sensación de fatiga y cansancio, mejoran el estado de la piel, contribuyen a aumentar la resistencia física. Las bebidas a base de leche contribuyen al fortalecimiento de los huesos, y los jugos naturales son fuente de vitamina C y potasio.

Los niños deben ingerir bebidas con más frecuencia que una persona mayor, debido a que su peso corporal es menor que el de un adulto y pueden perder líquido con facilidad.

De hecho, se sabe que los niños son los más susceptibles a la deshidratación ya que entre el 65 y el 80 por ciento de su peso corporal es agua, dependiendo de la edad, mientras que en los adultos esa proporción llega al 50 por ciento.

Esta diferencia hace que las pérdidas de agua en el metabolismo sean más frecuentes y graves en los primeros años de vida, como lo explica el médico pediatra Javier Pinzón Salamanca, quien señala que el organismo de los niños, por la etapa de desarrollo en la que se encuentra, “no tiene un mecanismo eficiente para el almacenamiento de los líquidos por lo que deben consumir agua de manera constante. Esto -añade el médico- se suma a que los niños tienen una capacidad menor para expresar que están sedientos de manera adecuada”.

Pero no se trata solo de calmar la sed de tus hijos. La importancia que reviste una buena hidratación en la salud  tiene mucho que ver con el buen funcionamiento de todas y cada una de sus células y órganos, desde el transporte de nutrientes por todo su cuerpo, pasando por los procesos de depuración de los desechos que el organismo ya no necesita hasta la regulación de la temperatura corporal, lo que se conoce como el equilibrio hidroelectrolítico. Por eso, muchos especialistas de la salud enfatizan que la hidratación diaria para los niños es tan importante como una buena nutrición y juega un papel esencial en su desarrollo y crecimiento.

Signos y síntomas de alarma
- Esté atento a los signos de deshidratación: sed, malestar general, cansancio fácil, fatigabilidad, disminución de la producción de saliva, orina, sudor y lágrimas; así como debilidad, ojos hundidos. En estos casos no dude en llevar al niño de inmediato a urgencias o a donde su pediatra. Mientras lo hace, suspenda el consumo de alimentos.

- En casos extremos pueden presentarse otras alteraciones como inconciencia, somnolencia, hipoactividad, taquicardia y se baja la tensión y puede producirse shock e incluso la muerte.

- Toda esta pesadilla se puede evitar si se tiene el conocimiento y se es consciente de la importancia de dar suero oral a los niños con diarrea y una dieta astringente.